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Migración Boreal: seguir las aves en tiempo real con BirdCast

Cada noche, millones de aves levantan vuelo en silencio, atravesando cielos, mares y montañas. Este fenómeno, conocido como Migración Boreal, es uno de los movimientos más impresionantes de la naturaleza: aves que se reproducen en el norte del continente y viajan hacia el sur en busca de alimento y refugio.
Hasta hace pocos años, estos viajes eran invisibles para la mayoría. Hoy, gracias a la ciencia y la tecnología, podemos observarlos en tiempo real a través de BirdCast, una plataforma desarrollada por el Cornell Lab of Ornithology que utiliza radares meteorológicos para mostrar el movimiento nocturno de las aves.
¿Qué nos muestra BirdCast?
El sistema analiza continuamente los radares y transforma la información en mapas interactivos. Allí podemos ver:
- Intensidad de la migración: zonas con mayor o menor densidad de aves en vuelo.
- Dirección del movimiento: representada con flechas que señalan hacia dónde viajan las aves.
- Horarios de actividad: una línea roja marca el avance del atardecer y una amarilla señala el amanecer.
Estos mapas se actualizan durante la noche y nos permiten dimensionar cómo, mientras dormimos, millones de alas llenan el cielo.
Explora el mapa en vivo aquí: BirdCast Live Migration Map
Más herramientas para explorar la migración
BirdCast no solo ofrece mapas en vivo. También cuenta con recursos complementarios que enriquecen la experiencia:
- Mapas de pronóstico (Forecast Maps): estimaciones de migración para cada noche, actualizadas cada 6 horas.
- Migration Dashboard: resúmenes detallados que muestran el número de aves migrando, su dirección, velocidad y altitud, disponibles por ciudad o estado en EE. UU.
- Alertas locales: notificaciones que indican si la migración en determinada ciudad será baja, media o alta.

¿Por qué es importante para Colombia?
Aunque BirdCast está enfocado en Estados Unidos, nos recuerda algo esencial: las aves no conocen fronteras. Los movimientos que vemos en estos mapas están directamente conectados con lo que sucederá en Centro y Sudamérica durante los próximos meses, incluyendo Colombia, un país clave en las rutas migratorias del continente.
Observar la migración en tiempo real nos ayuda a valorar la magnitud de este fenómeno y a prepararnos para recibir a las aves que pronto llenarán nuestros bosques, humedales y montañas.
Un cielo compartido
La Migración Boreal nos une bajo un mismo cielo. Lo que comienza en el norte resuena en nuestras tierras, recordándonos que la conservación es una responsabilidad compartida.
Cada vez que revisamos BirdCast y vemos esos mapas llenos de movimiento, estamos presenciando uno de los espectáculos más grandes del planeta: el viaje eterno de las aves.
Dokter, A. M. Year/s of live migration map image. BirdCast, live migration map; date and time (most easily accessible from image file name/s). Cornell Lab of Ornithology. https://birdcast.info/migration-tools/migration-forecast-maps. Date/s of access or download.
Explorando Antioquia

Fecha: del 28 de mayo al 18 de junio
Ruta: Jericó – Jardín – Santa Rosa de Osos – San Pedro de los milagros – Yarumal – Marinilla – El Retiro – Guatape – San Rafael – Cocorna – Doraldal
Por Niky & Mauro
Así empieza esta historia
Con cada kilómetro recorrido y cada puerta que se abre, descubrimos que Antioquia no solo tiene una riqueza natural inmensa, sino personas que la cuidan, la celebran y la comparten. Esta expedición no es solo para registrar aves, sino para visibilizar los esfuerzos comunitarios por conservarlas.
Día 1/2 | Rumbo a Jericó
El 28 de mayo comenzó nuestra aventura por los paisajes, aves y destinos que están transformando el aviturismo en Antioquia. Salimos del Eje Cafetero rumbo al suroeste antioqueño. Al mediodía llegamos a Jericó y nuestra primera parada fue en Ecoland, un lugar desde donde también se practica parapente. Desde allí, la vista panorámica es impresionante: montañas que rodean el municipio como murallas naturales, origen del nombre «Jericó», inspirado en la antigua ciudad amurallada.
Luego nos fuimos al Mirador del Cristo Salvador, donde se ve todo el pueblo. Recorremos sus calles coloridas, visitamos varias iglesias, algunas salas del Museo MAJA, y descubrimos la fuerte presencia de la Santa Madre Laura en cada rincón. Probamos el famoso postre jericoano, una mezcla deliciosa de varios postres típicos de la región, y disfrutamos un café en el parque central.
Al final de la tarde llegamos a Finca Alejandría, hogar de Alejandro Alzate y la fotógrafa Luz Beatriz Múnera. En la noche compartimos una tertulia con vino junto a la familia, y al amanecer del siguiente día, pajareamos en sus jardines con el sol acompañando un desayuno típico.
📍 Contacto Finca Alejandría: +57 310 8239859
Día 2/3 | Jardín, aves y comunidad
Después del almuerzo en Finca Alejandría, salimos rumbo a Jardín. Como la vía principal estaba cerrada por un derrumbe, tomamos una ruta alterna por la vereda Buenos Aires, cruzando caminos destapados hasta llegar al municipio de Andes y, desde allí, a Jardín en la tarde noche.
Nos hospedamos en la encantadora Cabaña Manantial del Turpial, ubicada en la Reserva Natural Los Guácharos. Arley, su anfitrión, nos recibió en esta acogedora cabaña en guadua, rodeada de naturaleza. Al amanecer del tercer día, compartimos con su vecino y gran pajarero Luis Germán Olarte, disfrutando los comederos y observando aves en el entorno.
A media mañana bajamos al cañón del río, donde registramos más de 20 guácharos (oil birds) en su cueva natural. También vimos una hembra de gallito de roca, caciques candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster) y otras especies ribereñas. El regreso fue tranquilo, subiendo entre el verde del bosque.
De vuelta a Jardín, almorzamos en Raíces, un lugar recomendado por los locales, y para cerrar el día hicimos una ruta muy especial por la comunidad:
Tomamos un café con nuestros amigos Alejandro y Viviana de Kamarijá Coffee, productores comprometidos con el café y la biodiversidad.
Visitamos a José Castaño y su mamá, doña Piedad, en Bambusa Birding, donde el cacique candela nos sorprendió en los comederos.
Cerramos la jornada en Finca Monteser, donde nos recibieron con un delicioso café geisha y la calidez de quienes aman lo que hacen.
📍 Contacto Reserva Los Guacharos +57 310 5553188
Día 3/4: | Café, colibríes y sueños cumplidos en la Finca Monteser
Hoy amanecimos en la finca Monteser, en la vereda La Salada, muy cerca al municipio de Andes. Nos recibió Alejandra, y desde temprano el equipo ya nos tenía todo listo. El desayuno buffet que nos preparó Jessica fue un detalle muy especial para nosotros. Comenzar el día con ese cariño nos recordó por qué estos lugares marcan la diferencia: no es solo el paisaje, sino la calidez de la gente.
Dormimos muy bien. Las habitaciones de Monteser son muy cómodas, con camas grandes, buena iluminación y todo impecable. Se nota el esmero en los detalles y el deseo de que uno se sienta en casa. Después del desayuno fuimos al área de los bebederos y comederos de aves, ubicada entre cafetales. Un rincón mágico. Ahí cumplimos un sueño que teníamos desde hace mucho tiempo: tomarle una foto a un ave posada en medio de granos de café.
Usamos un banano especial y lo ubicamos estratégicamente entre las ramas del cafetal. Las tangaras y otras especies llegaban como si ya supieran el camino. Fue una sesión de fotografía increíble, rodeados del sonido del viento y el aroma del café.
Durante nuestra visita también hablamos a distancia con Carlos Montero, el propietario de la finca, quien nos dio la bienvenida. Su hijo, René Montero, nos ayudó a abrir las puertas del lugar y facilitar la logística. Más tarde tuvimos una conversación muy especial con Alejandra, Juan y Blanca, donde compartimos nuestras impresiones, sugerencias y algunas ideas sobre cómo seguir fortaleciendo el aviturismo en Monteser. Fue una charla sincera, bonita, llena de oportunidades y de sueños compartidos.
Después de esa experiencia, seguimos nuestra ruta hacia el municipio de Jardín. Allí almorzamos en el restaurante Bon Apetit, un lugar recomendado por nuestro amigo José Castaño, y como todo lo que viene de él, fue un gran acierto. Comida deliciosa, ambiente tranquilo y una atención amable.
📍 Contacto Finca Monteser +57 304 3955906
Día 4/5 | La Esperanza
De allí partimos hacia la Reserva La Esperanza, donde nos estaban esperando Edwin y Douglas, el propietario de la reserva. Douglas es un biólogo y ecólogo estadounidense que llegó a Colombia hace 14 años. Vivió en Bogotá, fue profesor, hizo publicaciones científicas, y luego decidió comprar un terreno en Jardín que en ese momento eran solo potreros. Hoy, ese lugar es una reserva natural con senderos, alojamiento y una visión clara de conservación.
Compartimos una conversación muy enriquecedora con él. Nos contó su historia, y también nos escuchó a nosotros. Hablamos sobre el aviturismo, sobre cómo fortalecer la experiencia para los visitantes, sobre la posibilidad de crear comederos diseñados especialmente para fotógrafos de aves. Fue un intercambio muy constructivo, y sentimos que quedó sembrada una semilla.
Dormimos esa noche en una de las cabañas de la reserva. Muy bien montadas, cómodas, amplias y pensadas con ese estilo funcional que uno ve en muchos alojamientos rurales de Estados Unidos. A la mañana siguiente, desayunamos de nuevo en la cabaña principal, conversamos otro rato con Douglas y nos despedimos con el corazón lleno.
Así cerramos nuestra ruta por Jardín, un municipio realmente encantador. Está pasando por un momento complejo: hace unos días un gran derrumbe bloqueó la vía principal, y eso ha disminuido significativamente la llegada de turistas. Pero también ha sido un momento de reflexión. Como nos contó nuestro amigo Luis Germán Olarte, este tiempo ha servido para que la comunidad se cuestione hacia dónde quiere ir, qué tipo de turismo quiere impulsar, y cómo puede hacerlo de manera más consciente y sostenible.
Para nosotros, Jardín fue una mezcla de belleza natural, gente buena y oportunidades para seguir construyendo un aviturismo más fuerte y humano. Nos vamos con el corazón contento y muchas ideas para seguir compartiendo el mensaje de conservación a través de las aves.
📍 Contacto La Esperanza Andres Uribe +57 315 5411652
Día 5/6 | Rumbo Norte en busca del Montañerito Paisa
Después de despedirnos de la Reserva La Esperanza en Jardín, tomamos rumbo al norte de Antioquia. Pasamos por Medellín y seguimos hasta Santa Rosa de Osos, donde pasamos la noche en el hotel Vive San José, un lugar que honra al montañerito paisa, tanto en nombre como en espíritu.
Allí nos encontramos con Santiago “Chiquito” y su esposa Angie. En la noche compartimos una charla amena —como no podía ser de otra forma— sobre aves y conservación. Al amanecer, partimos hacia el altiplano norte en busca de uno de nuestros lifers. Es un ecosistema de subpáramo fascinante, con presencia de varias especies emblemáticas, entre ellas el montañerito paisa.
📍 Contacto Santiago Chiquito +57 317 5165493
En el camino nos encontramos con Alex, un joven de la zona que lleva años trabajando por la conservación. Junto a él exploramos un bosque donde habita una Antpitta aún sin describir oficialmente para la ciencia. Aunque la escuchamos, no pudimos verla, pero vivir esa búsqueda en su hábitat fue ya un privilegio.
Día 6/7 | Balcón de los Colibries
Desde allí emprendimos camino hacia Yarumal, con destino al Paraíso de los Quetzales, un lugar que sueña y actúa por la conservación gracias al amor y compromiso de Luz Dary. Sin embargo, por las fuertes lluvias un tramo de la vía se volvió intransitable para nuestro carro Andinus, y con el corazón apretado decidimos regresar a Yarumal. Hablamos con Luz Dary y le pedimos que nos enviara un video para conocer su historia y la de su reserva.
Adelantamos entonces nuestra visita al Balcón de los Colibríes, donde Yovani Ochoa nos recibió con la calidez que caracteriza a este lugar. Pasamos la noche en una cabaña llena de detalles bonitos y, al amanecer, disfrutamos de un desayuno delicioso preparado por la Vecina, quien se encarga de la cocina en el lugar. El espectáculo de los colibríes en el balcón fue el broche de oro antes de continuar nuestra ruta hacia el oriente antioqueño.
📍 Contacto Luz Dary +57 320 6279805
Balcon de los colibríes +57 313 6886757
Día 7/8 | Cannúa Ecolodge: Permacultura, conservación y hospitalidad en las montañas de Antioquia
Después de nuestra estadía en Yarumal, emprendimos el viaje hacia el oriente antioqueño con destino a Marinilla. Durante el trayecto, Niky avistó un Carpintero de Rivoli (Colaptes rivoli) trabajando en su nido al borde de la carretera. Nos detuvimos a verlo martillar el tronco y expulsar aserrín, un momento mágico que nos recordó la importancia de detenernos para contemplar la vida silvestre en acción.
Al llegar a Cannúa Ecolodge, fuimos recibidos con un cóctel delicioso y conducidos a nuestra cabaña en la montaña, desde donde tuvimos una vista extraordinaria del Valle de San Nicolás. A la mañana siguiente, nos sorprendieron con un desayuno servido en varios tiempos, cuidadosamente preparado con ingredientes locales: una verdadera experiencia sensorial.
Cannúa es un ecolodge pionero en sostenibilidad, construido con ladrillos de tierra comprimida hechos in situ, que respetan el entorno natural y rinden homenaje al conocimiento ancestral. El proyecto está fundamentado en principios de permacultura, con jardines orgánicos, bosques alimentarios y una cocina que rescata los sabores tradicionales de Colombia.
Durante nuestra visita, compartimos una enriquecedora conversación con Santiago Giraldo, gerente y cofundador del proyecto. Nos habló de la visión de Cannúa como un espacio de conservación, regeneración y hospitalidad, donde el turismo se convierte en una herramienta para el desarrollo local y la protección del territorio. Cannúa hace parte de la red de hoteles boutique Secretos de Colombia, que reúne experiencias auténticas y transformadoras en diferentes regiones del país.
También exploramos parte de los antiguos caminos prehispánicos que cruzan la reserva, vestigios de rutas comerciales utilizadas por pueblos indígenas y, más tarde, por colonizadores. Hoy, esos senderos conectan visitantes con la historia, la biodiversidad y el espíritu del lugar. En sus bosques se han registrado más de 100 especies de aves, lo que convierte a Cannúa en un lugar con gran potencial para el aviturismo en esta región de Antioquia.
Al despedirnos, grabamos un pequeño video junto a Santiago con un mensaje de esperanza y compromiso por seguir construyendo una Colombia donde la conservación sea parte integral del turismo y la vida cotidiana.
Con el corazón lleno, partimos rumbo a El Retiro, donde nos esperaba otro encuentro especial: visitar a nuestro gran amigo y referente de la fotografía de aves en Colombia, Rodrigo Gaviria.
📍 Contacto Cannúa Ecolodge +57 311 6099237
Día 8/9 | Entre aves y orquídeas: El Retiro y La Ceja
Desde la Reserva Cannúa, en Marinilla, emprendimos camino hacia El Retiro, donde nos recibió nuestro gran amigo Rodrigo Gaviria Obregón, fotógrafo de aves, naturalista y uno de los impulsores más comprometidos del aviturismo en Antioquia. Rodrigo, además de ser un gran anfitrión, ha dedicado años a explorar, registrar y compartir la belleza de las aves de la región. En su casa pasamos la noche, conversando sobre los caminos de la conservación, la fotografía y los sueños compartidos por un país que protege su biodiversidad.
A la mañana siguiente, Rodrigo nos llevó a una finca cercana en la parcelación Bosques de la Cristalina, donde viven Teresita Varón Palacio y León Morales Soto, reconocidos expertos colombianos en botánica urbana, especialmente en el estudio y manejo de árboles y palmas en entornos urbanos. Allí compartimos un café y su pasión por los árboles, mientras intentábamos fotografiar colibríes en un entorno silencioso y mágico.
Luego nos dirigimos a La Ceja, al encuentro con otro personaje extraordinario: Daniel Piedrahita, el creador de Alma del Bosque.
Con Daniel recorrimos el nuevo espacio que está construyendo: un santuario para su invaluable colección de orquídeas. Nos mostró cómo está diseñando el lugar para replicar las condiciones naturales de cada especie, con la visión de abrirlo al público próximamente. Su pasión se siente en cada palabra, en cada piedra puesta para sostener la vida de estas joyas vegetales.
Después, en compañía de Rodrigo, visitamos la finca donde actualmente se encuentra la colección. Allí nos recibió Graciela, una de las personas que trabaja con Daniel, quien nos guió en un recorrido impresionante por un mundo de formas y colores. Más de 25.000 ejemplares de unas 5.000 especies de orquídeas, cada una con una historia, un origen, una fragilidad y una belleza únicas.
Daniel no solo colecciona, sino que también investiga, preserva y multiplica especies en peligro, como la Anguloa brevilabris y la Dracula nosferatu. Incluso una especie descubierta en Colombia lleva su nombre: la Sobralia piedrahitae. Su trabajo es un ejemplo vivo de cómo la ciencia, el arte y el amor por la naturaleza pueden convivir y florecer.
Después del recorrido por el mundo de las orquídeas en Alma del Bosque, salimos a almorzar a Cantarana, un lugar rodeado de naturaleza donde recargamos energías con buena comida y una mejor conversación.
Desde allí fuimos a la casa de Juan Carlos Vélez, reconocido pajarero y amante de la conservación en Antioquia, quien nos abrió las puertas de su hogar junto a su esposa María Adelaida. Allí, entre risas, historias de campo y buena compañía, intentamos observar al escurridizo Hypopyrrhus pyrohypogaster, conocido como cacique candela, una de esas aves que encienden la emoción de cualquier observador. Compartir con ellos fue cerrar el día con gratitud, sintiendo nuevamente que en esta ruta no solo encontramos aves, sino también personas que viven para protegerlas.
📍 Contacto alma del bosque +57 315 7200869
Día 10/11 | Guatapé y San Rafael: Entre piedra, aves y comunidad
Salimos temprano de El Retiro rumbo a Guatapé, donde la majestuosa Piedra del Peñol nos dio la bienvenida. Llegamos al pueblo, vibrante y colorido, con sus característicos zócalos en cada fachada, reflejo de identidad y tradición. Disfrutamos de un delicioso almuerzo en Guatacreps, recargando energías para continuar la ruta.
Seguimos hacia San Rafael, donde nos esperaba nuestro primer anfitrión: Winston, de la Posada de las Aves. Allí pasamos la noche y escuchamos su historia: cómo las aves le cambiaron la vida y lo motivaron a estudiar, validar su bachillerato y profesionalizarse como guía. Es uno de los pioneros del aviturismo en la región y lo habíamos conocido años atrás en el Congreso de Aviturismo en Manizales.
Al amanecer siguiente, nos quedamos en los comederos de la reserva, donde no solo vimos colibríes como el Heliotrix barroti y la Polyerata amabilis, sino también al tití gris (Saguinus leucopus), un primate endémico de Colombia y actualmente en peligro de extinción . Observamos a estos pequeños monitos grises moverse en los árboles y compartir el mismo ecosistema que las aves.
Luego salimos a conocer la Cascada La Cacerola, uno de los atractivos naturales de San Rafael. El paisaje era increíble: agua, verde y silencio.
Desde allí, llegamos a Palagua Lodge, ubicado junto al río Bizcocho y rodeado de montañas. Este hotel boutique combina confort y sostenibilidad, con actividades como senderismo, paseos en bicicleta y conexión con la naturaleza . Nos recibió Juan Esteban Vergara y, siguiendo su recomendación, fuimos a almorzar en Bendito Restobar, otro acierto culinario.
Para finalizar el día, pasamos por la Finca El Toche, donde nos esperaba John Rendón, cerrando así una jornada cargada de encuentros y buen ambiente.
📍 Contacto La Posada de las aves +57 312 6778753
Día 11/12 | Chocolate, aves y ranas en Toche
Llegamos a la Finca El Toche, donde nos recibió John Rendón junto a su familia, guardianes de un proyecto hermoso que integra la conservación con el cultivo responsable del cacao. Allí el chocolate no solo se saborea, se vive.
Apenas llegamos fuimos directo a las perchas, y como si supieran que los esperábamos, aparecieron dos joyas aladas: el batara carcajada (Thamnophilus multistriatus) y el cucarachero buchinegro (Pheugopedius fasciatoventris), dos especies que siempre nos emocionan. Más tarde visitamos la estación de colibríes, donde pudimos ver al maravilloso Heliomaster longirostris, un destello entre las sombras del bosque.
En la noche nos fuimos en búsqueda de ranas, una de las actividades más emocionantes del recorrido. Tuvimos la fortuna de encontrar varias especies, entre ellas la delicada rana de cristal, una especie que parece sacada de un cuento mágico por su transparencia.
Esa noche dormimos allí mismo, mientras la lluvia caía sin parar sobre el techo de la finca, arrullándonos como si el bosque nos abrazara. Al día siguiente, nos quedamos disfrutando en los comederos, con aves y buenos momentos acompañados por un desayuno delicioso, que incluía, por supuesto, el chocolate producido en la misma finca: cálido, espeso y con el sabor de lo hecho con amor.
De allí partimos a almorzar a otro lugar recomendado en la zona: Perla Negra, una parada que nos sorprendió con su buena sazón, antes de seguir camino hacia nuestro siguiente destino: Manantiales del Campo.
📍 Contacto Finca El Toche +57 300 5750117
Día 12 | Manantiales del Campo: entre cascadas, cabañas y zarigüeyas
Gracias a la recomendación de nuestro amigo Rodrigo Gaviria, llegamos a Manantiales del Campo, un lugar mágico en San Rafael que nació del sueño y la visión de Leonel Giraldo, su propietario. Nos recibió con toda la amabilidad del mundo y nos sentamos a conversar. Leonel es un hombre de mil historias, que nos contó cómo este lugar fue tomando forma: comprando poco a poco predios que antes eran potreros, y transformándolos en un paraíso natural lleno de manantiales, cascadas, charcos cristalinos y senderos que invitan a desconectarse.
El lugar es como salido de un cuento. Leonel ha construido cabañas únicas con su gran imaginación: algunas con techos móviles para ver las estrellas, otras como islas en medio de la quebrada. Hicimos un recorrido por las instalaciones y terminamos en un jacuzzi al lado del río, rodeados por el sonido del agua y la vegetación.
Más tarde llegó Rodrigo, quien nos acompañará en la siguiente travesía por San Rafael. Compartimos la cena bajo el canto de los grillos y las estrellas, en compañía de zarigüeyas y un mapache que cada noche llegan a buscar el banano que queda en los comederos de aves. Cerramos el día con la gratitud de haber conocido otro lugar donde la naturaleza y la creatividad se encuentran para ofrecer una experiencia inolvidable.
📍 Contacto Manantiales del Campo +573192417694
Día 13 | La Posada del Nyctibius y las cascadas de San Rafael
A las 5:30 a.m. nos encontramos con Rodrigo para partir rumbo a la vereda La Florida, en el sector de La Pola, donde nos esperaba una nueva joya para el aviturismo en San Rafael: La Posada del Nyctibius. Allí nos recibió Santiago Giraldo, un joven biólogo apasionado por las aves, quien este año lanzó este proyecto con el sueño de conectar a más personas con la naturaleza.
A nuestra llegada, Santiago nos preparó un delicioso café en aeropress, mientras nos acomodábamos en el comedero de aves. Allí mismo desayunamos, rodeados del canto y el ir y venir de las especies. Nos acompañaron aves como el Pinzón piquidorado (Arremon aurantiirostris) y el siempre llamativo Barranquero pechicastaño (Baryphthengus martii), entre otras.
Después de una mañana tranquila entre aves, nos fuimos a almorzar a Los Lagos. En la tarde, de regreso a Manantiales del Campo, nos unimos a Sergio, sobrino de don Leo, para guiarnos hasta una de las joyas escondidas de San Rafael: las cascadas.
El lugar es simplemente increíble. Dos caídas de agua, una de ellas de más de 120 metros, crean un paisaje imponente. Y como si fuera poco, en una percha con vista a la cascada, nos recibió una sorpresa: el imponente Gavilán Príncipe (Morphnarchus princeps), una especie que nos dejó sin palabras.
Regresamos al hotel cansados pero felices, con el corazón lleno de naturaleza y la gratitud por otro día perfecto en esta travesía que sigue regalándonos encuentros inolvidables.
📍 Contacto La Posada del Nyctibius +57 304 4412530
Día 14 | San Rafael, Antioquia
Este ha sido el destino que más nos ha abrazado en la ruta. Hoy visitamos La Isabela, el paraíso que Andrés Álvarez ha construido con paciencia, observación y amor por las aves.
Don Álvaro, su padre, nos dio la bienvenida y nos guió hasta el hide, donde Andrés ya nos esperaba. No tuvimos que esperar mucho: la Polluela Cabecirrufa (Rufirallus viridis) apareció como un regalo silencioso entre las sombras. Un instante mágico, difícil de lograr, que nos dejó el corazón acelerado.
Luego conocimos a Memo Ossa, reconocido fotógrafo de naturaleza, con quien compartimos una mañana llena de observaciones:
Chilacoa Colinegra, Pinzón Piquidorado, y un visitante inesperado: el Cuco Ardilla, que baja en busca de gusanos a una percha… ¡increíble comportamiento!
Pero lo más enigmático del día fue un colibrí misterioso, con una línea blanca en la frente que aún no logramos identificar. Lo fotografió Germán Vásquez, y ahora estamos en contacto con expertos para descifrar esta visita inusual. ¿Una nueva especie para el lugar? Pronto lo sabremos.
Cerramos la jornada con la visita de los monos tití gris (Saguinus leucopus) y un encuentro muy especial con Mathew y su hijo Mateo Perrot, dos grandes amigos de esta causa, junto a José Iván Cano. Vienen soñando un proyecto documental inspirado en Guardián de las Aves.
San Rafael nos sigue demostrando que es un territorio vivo, diverso y lleno de historias por contar.
📍 Contacto La Isabela +57 310 5470213
Día 15 | Nidos, despedidas y nuevos caminos
La jornada comenzó con una hermosa invitación: Don Leo nos recibió en su casa con un desayuno delicioso y lleno de cariño. Mientras compartíamos la mesa, algo nos dejó maravillados: una Tangara Enmascarada (Stilpnia nigrocincta) había hecho su nido en una de las materas de la finca, y los padres llegaban una y otra vez a alimentar a su pichoncito. Un momento mágico que resumió lo que ha sido este viaje: aves, esperanza y conexión.
Después de despedirnos de Don Leo y de Rodrigo Gaviria, retomamos la ruta en compañía de Mathew, su hijo Mateo y José Iván Cano. Hicimos una parada en Guatapé para revisar detalles del proyecto documental inspirado en Guardián de las Aves. Fue un espacio para compartir ideas, soñar en voz alta y reafirmar el poder de las historias bien contadas.
Tras el almuerzo, seguimos rumbo a Cocorná, donde nos esperaban María Dolly y Eliecer en el Refugio de las Aves. Nos recibieron con un delicioso café, una conversación llena de sabiduría y una cena que cerró el día con la calidez de hogar.
Día 16 | Refugio, aves y caminos: Cocorná nos abraza
Amanecimos en el Refugio de las Aves, un lugar que lleva bien su nombre. Allí nos recibieron María Dolly y Eliecer, una pareja de maestros que encontró en el campo su hogar, y en las aves, su nueva vocación.
El día comenzó con un delicioso desayuno: arepitas campesinas y huevitos de finca, mientras a pocos metros, en el comedero, empezaban a llegar las visitas aladas. Nos acompañaron los Periquitos Bronceados (Brotogeris jugularis), el canto constante del Tres pies (Tapera naevia) y el inquieto Hormiguerito del Pacífico (Myrmotherula pacifica).
Luego salimos a caminar por el sendero, donde la selva nos regaló nuevas joyas: el Carpintero Bonito (Melanerpes pulcher), el Saltarín Rayado (Machaeropterus striolatus), y muchos otros cantos que aún resuenan en nuestros oídos.
Regresamos al refugio para un almuerzo casero lleno de sabor y gratitud. Con el corazón contento, partimos rumbo a nuestro siguiente destino: la Reserva Margay de Juanda Ramírez, donde nos esperan nuevas historias por descubrir.
📍 Contacto Refugio de las aves +57 317 8288905
Día 17 | Reserva Margay — Entre aves, cámaras trampa y selva viva
Nuestra travesía nos llevó a la Reserva Margay, llamada así en honor al Margay, una especie de tigrillo que habita el territorio y que ha sido registrado allí, nos recibio Juan David Ramírez, más conocido como Juanda, un pajarero apasionado que lleva más de 30 años fotografiando aves en Colombia, pionero en la técnica del digiscoping y uno de los observadores con más especies registradas en el país.
Juanda nos compartió la historia reciente de uno de sus registros más emocionantes: el Campanero Barbudo (Procnias averano), una especie que no se registraba en Colombia desde hace más de 80 años y que él logró documentar, generando gran emoción en la comunidad ornitológica.
Después de un desayuno casero en familia, nos internamos con él en el bosque para ayudarle a instalar cámaras trampa, parte de su monitoreo continuo de la fauna de la reserva. Allí han sido registrados tigrillos, jaguarundis, nutrias y otras especies emblemáticas. La caminata fue una lección viva de biodiversidad: hongos, insectos, bromelias y árboles que reflejan la influencia del Chocó biogeográfico, a pesar de estar en la cordillera central.

En uno de los puntos clave instalamos la primera cámara, y la noche anterior habíamos podido ver los impresionantes videos de lo que camina silenciosamente por esos mismos senderos cuando nadie mira.
Nosotros debíamos continuar la ruta, así que Alex, quien trabaja en la finca y apoya a Juan David en todo este proceso, nos acompañó de regreso mientras Juanda seguía su misión de instalar las otras seis cámaras.
Nos despedimos con gratitud de su familia, que nos recibió con cariño y calor humano. En el camino hicimos una parada obligada sobre la vía antes de llegar a Doradal, en Los Aragones, para seguir la recomendación de Rodrigo y probar la legendaria casuela de frijoles.
Ya en la tarde llegamos a Torrelavega, nuestro nuevo punto de descanso, con el corazón lleno de historias y la certeza de que la conservación también se camina, cámara tras cámara, día tras día.
Día 18/19 | Torrelavega y Secretos del Bosque
Amanecimos en Torrelavega, un lugar que siempre nos abre las puertas con cariño. Fue un día para descansar y ponernos al día con los pendientes, mientras el canto de las guacamayas, loros y pisingos nos recordaba que aquí la naturaleza nunca se detiene. Un espacio maravilloso para recargar el cuerpo y el alma.
Al día siguiente, nuestra última cita en Antioquia fue en Secretos del Bosque, a solo 30 minutos de distancia. Allí nos recibieron Vania Ronderos y Michel Varón, una pareja inspiradora que decidió convertir un antiguo potrero ganadero en un bosque vivo. Cuando llegaron, hace apenas cuatro años, registraban unas 50 especies de aves. Hoy, gracias a la restauración del hábitat y el cuidado constante, ya han contado cerca de 200 especies.
Compartimos historias, aprendizajes y sueños, y luego fuimos juntos a almorzar a EntreAguas, un lodge a solo 10 minutos de la reserva que les brinda alojamiento y alimentación a sus visitantes. Allí celebramos el cumpleaños de Michel, y con esa alegría nos despedimos de Antioquia, agradecidos por cada encuentro, cada ave y cada abrazo en el camino.
En ruta hacia nuestra casa, hicimos una parada especial en Victoria, Caldas, para conocer La Camelia, gracias a la invitación de Arturo Parra y Juan, quienes nos abrieron generosamente las puertas. Nos encontramos con ellos en el parque principal, compartimos un tamarindo michelado, compramos algunas cosas y luego nos fuimos a descansar a la reserva, donde la noche nos sorprendió con la visita de una parejita de monos nocturnos.
📍 Contacto Secreto del Bosque +57 302 2642464
Día 20 | Reserva Las Camelias (Victoria, Caldas)
En la ruta de regreso a casa, amanecimos en la Reserva Las Camelias, un nuevo destino para el aviturismo en el departamento de Caldas, gracias a la invitación de Juan Salazar y Arturo Parra.
Aquí se nota el trabajo constante que vienen realizando desde hace más de un año: escenarios bien pensados, respeto por las aves y una experiencia lista para recibir a los fotógrafos que buscan capturar belleza en estado puro.
Un lugar que suma y que abre sus puertas con la certeza de que el aviturismo también puede florecer en nuevas regiones.
📍 Contacto Las Camelias +57 316 8237015
Explorando Antioquia | Ruta de 20 días
Durante 20 días recorrimos Antioquia con el corazón abierto, la mirada atenta y la cámara lista para registrar no solo aves, sino personas, historias, esfuerzos de conservación, memorias del territorio y sueños que crecen como los bosques que muchos están sembrando.
Fueron 1.699 kilómetros, 25 listas en eBird y 225 especies registradas, pero lo más valioso no cabe en cifras: lo llevamos en el alma. Cada lugar que visitamos nos mostró una forma distinta de habitar el campo, de relacionarse con las aves y de apostarle a un futuro más armonioso entre naturaleza y comunidad.
En cada parada nos recibieron con cariño, café recién hecho, comidas caseras, y la voluntad de compartir lo que han construido con tanto esfuerzo. Este viaje fue un homenaje al aviturismo que se hace con sentido, con raíces, con historias que inspiran.
Galeria Aves



























Esta fue nuestra ruta, paso a paso:
📍 Finca Alejandría (Jericó)
📍 Reserva Los Guácharos (Jardín)
📍 Finca Monteser (Jardín)
📍 Kamarijá (Jardín)
📍 Bambusa (Jardín)
📍 Reserva La Esperanza (Jardín)
📍 Cannúa Ecolodge (Marinilla)
📍 Posada de las Aves (San Rafael)
📍 Palagua Lodge (San Rafael)
📍 Finca El Toche (San Rafael)
📍 Manantiales del Campo (San Rafael)
📍 Posada del Nyctibius (San Rafael)
📍 La Isabela (San Rafael)
📍 Refugio de las Aves (Cocorná)
📍 Reserva Margay (San Francisco)
📍 Secreto del Bosque (Doradal)
📍 Entreaguas Lodge (Doradal)
📍 Torrelavega (Doradal)
📍 La Camelia (Victoria, Caldas)
Gracias a cada anfitrión que nos abrió sus puertas, a quienes nos contaron sus historias frente a la cámara o entre caminos de tierra, a quienes sembraron árboles, pusieron bebederos, construyeron senderos o simplemente se detuvieron a conversar.
Este viaje reafirma lo que creemos:
El aviturismo es una oportunidad para sanar territorios, fortalecer comunidades y sembrar esperanza.
Colombia es el país de las aves, sí… pero también es el país de la gente que las protege, que las observa, que las vive.
Gracias por tanto, Antioquia. Nos vamos con el corazón lleno.
Con gratitud y alas abiertas,
Niky & Mauro
@birdscolombia @birdscolombiaexperience
Aquí pueden explorar el trip report completo en eBird
🔗 https://ebird.org/tripreport/378752
En busca del Orejiamarillo
Enero 13 de 2020, Anaime, Cajamarca, Tolima

Suena mi despertador, son las 2:50 am, estoy en Ibague y mi cita es en el Parque de Cajamarca donde debo encontrarme con Juan Carlos, el conductor de la camioneta que nos llevara a recorrer el Cañon de Anaime en busca del Loro Orejiamarillo, Anaime es un corregimiento de Cajamarca municipio que en marzo de 2017 le dijo NO a la minería a través de una consulta popular, esta zona es conocida como la «Depensa Agricola del Tolima», alrededor de un 16 por ciento de su territorio se dedica a la actividad agrícola, especialmente al cultivo de la arracacha, también se cultiva frijol, café, frutales y hortalizas.
A unos 10 minutos en la ruta llegamos a Anaime, allí pasamos por la casa de Diego Espitia, un campesino de la región y una de las personas que más sé conoce este territorio, es investigador de loro orejiamarillo en las cordilleras central y occidental y actualmente esta desarrollando proyectos de conservación y actividades para fortalecer la propuesta Ecoturistica enfocada especialmente en el Aviturismo.
Continuamos por la ruta y de paso entramos al EcoHotel Urapanes del Bosque, una bella cabaña en madera en medio de este bosque lo transporta a uno a una escena como de cuento de hadas, toda la comida que ofrecen es hecha con ingredientes de la región, allí recogimos a mi buen amigo Ernesto Obando a quien considero uno de los mejores fotógrafos de naturaleza de Colombia, embajador para Colombia de Olympus y quien ademas es nacido acá en Anaime.
Continuamos el camino ya se comenzaba a ver la luz del amanecer con un cielo despejado que nos presagiaba un día maravilloso: la meta, estar antes de las 7:00 en la parte alta para buscar el Loro Coroniazul/Blue-headed Parrot/Hapalopsittaca fuertesi, llegamos a unos bosques de Palma de Cera un poco más arriba de Potosi, vemos en el horizonte el imponente Nevado del Tolima, no nos resistimos la tentación de hacer un alto en el camino y sacar nuestras cámaras para tomar esta imagen con la luz del amanecer, «nunca me había tocado un día con el nevado tan despejado» me decía Ernesto.

A medida que iban saliendo los rayos del sol, una postal se iba construyendo ante nuestras miradas emocionadas, allí nos quedamos maravillados ante la imponencia del paisaje, el presagio de un buen día.
Continuamos nuestro recorrido hacia la reserva Giles Fuertesi de Proaves, quienes han venido hace años trabajando por la conservación de esta especie, llegamos un poco después de la hora planeada pero con una gran emoción por las imágenes logradas del amanecer, comenzamos una caminada de unos 20 minutos hacia la parte alta donde hacen su primera parada de alimentación los loros, cuando estábamos llegando muy sigilosos vimos como un grupo de unos 8 loros salen de este bosque, llegamos unos minutos tarde, allí desayunamos y nos quedamos un rato contemplando el paisaje, viendo unos Terlaque Andino/Gray-breasted Mountain-Toucan/Andigena hypoglauca que pasaban haciendo sus sonidos característicos en el bosque que teníamos al frente.
Rapidamente nos bajamos hacia el bosque donde los loros continuan su recorrido de alimentación que Diego se conoce de memoria pues trabajo unos meses en esta reserva, en la ruta nuevamente nos encontramos la majestuosa vista del Nevado del Tolima y Ernesto me propone elevar el dron para hacer unas imágenes de este bello paisaje, mientras Diego se adelantaba para ubicar el lugar donde se habían bajado los loros.

Unos minutos después regresa Diego ya con la ubicación de los loros y nos vamos hacia el lugar, llegan un grupo de loros y rápidamente se instalan en un árbol que teníamos justo al frente, pero como casi siempre, esta especie es bien esquiva se ubica en la parte más alta y justo del otro lado donde nos encontrábamos, el grupo más grande se fue para un bosque más lejano, pero un par de loros se tiro hacia la parte mas baja, probamos suerte y nos bajamos a buscarlos.

Allí en este bosque nos encontramos la pareja de loros alimentándose, no logramos foto, pero pudimos observarlos con nuestros binoculares con más detalle, es una especie realmente muy bella y muy difícil de fotografiar, tengo la fortuna de haberlo visto y registrado muchas veces en el sector de Cortaderal en Santa Rosa de Cabal (Risaralda)
Saliendo del bosque ya de regreso nos encontramos una buena bandada de aves con Clorornis Patirrojo/Grass-green tanager/Chlorornis riefferii, Tangara Escarlata/Scarlet-bellied Mountain-tanager/Anisognathus igniventris.
La primera misión no nos dejo fotografía de Hapalopsittaca fuertesi pero a cambio nos dejo esta postal:

Ya en la tarde la misión más especial para mi era ir en busca del loro orejiamarillo a uno de los lugares muy especiales que ha descubierto Diego para verlo, de subida un Cernícalo Americano/American Kestrel/Falco sparverius nos da la bienvenida con una bella percha sobre el tallo de una palma de cera.

Ya en lugar indicado Diego nos muestra las palmas de cera donde llegan los loros al final de la tarde en busca de su refugio para dormir, nos instalamos exactamente al frente de las palmeras, una espera ansiosa ya que el día anterior Ernesto y Diego habían estado en el lugar y solamente llegaron unos pocos que se metieron rápidamente a los nidos y no les dieron opción de hacer fotos, le dije bromeando a Ernesto: «tranquilo, que hoy vienes conmigo y a mi me acompaña siempre la buena suerte».
Un rato de espera buscando el lugar más indicado y de pronto sentimos sus cantos a la distancia, llegan un par de parejas y se meten inmediatamente a sus nidos en la parte más alta sin posibilidad de hacerles un buen registro, yo me quedo paciente tratando de hacer un video de la pareja que tenia más cerca y Ernesto se va a probar suerte con la otra pareja que estaba en un nido en una parte más alta, de repente escucho que se acerca otro grupo, esta vez se escuchaban más y comienza a partir de ese momento una imagen que no se me borrara nunca de mi memoria, un grupo de 22 loros que comienzan a volar en frente nuestro, llegaban a los nidos, se colgaban de las palmeras, volvían a volar, estábamos sentados disfrutando uno de esos espectáculos maravillosos que la naturaleza nos ofrece, realmente es un momento indescriptible y el espectáculo que nos dieron calcularía yo se prolongo unos 20 ó 30 minutos, lo más curioso es que la gran mayoría del grupo finalmente se va hacia un bosque que esta al frente al otro lado de la montaña y queda solo la primera pareja que había llegado primero al nido, como si nos hubieran dando un premio al venir todos a darnos este momento maravilloso.

Agradecimiento muy especial a Diego Espitia, Urapanes del Bosque, Proaves y Ernesto Obando.
Gracias a la alcaldía de Cajamarca que esta muy interesada en apoyar estas iniciativas de turismo como la de Diego Espitia, y gracias por la invitación a conocer este bello Cañon de Anaime.

Al compás de Doña Dora
Noviembre 3 de 2019, Alto Anchicaya, Valle del Cauca

Hace unos días nos fuimos a pasar un fin de semana en el Avistamiento de Aves Doña Dora, en la noche nos sentamos en su cocina y ella nos hizo el relato de toda esta historia, unas memorias como la de tantas familias campesinas en Colombia, llena de dificultades, viviendo en medio de situaciones complejas como se ha vivido en muchas zonas rurales de nuestro país, Doña Dora siempre con una gran emoción y orgullo cuenta como las aves fueron transformando su vida y como hoy los ingresos que les dejan, han servido para ayudar en el diario vivir y a mejorar su entorno.

En el mundo de «La Pajarería» Doña Dora se ha convertido en un buen ejemplo de amor por las aves, ella una persona noble y de buen corazón, un día, a comienzos de los años 90, Doña Dora y su familia dejaron los Llanos Orientales huyéndole a la violencia, se fueron a vivir a Pradera en el Valle del Cauca donde la situación no era mucho mejor, en el año 1.999 huyendo otra vez de la violencia de este lugar, un familiar los invito a irse a un pequeño lote que tenia en el Alto Anchicaya a unos 7 km más abajo de El Queremal, allí llegaron con las esperanzas de rehacer su vida, estuvieron durante mucho tiempo «jornaliando» les pagaban en esa época a 5.000 pesos el día, para poder levantar su propia casita en este lugar, las cosas en esta zona tampoco eran fáciles en temas de seguridad, sin embargo allí junto a Don Luis su esposo y sus hijos mantuvieron esperanza que algún día las cosas serian mejores y fue así, a pulso y trabajo como construyerón su casa en bahareque, allí permanecieron muchos años cocinando a leña, sin servicio de energía, rogándole a todos los ingenieros de la represa que pasaban por allí que le ayudaran con el servicio.

Alrededor del año 2007 comenzaron a vender cosas en su casa, vendía Quesos que le tocaba dejarlos en una nevera donde se los guardaban a unos 2 km, vendió bananos, pollos, un día unos contratistas Pastusos que llegaron a la Zona «los Olarte» le enseñaron a hacer las empanadas de queso, le costo mucho trabajo hacerlas, un ingeniero le regalo un rodillo y una cajita con el molde para hacerlas, de Anchicaya también le prestaban el Trigo y el aceite para poder prepararlas, se convirtió en un lugar de parada obligada, con llantas usadas que le regalaban hacia Loras, Tucanes, que luego les vendía, así nació «El descanso» el nombre que escogieron para su negocio, un lugar que ofrece comida con la buena sazón de Doña Dora.

El Odontologo Gilberto Collazos que trabajaba como contratista en la represa fue la primera persona que le dijo a Doña Dora que adaptara una tablita con bananos para las aves, pues por la zona se veían unas muy especiales , así fue como ella empezó a preparar el sitio y efectivamente comenzaron a llegar las aves, «los primeros que llegaron fueron Azulejos y Asomas, después llegaron las primaveras y los clarineros y más contenta yo» dice Doña Dora.

Pajareros frecuentes en la región como Carlos Mario Wagner en compañía de Jose Luna y unos pajareros extranjeros vieron como había mucho revoloteo de pájaros, el movimiento estaba en el ficus que tenían adentro de la casa, estaban llegando buenas aves a alimentarse, así fue como Doña Dora se animo a rebuscar recursos para comenzar a construir y mejorar el espacio para que los pajareros pudieran estar más cerca de este árbol.

Sin saber que estos arboles especialmente el ficus son los que traen las aves al lugar, una de las personas que estaba haciendo la construcción de los siguientes pisos de la casa, le sugirió a Doña Dora cortar los arboles para tener mejor vista, otras personas le han propuesto incluso comprarle el lugar.

Por donde Doña Dora han pasado todos los pajareros que uno se pueda imaginar, es un lugar obligado para visitar, personas de todos los lugares del mundo han disfrutado de los pájaros y también de las ya famosas y deliciosas empanadas de queso.

Doña Dora poco a poco fue contagiando y convenciendo a toda su familia del amor por las aves, al comienzo no le creían que fuera buena idea, Don Luis ayuda hoy en las labores diarias, Heiner se encarga de los comederos y mantener bien el lugar, Elber es el encargado de decorar su casa con pinturas de todas las especies y de manejar las redes sociales, Daisy y Daniela su nieta ayudan a atender los clientes.

El Descanso, un lugar construido a pulso, con toda la humildad y la amabilidad de una familia maravillosa, Doña Dora, Don Luis, sus 4 hijos y nietos, ellos nos llenan el corazón de aves, buena sazón y momentos inolvidables.

Con este video cerramos nuestra historia de Doña Dora, un sitio muy recomendado para los amantes de las aves.
Compartimos algunas fotos de las especies que llegan a la casa de Doña Dora, como este «Compás» que se ha convertido en su símbolo y su consentido.











Del puente para allá esta Kimi

Septiembre 17 de 2019, Vereda Puente Velez, Jamundi, Valle del Cauca

Estuvimos de parche en la Vereda Puente Vélez al sur del Valle del Cauca, vía Jamundi, fuimos a conocer la familia de Kimi Bañol, Nos recibieron con una sonrisa de oreja a oreja y nos invitaron a su mesa donde un suculento sancocho de gallina nos esperaba, mientras almorzábamos oíamos algunas aves que Kimi identificaba rápidamente, a ritmo de carrilera y birra terminamos el gran sancocho echo por doña Yolima, mama de Kimi.

Entre historias del papa de Kimi pasamos la tarde en la vereda, con calor y paisaje fotografiamos algunas aves como Thamnophilus multistriatus, Ramphocelus flammigerus, Euphonia laniirostris, Picumnus granadensis,

y comimos mandarinas del campo Valluno recogidas por Don Josefino Bis abuelo de Kimi, A Kimi lo llevamos en el corazón como esa sonrisa que permanece serena pues Kimi tiene historia, pajarero de 10 Años, influenciador de las montañas del Sur Del Valle del Cauca, en Puente Velez, a través de las aves 🐦 enseña a otros, cómo cuidarlas, admirarlas y entender sobre ellas.

Kimi es su marca favorita; siempre con una sonrisa y conversaciones llenas de incógnitas, Kimi pícaro, alegre, amante de las aves, caminante de la montaña, encantado con el río Jamundi que baña su Cuenca y con las alas que envuelven su hábitat, Kimi artista; feliz dibujante, fotógrafo de aves y aprendiz de la vida.

Los Ariscos

Septiembre 14 de 2019, Vereda La Esperanza arriba de Bruselas, corregimiento Pitalito, Huila

En estos días tomando pola por ahí con gente después de dar mi charla “Pajariando con FARC” he estao hablando bastante y pensando en “la burbuja” y citando a Juan Miguel Álvarez cuando habla de ella en su libro Verde Tierra Calcinada. Pues bien, hoy llegué a la Vereda La Esperanza arriba de Bruselas, un corregimiento de Pitalito en el Huila; veníamos medio perdidos porque el conductor que me mandaron no recordaba bien el camino, pero pues, preguntando en la casa de campesinos bonitos buena gente de tierra cafetera, se llega a Roma o a Los Ariscos. Después de un “siiii, aquí es, sígase no más” mientras Luis sonreía con la mayor suavidad, me encontré de un momento a otro, lo más naturalmente del mundo, sintiéndome parte de esta familia en este departamento al cual no venía hace como quince años.

Sin dame cuenta, estaba sentao en una de estas cocinas de un sólo bombillo donde todo está milimétricamente ubicado dentro de una anarquía cuadriculada, ordenaita, sutil, encantadora. La gente me hablaba y me hacía preguntas como si hubiera llegao el primo que no veían hace días, como si nos conociéramos de años atrás; yo, sin tener que esforzarme mucho la verdad, respondía, les mamaba gallo y preguntaba como si fuera ese primo paisa que finalmente vino a visitalos. No tenía señal y mi cel había estao placenteramente silencioso en modo avión desde que llegué; se dejó venir el tinto con aguapanela después de las risotadas de todos gozándome por gustame el tinto maluco cerrero sin dulce según ellos, mientras Olga me fritaba algo pa la comida.

Me contaron con esa serenidad privilegiada que pocos campesinos colombianos ostentan, como por aquí en la verdad, desde el M19 hace más de 30 años, no se vive el desasosiego guerrilleruno propiamente dicho. Olga me sirvió mi media trucha frita con un copioso morro de arroz y papitas, mientras todos me gozaban de nuevo, y no poquito, porque Edwin el hijo les había avisado que yo no comía carne y yo pa dales lora, les dije que si, “yo no como vaca, pero si carne de res”. Algunos se fueron yendo graniaitos a dormir y Olga, Javier y yo nos quedamos hablando en su cocina, en la cocina de la finca donde han vivido por más de 40 años desde que se vinieron de Nariño. Nos hicimos más cerquita al fogón de leña pa calentanos una pizca y cuando por alguna razón me distraía de la conversación, no podía dejar de asombrame que justo en menos de 24 horas, yo había tomado un servicio de uber usando los datos y el gps de mi teléfono celular, había ido a comer con una amiga un domingo en la noche a un sitio de esos que no cierra nunca sus puertas ni apaga sus luces en la gran ciudad, le había hablado varias veces a un aparato plástico blanco amorfo diciéndole “Alexa, play some music by Edward Sharpe and The Magnetic Zeros”, y había pagao un par de tintos de aeropuerto de esos de más de 4 mil pesos cada uno… yo venía hoy de “la burbuja”. ¡Que loco! ¡que engallete!…

La verdad aquí en la simplicidad de esta cocina de techo con tejas de barro renegridas ahumadas por los años de historias y comidas pa toda la familia, me sentí donde los tíos: había un amor en la atmósfera de esta cocina, que era imposible de describir o entender, pero imposible de no sentir y adorar. Justo antes de ime a dormir deliciosamente temprano, me enteré que este sitio se llama “Los Ariscos” que porque hace un tiempo cuando el primer gringo pajarero vino a visitalos, casi que se va sin ver un par de pajaritos que le dieron mucha lidia y que son unas especies bien raras en el resto de Colombia… “es que esos pajaritos por aquí son muy ariscos” me dicen Javier y Olga con su acento montañero nariñense de tierra fría divino, sin saber que aquí, su montaña, es el sitio más fácil del mundo mundial pa ver los ariscos…
Los Ariscos: Pipreola lubomirskii (Black-chested Fruiteater) en este post y la Drymophila caudata (East Andean Antbird) endémica que no pude coger… otros, como el endémico Atlapetes fuscoolivaceus (Dusky-headed Brushfinch) y la subespecie endémica chapmani de la Pyrrhura melanura (Maroon-tailed Parakeet) son pájaros que no veía hace 14 años!

Alas para Cuidar

En Agosto de 2018 recibí un mensaje de Maria del Rosario Cortez de la Reserva Bonanza de Jamundi donde me contaba que un niño que vive en la zona había estado en una salida de observación de aves con Cristian de Aves La Cumbre, el mensaje era que el niño había quedado muy emocionado con el tema de las aves y que el vivía en una zona donde en una época el conflicto armado y hoy la deforestación y la minería son el pan de cada día.
Inmediatamente redacte un mensaje por los grupos de whatsapp, gracias al apoyo de Luis Urueña y Cristopher Calonje en menos de 1 hora ya teníamos ofertas para darle binóculos y guía a Kimi.
Adicional a este material, le pedí a los de estos grupos que el que quisiera le enviara un mensaje de bienvenida al mundo del pajareo, muchas personas nos enviaron saludos.
A la semana siguiente aprovechando un taller de Aves dictado por la CVC en un lugar cercano, le hicimos entrega a Kimi y su mamá de los saludos y de todos los obsequios que le enviaron, Libro de Aves de Rodrigo Gaviria y entrada a la Colombia Bird Fair donado por Carlos Mario Wagner, más la Guia Avifauna Colombiana y los binóculos donados por Cristopher Calonje.
La historia de Kimi gracias a Julian Guerrero llego hasta la Bird Fair en UK desde donde llego un bonito mensaje
Kimi muy juicioso después de la escuela comenzó a aprenderse las aves que hay en su territorio, a los días Procolombia nos dio una cortesia para llevarlo a la Feria Sudamericana de Aves en Manziales, allí fue toda una estrella, todos querían foto con el .





















Luego en Febrero participo muy activamente en Colombia Bird Fair
Kimi todo un personaje que comienza a transitar desde muy pequeño en el mundo de las aves.
Que piedra del Condor

Octubre 28 de 2017, Piedra del Condor, PNN Purace, Cauca
Un grupo de pajareros conformados por Niky Carrera Levy, Mariam Cortez, Ferney Salgado, Daniel Orozco y Mauricio Ossa, comenzamos nuestra aventura «Expedición Condor» hacia el PNN Purace en el departamento del Cauca en busca de «La Piedra del Condor», partimos en ruta desde Cali a Popayán y luego hacia Purace para un recorrido de 170 km, llegamos al cruce de la mina hacia las 9:30 de la mañana hora indicada para llegar a este lugar, pues el avistamiento esta programado hacia las 10 am, allí en este cruce nos recibe el líder del cabildo indígena de Purace encargado del ingreso, el día tenia mucha neblina y la recomendación de ellos fue no subir por que las condiciones de visibilidad eran muy bajas.

La decisión ahora era quedarnos para regresar al siguiente día o regresar a Cali ese día, como estaba planeado inicialmente, la decisión, unánime, nos quedamos esa noche en Popayán para regresar nuevamente al siguiente día.En el recorrido de regreso aprovechamos para recorrer la ruta pajariando, comenzando por una linda vista del Rio Cauca, que en esta parte de la geografía todavía tiene poco caudal.

Un poco frustrados nos devolvimos pajariando la ruta hacia Popayán, buscando alguna buena especie que se nos pueda aparecer en el camino:


Sentimos una bandada de loras Leptosittaca branickii que llegaban a un árbol al lado del puente de la quebrada Chisvar.

Vamos que se bajaron para el puente, en el dosel como para una «percha» soñada


Allí la tienes Leptosittaca branickii

Nuestra cara comenzaba a cambiar

También encontramos allí en este mismo lugar una muy especial Thlypopsis ornata



Y también nos salió en este mismo lugar Atlapetes latinuchus


Ya con esta recompensa continuamos nuestro camino hacia la ciudad «Blanca» Popayán:






Una ciudad ideal para fotografiarAl siguiente día comenzamos nuevamente nuestra ruta hacia Purace, nos encontramos en el camino Euphonia cyanocephala

Pipraeidea melanonota

EL monumento al Rey de los Andes en Purace


Continuamos el recorrido hacia el PNN Purace


Llegamos nuevamente al sector de la mina con un buen clima, allí el representante del cabildo que coordina el ingreso al lugar, nos dio las instrucciones, los costos $40.000 por persona más 35.000 del guía

Allí nos toco esperar media hora mientras el guía iba a traer la «ofrenda» para el Condor, hagamos fotos para calmar la ansiedad de la espera

Hasta unos «Ken» que tenían en la caseta «tienda» sirvieron de modelos




Por fin se acabo la espera vamos para la «Piedra Sagrada»

Y allí esta, la piedra y el paisaje imponente


El guía prepara el terreno, la ofrenda para el «Rey de los Andes» higados en descomposición

Llegan los primeros visitantes


Miren allá esta el Condor volando (allí donde esta la A en la foto, seguro allí se ve)

Vemos a lo lejos que viene su majestad «El Condor», la hembra pasa por un lado y nos da mucha emoción verla


Cambio de clima, llega la lluvia, la neblina…

El macho que venia acercándose se posa en la montaña y se queda allí, hasta que lo perdemos de vista por la neblina, al rato ya no están, se han ido…

Los gallinazos terminan el banquete, el clima no mejora ya la hora hace predecir que el Condor no llegaría ese día…

Alla quedaron nuestras ganas de ver esta ave majestuosa, al final fue un viaje donde compartimos muy buenos momentos, ya nos estaremos programando para volver otro día nuevamente a buscarlo.

Kauai La isla Jardín
Kauai, Hawaii, marzo 9 de 2017

Niky y yo comenzamos nuestra relación a finales de 2016, terminando el año me cuenta que tiene planeado un viaje a Hawaii, un destino soñado, algo que me recordaba mi infancia de la “isla de la fantasía», Niky me cuenta que tiene una tía que vive en la isla de Kauaii y que el plan es viajar junto a su madre cerca de 2 meses, yo obviamente comencé a alucinar con ir y estar con ella en ese paraíso, comencé a buscar tiquetes para ver si podría ir al menos unos días, y así fue, encontré tiquetes a buen precio, programe mis vacaciones para ir 20 días.
Ya con la emoción del viaje, busque información de la Isla y empece con la primera tarea: mirar en eBird que aves había para conocer, la especie que más nos llamó la atención fue el ‘i’iwi (Drepanis cochinea) una especie muy llamativa por su color rojo intenso y su gran pico curvo adaptado para livar néctar.

Asi que Marcamos en google los lugares para ir a buscarla, mientras Niky hacia la tarea directamente desde Kauai de averiguar sobre el destino; Koke’e state park, yo preparaba todo para el viaje, encontré un tiquete que me daba la posibilidad de hacer una escala en Dallas para pasar un fin de semana donde mi hermano Luis, y además de la visita aproveche para ir a pajarear al Lewisville lake park a 30 minutos de su casa, allí me emocione mucho viendo águilas pescadoras en plena acción y los senderos increíbles que terminan en un bello lago acompañado de un hide para observar miles de patos.


Llegó la hora de seguir para Kauai, cuando aterrizo el avión en el Aeropuerto de Lihue, pude dimensionar por que le dicen la isla jardín, el recibimiento fue muy hawaiano al estilo de Niky y familia.



Dicen que Kauai es la isla más hermosa de Hawaii, la “Isla Jardin” , como es conocida, es un lugar que ha servido de localización para grabar exteriores de muchas películas y series de televisión como Jurasic Park, la serie Perdidos, películas como: en busca del arca perdida, Piratas del Caribe y King Kong.
Los primeros días en la isla nos dedicamos a recorrer lugares maravillosos como el Jardin Botanico “Allerton Garden» donde conocimos árboles con raíces gigantes donde grabaron Jurasic Park y piratas del caribe, también conocimos Kilawea light House, un faro en una esquina de la isla lleno de albatros, Sulas y muchas aves marinas, de vuelta pasamos por Hanalei pier un romántico muelle con atardeceres inolvidables muy apto para fotógrafos, esta es la bahía más grande en la costa norte de la isla Kauai en Hawái, de allí cruzamos hacia el Waioli Park donde caminamos por el Kalalau trail; El sendero Kalalau es un sendero a lo largo de la costa de Nā Pali de aproximadamente 11 millas a lo largo de la costa norte de la isla desde la playa de Keʻe hasta el valle de Kalalau, esta es una de las rutas mas buscadas por los amantes del trekking, y es considerado por National Geographic como una de las mejores rutas de hiking de Norte del Mundo.













De vuelta y al caer la tarde visitamos la imponente cascada de Wailua, esta cascada ocupa un lugar destacado en los créditos iniciales de la serie de televisión Fantasy Island, esta fuente de agua tiene la característica que con los rayos del sol, se forma un bello arco iris que combina con el paso de muchas aves que habitan en las rocas de Wailua.



Una de las atracciones de la isla es encontrar miles de gallos y gallinas salvajes que están por toda la isla adornando los rincones con imponentes estilos y colores, estos fueron introducidos en la isla por los polinesios hace unos 800 años, en lugar de una amenaza esto se ha convertido en un símbolo de la isla, otra especie fácil de ver son los cerdos salvajes.








Visitamos también la tienda de Kauai coffee, el mayor productor de café de la isla, Hawaii es uno de los pocos estados productores de Café en los Estados Unidos, una visita que nos abrió el olfato a través de la diversidad de sabores y variedades de café.



Se llegó el día de irnos a buscar el ‘i’iwi (Drepanis cochinea), una especie endémica de Hawaii y en estado de amenaza Vulnerable, previamente reservamos para ir a acampar al Koke’e state park, llegamos en una camioneta que nos presto, Bruce el esposo de la tía de Niky, Koke’e es uno de los lugares más altos de la isla ubicado a 1.200 msnm, llegamos a la casa principal donde nos ofrecieron información del lugar y donde se encuentra el museo y la tienda, en el allí vimos la exposición de las aves nativas y las aves introducidas en la isla y nos contaron que existían 71 especies endémicas de la isla de las cuales 23 ya no existen, están extintas, y de las 48 restantes, 30 están amenazadas, especialmente por la perdida de habitat, enfermedades aviarías de aves introducidas, una de ellas era nuestro objetivo. También conocimos la historia del pájaro ʻōʻō de Kauai (Moho braccatus) una de las últimas extintas y que fue avistada por última vez en 1985, la última grabación de su canto fue en 1987 por David Boynton para el Laboratorio de Ornitología de Cornell. El triste canto de un macho realizando una llamada de apareamiento…que nunca fue respondida.
No existe una única causa de su extinción, se trata de una sucesión de hechos que la ocasionaron. Las enfermedades transmitidas por mosquitos, que hicieron que se retiraran a terrenos cada vez más altos para evitarlos, allí se encontraron con árboles que no eran adecuados para la construcción de sus nidos. Menos miembros más una reducida capacidad para construir nidos, redujeron aún más la población. El hecho definitivo fueron dos huracanes, Iwa y Iniki, los dos que más daños han provocado en la historia y cuyo epicentro fue la isla de Kauai.




Nos fuimos del museo para el lugar donde estaba el camping, que ya habíamos reservado y pagado con varios días de anticipación, allí armamos nuestra carpa, tomamos fotos y a dormir temprano por que al otro día nos esperaba nuestra travesía.



En la mañana salimos temprano para buscar el punto donde el ‘i’iwi tenia los registros más recientes, lo primero que encontramos en la vía fue la maravillosa vista al Waimea Canyon, este cañón brinda una vista panorámica de pronunciadas colinas, peñascos escarpados y desfiladeros profundos. Las grandiosas vistas abarcan muchos kilómetros.






Después de fotografiar este majestuoso lugar, continuamos por el Honopu trail, alrededor de una hora y media de camino llegamos al punto que habíamos marcado, ya habíamos estudiado su canto y nos pusimos a buscarlo, después de algunos minutos escuchamos su canto y allí estaba, una pareja de esta bella especie, los disfrutamos por un largo rato, fue sublime, tratamos de hacer una fotografía que salió terrible y después no los volvimos a ver, estuvimos caminando todo este sector y nada, nos regresamos al campamento muy felices por haberlos visto pero con la incógnita de saber si esta especie logrará sobrevivir en este ecosistema tan fragmentado.







Volvimos a casa ya nos quedaban pocos días en la isla para terminar de disfrutar el tradicional baile del Hula y comer el tipico cerdo Kalua, un plato hawaiano que se produce asando lentamente un cerdo en un pozo subterráneo. Uno de los atractivos en las playas de la isla al amanecer y durante del día es ver la llegada de los animales marinos en las playas, focas, tortugas, es todo un espectáculo educativo en donde cada sector tiene guardianes que cuidan de estas especies y enseñan a los turísticas a conservar una distancia prudente, Montar en bicicleta por la isla es otro atractivo, pues se respeta la via, y los ciclistas disfrutan de los senderos para llegar a todos los destinos turísticos. Sentarse a contemplar el atardecer es uno de los planes preferidos de locales y turistas que legan a sitios específicos para ver los colores y esa luz especial del ocaso, en una de las despedidas después de deleitarnos con el atardecer fuimos a ver la llegada de cientos de cotorras de Kramer (Psittacula krameri) el periquito rosado, es una especie originaria del África y el sur de Asia, en la década de 1960 se convirtió en una mascota doméstica común en todo el mundo, en 1968 se liberó accidentalmente una pareja en la isla que junto a los destrozos del huracán Iwa en 1982, liberaron más periquitos en la naturaleza, lo que les permitió establecer una población creciente, de la que ahora ha alcanzado alrededor de 7000 individuos.




























Con muchos colores de recuerdo, verdes montañas, mucha cultura, historias alegres y desgarradoras por la extinción, termina una de nuestras aventuras maravillosas que queríamos recordar como uno de los destinos mas increíbles que hemos visitado y que nos incita algún día a volver.















Una de las cosas que más nos gustó de Kauai fue la alegría de todas las personas, siempre hay una sonrisa y el famoso saludo «Shaka», un gesto de saludo con la mano extendiendo el meñique y el pulgar, es el saludo más cool y relajado del planeta, es un auténtico simbolo de pasarla bien, expresa alegría y satisfacción, nosotros utilizamos este saludo después de este viaje y en nuestro año del Big Year lo adapdamos como un símbolo de «Lanzarnos a volar» 🤙

También tuvimos una buena lista de Aves además del ‘i’iwi





















La isla también es un lugar maravilloso para hacer fotografías
Uno de nuestros viajes más maravillosos, un lugar mágico al que algún día vamos a volver, gracias a Bruce, Cuqui, Kawika y Giyi por recibirnos y hacernos pasar tan bien, ¡Aloha!

La siguiente es una lista de las especies de aves endémicas de las Islas Hawái:
Branta sandvicensis, Barnacla nené (VU)
Anas wyvilliana, Ánade Hawaiano (EN)
Anas laysanensis, Ánade de Laysan (CR)
Buteo solitarius, Busardo Hawaiano (NT)
Fulica alai, Focha Hawaiana (VU)
Corvus hawaiiensis, Cuervo Hawaiano (Extinta en libertad)
Chasiempis sandwichensis, Monarca Elepaio (3 subespecies: sandwichensis, sclater y ibidis) (EN)
Acrocephalus familiaris, Carricero Hawaiano (2 subespecies: familiaris y kingi) (CR)
Myadestes lanaiensis, Solitario Olomao (CR)
Myadestes obscurus, Solitario Omao (VU)
Myadestes palmeri, Solitario Puaiohi (CR)
Telespiza cantans, Certiola de Laysan (VU)
Telespiza ultima, Certiola de Nihoa (CR)
Psittirostra psittacea, Ou (CR)
Loxioides bailleui, Palila (EN)
Pseudonestor xanthophrys, Pinzón Loro de Maui (CR)
Hemignathus virens, Amakiji Hawaiano
Hemignathus flavus, Amakiji de Oahu (VU)
Hemignathus kauaiensis, Amakiji de Kauai (VU)
Hemignathus lucidus, Nukupu (EX)
Hemignathus munroi, Akiapolau (EN)
Oreomystis bairdi, Akikiki (CR)
Magumma parva, Anianiau (VU)
Oreomystis mana, Trepador Hawaiano (EN)
Paroreomyza maculata, Alauajio de Oahu (CR)
Paroreomyza montana, Alauajio de Maui (EN)
Loxops caeruleirostris, Akekos (EN)
Loxops coccineus, Akepa (EN)
Vestiaria coccinea, Iwi (NT)
Palmeria dolei, Akojekoje (CR)
Himatione sanguinea, Apapane
Melamprosops phaeosoma, Puli (EX)
Especies con endemismo reproductivo
Pterodroma sandwichensis, Petrel Hawaiano (VU)
Puffinus newelli, {Pardela de Newell} (EN)
Subespecies endémicas
Gallinula chloropus sandwichensis, Gallineta Común
Himantopus mexicanus knudseni, {Cigüeñuela Cuellinegra}
Anous minutus melanogenys, Tiñosa Menuda
Asio flammeus sandwichensis, Búho Campestre
Especies endémicas extintas
Porzana palmeri †, {Polluela de Laysan}
Porzana sandwichensis †, {Polluela de Hawái}
Moho braccatus †, {Mojo de Kauai}
Moho apicalis †, {Mojo de Oahu}
Moho bishopi †, {Mojo de Molokai}
Moho nobilis †, {Mojo de Hawái}
Chaetoptila angustipluma †, {Kioea}
Myadestes myadestinus †, Solitario Kamao
Myadestes woahensis †, {Solitario Amaui}
Dysmorodrepanis munroi †, {Piquigancho de Lanai}
Rhodacanthis flaviceps †, {Koa Chico}
Rhodacanthis palmeri †, {Coa Grande}
Chloridops kona †, {Kona Piquigrueso}
Akialoa ellisiana o Hemignathus ellisianus †, {Akialoa Grande}
Akialoa obscura o Hemignathus obscurus †, {Akialoa Chico}
Hemignathus sagittirostris †, {Amakiji Grande}
Paroreomyza flammea †, {Kakawahie}
Drepanis pacifica †, {Mamo de Hawái}
Drepanis funerea †, {Mamo Negro}
