Cotorra Aliazul/Indigo-winged Parrot/Hapalopsittaca fuertesi [e]

Hapalopsittaca fuertesi
Foto: Alejandro Grajales

Especie endemica y en peligro de extinción.

Nombre en español: Cotorra Aliazul(Loro Coroniazul)

Nombre cientifico: Hapalopsittaca fuertesi

Nombre en ingles: Indigo-winged Parrot

Familia: Psittacidae

Canto: Niels Poul Dreyer

El loro coroniazul, cotorra coroniazul o loro de Fuertes (Hapalopsittaca fuertesi) es una especie de loro sudamericano en grave peligro de extinción. Sus últimas poblaciones se localizan en un área reducida de la Cordillera Central de los Andes colombianos.

Foto: Juan Carlos Noreña

Descripción

Corona azul en la parte superior; la mayoría del plumaje, la frente y el rostro de color verde oliva, hombros rojos, la parte inferior de las alas color azul a verdoso, las plumas de vuelo azul índigo a negruzco, cola con tonos rojizos y punta de azul. Mide en promedio 23 cm de longitud total.

Hábitat

Generalmente se encuentra en el bosque nuboso u otros bosques maduros de páramo, entre los 2.610 y 3.810 m de altitud, preferentemente entre los 3.300 y 3.500 m.

Comportamiento

Diurno. Vive en grupos de 7 a 20 individuos. Prefiere alimentarse de as semillas del muérdago o «pajarito». También come las semillas del cardo y los frutos de cerezo de monte, del matapalos y del pino romerón.

Hapalopsittaca fuertesi 3
Foto: Mauricio Ossa.

Reproducción

Anida en huecos de los troncos de los árboles. La hembra pone tres huevos que incuba durante 25 a 27 días. El macho junto con la hembra ayuda a cuidar y alimentar los polluelos, que se independizan a los 53 días de nacidos.

Su nombre Fuertesi es en honor a Louis Agassiz Fuertes

Su vida y sus trabajos

Fuertes decidió concentrarse en la pintura de aves como una carrera después de la reunión Coues Elliott en 1894.

Mientras que en un viaje a Washington D.C. con la Universidad de Cornell, él recibirá el primero de sus numerosos encargos para ilustrar las aves.

Fue elegido Jefe de la Sociedad de la Esfinge, la más antigua sociedad de honor superior en la Universidad. En 1899, acompañó E. H. Harriman en su famosa exploración de la costa de Alaska. A raíz de esto, Fuertes se viaje en gran parte de los Estados Unidos y muchos países en la búsqueda de aves, incluyendo las Bahamas, Jamaica, Canadá, México, Colombia y Etiopía.

Fuertes colaboró con Frank Chapman, curador del Museo de Historia Natural, en muchas tareas incluyendo la investigación de campo, dioramas de fondo en el museo, y la ilustración de libros. Mientras en una expedición en México, Fuertes descubrió una especie de oriol.

En 1926 al 27 participó en el Field Museum de Illinois en Chicago y de la expedición a Abisinia (Etiopía) dirigida por Wilfred Hudson Osgood. Fue entonces donde produciría algunos de sus más exquisitas acuarelas de aves y mamíferos, como resultado de este viaje.

Falleció en un accidente poco después de regresar a su hogar en Ithaca, Nueva York. Fuertes ejerció una gran influencia en muchos artistas de la vida silvestre, entre ellos George Miksch Sutton, Roger Tory Peterson y Jorg Khun.

Hapalopsittaca fuertesi3
Foto: Mauricio Ossa.

Libro Rojo de las Aves de Colombia Vol. I

Ecología

Hapalopsittaca fuertesi es una especie rara aun dentro de su limitada distribución (Renjifo 2002). Su rango altitudinal se limita al piso térmico frío entre 2600 y 3800 m (Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002). En el alto Quindío fue reportada entre 2900 y 3150 m (Renjifo 2002) y en el municipio de Génova entre 2900 y 3350 m (Fundación ProAves 2009).
Esta especie frecuenta el dosel y bor-de de bosques maduros en busca de frutos. Según Díaz (2006) su principal fuente alimenticia es la semilla del muérdago de Antidaphne sp. (Eremolepidaceae), y posiblemente la presencia de los loros se relacione con la disponibilidad de esta planta. Otras fuentes alimenticias son los frutos de Freziera canescens, la pulpa fibrosa del fruto de Tillandsia sp., el fruto de Podocarpus oleifolius y el fruto de la parásita Dendrophthora sp. (Díaz 2006). También se ha reportado como una especie asociada a robledales (Quercus humboldtii; Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002). Suele

permanecer en parejas o grupos de menos de 10 individuos; en pocos casos se han observado grupos de 50 individuos (Díaz 2006; Tovar-Martínez com. pers.). Es difícil detectarla debido a sus hábitos silenciosos, aunque suele vocalizar cuando forrajea o vuela en grupo (Díaz 2006); aun así su respuesta a las grabaciones es buena (S. Ocampo com. pers.).
En Génova, Quindío, la Hapalopsittaca fuertesi suele frecuentar áreas de bosque continuo, borde de bosque y zonas alteradas como potreros para ganado, plantaciones de papa y potreros en regeneración con árboles remanentes aislados. Esto es debido a que se alimentan de los árboles del borde del bosque y porque algunos nidos naturales y artificiales están localizados en el borde. Ya sea porque posiblemente no haya otros sitios de anidación disponibles o porque la especie tenga una tolerancia natural a grados moderados de fragmentación, el hecho de que sobrevuele áreas degradadas constituye una oportunidad de conservación en paisajes agropecuarios.
La anidación ocurre en cavidades naturales y artificiales. En Génova solo se han observado dos nidos naturales: el primero estaba en un tronco muerto con la entrada a 2.5 m de altura y la cavidad bajaba hasta el nivel del suelo (Díaz 2006). El otro estaba ubicado en un tronco vivo de Weinmannia pinnata de 11.5 m de altura, con un DAP de 45.3 cm y la entrada a 5.2 m, aparente-mente producto de una rama rota (Tovar-Martínez 2009a). No se han hecho estudios sobre la disponibilidad de nidos naturales para esta especie (Tovar-Martínez 2009a).
En Génova se estudiaron tres temporadas reproductivas consecutivas, en las que la mayoría de parejas utilizaron nidos artificiales: Díaz (2006) reportó que en el 2004 ocho de las diez parejas ocuparon nidos artificiales, en el 2005 fueron 11 de 12 (Tovar-Martínez 2009a) y en el 2006, 13 de 14 (Sanabria-Mejía 2006). H. fuertesi reutiliza los nidos: de un total de 23 nidos (2 naturales y el resto artificiales), en dos temporadas se reutilizaron 9 nidos (incluyendo los natura-les), dos nidos fueron usados en las tres temporadas y 12 fueron usados en solo una ocasión.
La temporada reproductiva dura cuatro meses y ocurre en el primer semestre del año (Díaz 2006; Tovar-Martínez 2009a). El ciclo de anidación es de 86 días (incubación, eclosión y cría) y cada pareja pone en promedio 3.2 huevos de los que sobreviven 2.1 juveniles (Tovar-Martínez 2009a). El éxito de eclosión es 74 % y el de vuelo 91 %, lo cual es superior al de psitácidos en general, debido a la baja incidencia de depredadores y aparente ausencia de saqueos de nidos en la localidad de estudio (Tovar-Martínez 2009a).
Los pichones de H. fuertesi pasan más tiempo en el nido y crecen con más lentitud que otros psitácidos neotropicales de la misma talla (Tovar-Martínez 2009b), posiblemente debido a que en ambientes fríos, por en-cima de 3000 m, las fuentes de alimento pueden ser limitadas o inestables (Fjeldså 2001; Tovar-Martínez 2009b).

Población

La población ha sido estimada en 60 individuos en Génova (BirdLife International 2009a) y en general entre 100 (Snyder et ál. 2000) y 250 individuos (Renjifo 2002).

Amenazas

La extensión del bosque altoandino de la localidad tipo de Hapalopsittaca fuertesi se ha venido reduciendo desde 1911 y actualmente quedan pequeños fragmentos de hábitat (BirdLife International 2009a). A esto se suma su pequeña extensión de presencia (1222 km2) y que la extensión de su hábitat potencial es de 134 km2 (Renjifo 2002). La principal amenaza es la destrucción del bosque para abrir potreros y la tala selectiva de árboles maduros, con el fin de extraer madera y leña, que proveen sustrato de anidación (BirdLife International 2009a). La alta presión sobre los robledales (Quercus humboldti) también incrementa su riesgo de extinción (Rodríguez-Mahecha y Hernández-Camacho 2002). Dada la limitada extensión del hábitat de esta especie, es preocupante cualquier disminución que se presente como consecuencia de la expansión de la frontera agrícola y los cultivos ilícitos (Renjifo 2002).

Medidas de conservación tomadas

Existen poblaciones de esta especie en varias áreas protegidas: la RN Alto Quindío Acaime, RN Cañón del Quindío, el PNN Los Nevados y posiblemente en el Parque Regional Ucumarí (Renjifo 2002).
En el Quindío existen varias iniciativas de conservación e investigación por parte de entidades gubernamentales, corporaciones, ONG, personas de las localidades y asociaciones, que han logrado adelantar algunas medidas de conservación. El Sirap Eje cafetero designó a Hapalopsittaca fuertesi como una de sus especies focales, con el fin de incluirla en las estrategias integrales de conservación para el eje cafetero (Ríos 2006). La elaboración del plan de manejo por la fundación ProAves (2009) es un primer paso hacia su conservación. En términos de protección de hábitat, en el 2003 se registró el AICA, Páramos y Bosques Altoandinos de Génova, Quindío, ubicada en el flan-co occidental de la cordillera Central y con un área de 8368 ha entre 2500 y 3800 m (López y Gómez 2005). En el 2003 esta misma área fue reconocida por BirdLife International (2009b) y en el 2008 se designó como parque natural regional (J. H. Ló-pez com. pers.). Comprende las partes altas de las cuencas de los ríos Rojo, Gris y San Juan. El área está cubierta principalmente por bosques monta-nos y páramos, aunque también hay matorrales y pastos (BirdLife International 2009b). El 47 % del AICA está protegida bajo alguna figura de conservación y el restante 53 % posee fragmentos de bosques que permiten formar un amplio corredor para Hapalopsittaca fuertesi y otras especies amenazadas en la zona (López y Gómez 2005).
La fundación ProAves estableció en el 2007 la RN Loro Coroniazul, en la vereda Pedregales del municipio de Génova, con el fin de conservar aproximadamente 600 ha de bosque altoandino. Se han hecho estudios sobre la reproducción, uso de hábitat y movimientos de Hapalopsittaca fuertesi. Como medida de manejo importante, en el 2004 la fundación ProAves instaló alrededor de 120 nidos artificiales en la Reserva Municipal El Mirador y en las fincas Guayabal y Brillante. Es-tos nidos han permitido la incorporación de alrededor de 100 nuevos individuos a la población (Fundación ProAves 2009). Actualmente, la Reserva Municipal El Mirador se encuentra protegida y hace parte del AICA y la finca Guayabal hace parte de Resnatur (J. H. López com. pers.).
Por su parte, la población de la especie en el Alto Quindío se encuentra protegida en un mosaico de áreas de conservación incluyendo la Reserva del Cañón del Quindío, las reservas de la sociedad Civil, Acaime y Los Árboles. Una bandada de menos de veinte individuos de la especie fue recientemente observada en esta localidad por J. H. López (com. pers.).

Medidas de conservación propuestas

Dada la vulnerabilidad de H. fuertesi, es urgente generar un plan integral de conservación y sinergias entre entidades locales. Las áreas que se encuentran bajo alguna figura legal de protección deben ser el primer objetivo. La inclusión de los campesinos de dichas zonas en actividades sostenibles ayudaría a crear alianzas y proteger el bosque de las áreas privadas.
Es necesario continuar las investigaciones en la especie y que se informe la toma de medidas de manejo in situ, con el deseo de que se extienda a más localidades. La estimación de parámetros poblacionales y la evaluación de los requerimientos para mantener las poblaciones permitiría estimar su viabilidad a mediano plazo.

Indigo-winged Parrot

The Indigo-winged Parrot (Hapalopsittaca fuertesi), also known as the indigo-winged parrot, is a parrot which has a highly restricted range on the west slope of the Central Andes of Colombia. It is classified by the IUCN as being critically endangered.

Description

The Indigo-winged Parrot is about 24 cm long and is green with indigo wing feathers, red shoulders, and a blue crown. The bird’s pale ivory bill has chestnut feathers at the base. It was rediscovered in 2002 after an absence of 91 years on the slopes of a volcano in Colombia.

Louis Agassiz Fuertes (February 7, 1874 Ithaca, New York – August 22, 1927 Unadilla, New York) was an American ornithologist, illustrator and artist.

He set the rigorous and current-day standards for ornithological art and naturalist depiction and is considered as one of the most prolific American bird artists, second only to his guiding professional predecessor John James Audubon.

He made untold thousands of bird paintings and sketches in various mediums, based on studies in nature and details from fresh specimens, that illustrate his extensive range of ornithological works.

Tragically, he died in a car accident near New York, shortly after returning from an expedition to Abyssinia (modern-day Ethiopia in North Africa).

To this day, his name is commemorated in two species. One is a species described by Frank Chapman as Icterus fuertesi, although it is now considered a subspecies of the orchard oriole. The other, Fuertes’ parrot, or Hapalopsittaca fuertesi, was rediscovered in 2002 after 91 years of presumed extinction.

He influenced several other wildlife artists after him, in addition to mentoring George Miksch Sutton. The Wilson Ornithological Society instituted an award in his memory in 1947.

Hapalopsittaca fuertesi

Wikipedia/eBird/xeno-canto/Libro Rojo de las Aves de Colombia Vol. I

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