Garcita Bueyera/Cattle Egret/Bubulcus ibis

Bubulcus ibis2
Bubulcus ibis1

Nombre en español: Garcita Bueyera

Nombre cientifico: Bubulcus ibis

Nombre en ingles: Cattle Egret

Familia: Ardeidae

Fotos: Mauricio Ossa

La garcilla bueyeragarza ganadera, espulgabuey o garza boyera (Bubulcus ibis) es una especie de ave pelecaniforme de la familia Ardeidae que vive en todas las regiones tropicales, subtropicales y templadas del planeta. Es la única especie del género Bubulcus, aunque algunos expertos consideran especies separadas a sus dos subespecies. A pesar de sus similitudes en el plumaje con las garcetas del género Egretta está más cercanamente emparentada con las garzas del género Ardea. Originaria del Viejo Mundo, ha colonizado con éxito y gran rapidez el resto de los continentes, estando solo ausente en la Antártida.

Es un ave esbelta de color blanco adornada con plumas doradas o anaranjadas en la cabeza y cuello en la temporada de cría. Anida en colonias, generalmente cerca del agua y a menudo con otras aves zancudas. Sus nidos son plataformas de ramitas que coloca sobre los árboles y arbustos. A diferencia de las demás garzas se alimenta en hábitats herbáceos relativamente secos, a menudo acompañando al ganado u otros grandes mamíferos para atrapar a los insectos y pequeños vertebrados espantados por estos, costumbre de la que recibe su nombre. Algunas poblaciones de garcilla bueyera son migratorias mientras que otras únicamente realizan dispersiones cortas tras la cría.

Las garcillas bueyeras adultas tienen pocos predadores, pero otras aves y mamíferos suelen saquear sus nidos. La principal causa de mortalidad de sus pollos es la inanición. Los pollos también pueden sufrir déficit de calcio por falta de vertebrados en su dieta y además pueden morir al ser perturbados por otras aves. Esta especie a pesar de quitarle las garrapatas y las moscas al ganado, ha sido vector de enfermedades que se extienden por medio de las garrapatas y también puede resultar un peligro para la seguridad aérea en los aeropuertos.

Taxonomía

La garcilla bueyera fue descrita científicamente en 1758 por Linnaeus en su obra Systema naturae como Ardea ibis, aunque fue trasladada a su género actual por Charles Lucien Bonaparte en 1855. El nombre de su género Bubulcus es la palabra latina que significa «pastor», en referencia a la asociación de esta especie con el ganado, al igual que su nombre común. Ibis tanto en latín como en griego es la palabra que designaba a otra ave zancuda, el ibis sagrado.

Se reconocen dos subespecies de garcilla bueyera:

  • La garcilla bueyera occidental (Bubulcus ibis ibis) (Linnaeus, 1758)
  • La garcilla bueyera oriental (Bubulcus ibis coromandus) Boddaert,1783

Algunos consideran a estas variedades especies separadas, como B. ibis y B. coromandus. Las dos variedades fueron separadas por primera vez por McAllan y Bruce, aunque siguen siendo consideradas una sola especie por la mayoría de los autores modernos. La subespecie oriental, B. i. coromandus, fue descrita por Pieter Boddaert en 1783, cría en Asia y Australasia, y la subespecie nominal el resto de su área de distribución: África, América y Europa. Algunos expertos reconocen una tercera subespecie en las Seychelles, B. i. seychellarum, descrita por Finn Salomonsen en 1934.

A pesar de sus similitudes superficiales con las garcetas del género Egretta, las garcillas bueyeras están emparentadas más cercanamente con las garzas del género Ardea, que contiene a las garzas típicas y a la garceta grande (A. alba). Aunque se han registrado casos raros de hibridación con Egretta caerulea, Egretta garzetta y Egretta thula.

Descripción

La garceta bueyera es una garza pequeña y compacta que mide unos 46–56 centímetros de largo y pesa entre los 270–512 gramos, con una envergadura alar de 88–96 cm. Tiene el pico robusto y cuello relativamente corto y ancho, que suele tener encorvado. Los adultos fuera de la época de cría tienen el plumaje prácticamente blanco, con el pico amarillo y las patas amarillo grisáceas. Durante la época de apareamiento los adultos de la subespecie nominal desarrollan una coloración anaranjada en las plumas de la espalda, cuello y cresta. Y el pico, las patas y el iris se tornan rojos. Ambos sexos son de apariencia similar, pero los machos son algo más grandes y tienen las plumas nupciales ligeramente más largas que las hembras. Los juveniles carecen de las plumas anaranjadas y tienen el pico negro.

El plumaje nupcial de B. i. coromandus se diferencia del de la subespecie nominal porque tiene colores más dorados que se extienden además hasta las mejillas y la garganta. El pico de esta subespecie y sus tarsos son más largos de media que los de B. i. ibisB. i. seychellarum es más pequeña y tiene las alas más cortas que las otras dos variedades. Tiene las mejillas y la garganta blancos como B. i. ibis, pero sus plumas nupciales son doradas como las de B. i. coromandus.

La posición de los ojos de la garcilla permite la visión binocular, útil para la caza, y los estudios fisiológicos sugieren que la visión de esta especie le permiten la actividad crepuscular o nocturnal. Está adaptada para alimentarse en tierra, y ha perdido la capacidad de sus parientes acuáticos de compensar el efecto de la refracción en el agua.

Esta especie emite una llamada sorda y gutural que suena como rick-rack en las colonias de cría, pero se mantiene silenciosa el resto del tiempo.

Distribución y hábitat

La garcilla bueyera ha protagonizado la expansión natural más amplia y rápida de todas las especies de aves. Era originaria de las regiones húmedas de África y Asia tropical y subtropical y del sur de España y Portugal. Al final del siglo XIX empezó a extenderse hacia el sur de África. El primer registro de reproducción en la provincia del Cabo fue en 1908. Las garcillas bueyeras se avistaron por primera vez en América en el límite entre la Guayana y Surinam en 1877, habiendo atravesado aparentemente el océano Atlántico. Se cree que la especie no se estableció en la región hasta los años 1930.

Cronología de la expansión por América.

La especie llegó por primera vez a Norteamérica en 1941 (los primeros avistamientos se pensó que eran aves escapadas). Crio en Florida en 1953, y se expandió rápidamente, llegando a criar por primera vez en Canadá en 1962. Actualmente es corriente en la costa de California. El primer registro de reproducción en Cuba fue en 1957, en Costa Rica en 1958, y en México en 1963, aunque es probable que se estableciera antes. En Europa la especie históricamente se encontraba en declive confinada al sur de España y Portugal, pero en la última parte del siglo XX recolonizó la península ibérica y empezó a colonizar otras partes de Europa: el sur de Francia en 1958, el norte de Francia en 1981 e Italia en 1985. Se registró la cría en el Reino Unido por primera vez en 2008, solo un año después de ser detectada por allí. En 2008 se registró que las garcetas bueyeras se habían desplazado hasta Irlanda por primera vez.

En Australia la colonización empezó en los años 1940, cuando la especie se estableció por sí misma en el norte y este del continente. Empezó a visitar regularmente Nueva Zelanda en los años 1960. Desde 1948 la garcilla bueyera es un residente permanente de Israel, antes de 1948 solo había sido un visitante invernal.

La rápida y masiva expansión de la garcilla bueyera es debida a su relación con el hombre y sus animales domésticos. Originalmente estaba adaptado a una relación de comensal con los grandes ungulados salvajes, a los que fácilmente sustituyó con el ganado doméstico y los caballos. Como la cría de ganado se ha extendido por el mundo ha sido capaz de ocupar nichos de otra forma estaban vacíos. Muchas poblaciones de garcilla bueyera son migratorias y pueden dispersarse mucho, y esto ha ayudado a la especie a expandirse. La especie ha sido observada como divagante en varias islas subantárticas, como las islas Georgias del Sur, las islas Sandwich del Sur, isla Marion y las islas Orcadas del Sur. Una bandada de ocho individuos se observó en Fiyi en 2008.

Además de su expansión natural, la garcilla bueyera ha sido introducida en algunas regiones. La especie fue introducida en Hawái en 1959, y en el archipiélago de Chagos en 1955. Fueron liberadas también con éxito en Seychelles y Rodrigues, aunque el intento de introducirla en Mauricio fracasó. También el zoo de Whipsnade liberó varias aves en Inglaterra, pero entonces no se establecieron.

Aunque la garceta bueyera algunas veces se alimenta en aguas someras, al contrario que las demás garzas generalmente se alimenta en hábitats secos como campos y herbazales, por lo que depende más de los insectos terrestres que de las presas acuáticas.

Migración y desplazamientos

Algunas poblaciones de garcilla bueyera son migratorias, mientras que otras se dispersan en desplazamientos cortos, y distinguirlas puede ser difícil en esta especie. En algunas regiones las poblaciones pueden ser tanto sedentarias como migratorias. En el hemisferio norte las migraciones son de los climas más fríos a zonas más cálidas, pero las garcillas que anidan en Australia migran a las más frías Tasmania y Nueva Zelanda en invierno y vuelven en primavera. La migración en África occidental es a causa de las lluvias, y en Sudamérica las aves migratorias viajan al sur de su área de cría fuera de ella. Las poblaciones del sur de la India parece que realizan migraciones locales en respuesta a los monzones. Se trasladan al norte desde Kerala después de septiembre. Durante el invierno se observan muchas garcillas bueyeras volando por la noche con bandadas de garcilla india (Ardeola grayii) en la costa sureste de la India y también en invierno se nota la afluencia en Sri Lanka.

Se sabe que las aves jóvenes se dispersan hasta 5.000 km desde su área de cría. Las bandadas pueden volar divagantes grandes distancias y se las ha visto sobrevolar mares y océanos, incluso en medio del océano Atlántico.

Estado de conservación

Esta especie está presente en un gran área de distribución, con una extensión global calculada en unos 10 millones de kilómetros cuadrados. Se estima que la población mundial está entre 3,8–6,7 millones de individuos. Por estas razones la especie está catalogada como de preocupación menor. Por otro lado su expansión y asentamiento en grandes regiones lleva la sitúan como especie invasora (aunque su impacto es pequeño, o nulo).

Comportamiento

Reproducción

La garcillas bueyeras anidan colonialmente, a menudo aunque no siempre, junto a las masas de agua. Las colonias generalmente se encuentran en arboledas junto a los lagos y los ríos, en pantanos o en pequeñas islas fluviales o costeras, que a veces comparten con otras garzas, gacetas, ibis o cormoranes. La estación de cría varía dependiendo de la región donde habiten. La anidación en el norte de la India comienza en mayo con el inicio de los monzones. La estación de cría en Australia va de noviembre a principios de enero, criando una nidada por temporada. En Norteamérica la estación de cría dura de abril a octubre. En las Seychelles la estación de cría de la subespecie B. i. seychellarum es de abril a octubre.

La exhibición del macho se realiza en un árbol de la colonia, y usa una gran variedad de comportamientos ritualizados como agitar una ramita o apuntar con el pico hacia arriba, y la pareja se forma tras tres o cuatro días. Eligen una pareja nueva cada temporada y también si vuelven a anidar tras fracasar en un primer intento. El nido es una pequeña plataforma desordenada de palitos en un árbol o arbusto que construyen los dos miembros de la pareja. Las ramitas son recolectadas por el macho y colocadas por la hembra, y el robo de palitos es corriente. El tamaño de la puesta puede oscilar entre uno y cinco huevos, aunque tres o cuatro es lo más común. Los huevos son ovalados y de color blanco azulado, y miden unos 45 × 53 mm. La incubación dura unos 23 días, y ambos miembros de la pareja se encargan de la tarea. Los pollos están parcialmente cubiertos de plumón al eclosionar y son totalmente dependientes de sus padres. Son incapaces de regular su propia temperatura hasta los 9–12 días y no están completamente emplumados hasta los 13–21 días. Empiezan a abandonar el nido subiéndose a las ramas circundantes a las dos semanas. Están completamente desarrollados a los 30 días, aunque no se independizan hasta que no tienen 45 días aproximadamente.

Huevo de garcilla bueyera.

La garcilla bueyera realiza parasitismo de puesta pocas veces, habiéndose registrado algunas veces que habían puesto huevos en nidos de garceta nívea y garza azuls, aunque estos huevos raramente eclosionan. Hay también pruebas de que realizan parasitismo de puesta intraespecífica en poca cuantía, ya que algunas hembras ponen huevos en los nidos de otras garcillas bueyeras. Además se han registrado cópulas fuera de la pareja en el 30% de los casos.

La causa principal de la mortalidad de los pollos es el hambre. La competencia entre hermanos es intensa, y en Sudáfrica tres de cada cuatro pollos se muere de hambre. En los hábitats secos con menos anfibios la dieta puede carecer de los suficientes vertebrados para que se desarrollen correctamente los huesos de los pollos y los pollos pueden crecer con anormalidades óseas debidas a la deficiencia de calcio. En Barbados los nidos a veces son asaltados por los monos, y en un estudio realizado en Florida se han registrado ataques a las nidadas por parte de otros asaltantes como el cuervo pescador y la rata negra. En el mismo estudio se atribuyó parte de la mortalidad de pollos de garcilla a los pollos de pelícano pardo de la vecindad, que accidentalmente pero con frecuencia, desplazan los nidos o hacen caer a los pollos de garcilla. En Australia los cuervos australianos, las águilas audaces y los pigargos orientales roban huevos y pollos del nido. Además las infecciones de garrapatas y de virus también pueden causar la muerte de pollos.

Alimentación

Garcilla bueyera sobre un búfalo en el reserva de vida salvaje Asola Bhatti, en la India.

La garcilla bueyera se alimenta de un amplio espectro de presas, especialmente insectos, por lo general saltamontes, grillos, moscas (adultas y larvas) y polillas, además de arañas, ranas y lombrices. En una ocasión se las ha observado alimentándose en las ramas de un baniano de higos maduros. Esta especie a menudo se encuentra junto al ganado y otros grandes rumiantes cazando a los pequeños animales que espantan a su paso. Los estudios han mostrado que las garcillas bueyeras que se alimentan cerca de grandes animales tiene más éxito en la caza que los que se alimentan en solitario. Cuando se alimentan junto al ganado, tienen 3,6 veces más éxito en sus capturas que cuando se alimentan solas. El resultado es similar cuando siguen a la maquinaria agrícola, aunque les fuerza a desplazarse más.

Cada garcilla bueyera defiende débilmente de los demás miembros de su especie el área alrededor del rumiante al que sigue, pero si la zona está abarrotada de garcillas se rinde y continúa alimentándose en otro lugar. Donde hay muchos grandes animales las garcillas bueyeras eligen alimentarse alrededor de los que se desplazan a unos 5–15 pasos por minuto, evitando las manadas que se mueven más deprisa o más despacio. En África las garcillas bueyeras prefieren seguir a las cebras de llanura, los antílopes acuáticos, los ñues y los búfalos cafres. Las aves dominantes se alimentan más cerca del mamífero y por ello consiguen más comida.

La garcilla bueyera puede resultar versátil en su dieta. En las islas con colonias de aves marinas les roban huevos y pollos. Durante la migración se ha registrado de que también se alimentan de otras aves migratorias exhaustas. Las aves de la variedad de Seychelles además practican el cleptoparasitismo, persiguiendo a los pollos de charrán sombrío y se comen la comida que regurgitan.

Relación con el hombre

La garcilla bueyera es una especie llamativa con muchos nombres comunes. La mayoría de ellos relacionados con su costumbre de seguir al ganado y a los grandes animales y en varios idiomas se la conoce con equivalentes a garza del ganado, garza ganadera, grulla de las vacas, ave de las vacas, incluso ave de los elefantes o garza de los rinocerontes. Su nombre en árabe es abu qerdan, que significa «padre de las garrapatas» en referencia al gran número de parásitos que se encuentran en sus colonias de cría.

La garcilla bueyera es un ave popular entre los ganaderos por su papel de controlador natural de los parásitos del ganado como las garrapatas y los tábanos. Un estudio realizado en Australia encontró que las garcillas bueyeras reducen el número de tábanos que molestan al ganado porque los atrapan directamente de su piel. Se benefició por ello al acordarse por los ganaderos y la Junta de Agricultura y Silvicultura de Hawái la liberación de la especie en las islas.

No todas las interacciones entre el hombre y las garcillas bueyeras son beneficiosas. Las bandadas de garcillas bueyeras pueden suponer un riesgo cuando se reúnen en los herbazales cercanos a los aeropuertos, y han estado implicados en la expansión de infecciones animales como la hidropericardias, la enfermedad de Gumboro  y posiblemente la enfermedad de Newcastle.

Cattle egret

The cattle egret (Bubulcus ibis) is a cosmopolitan species of heron (family Ardeidae) found in the tropics, subtropics and warm temperate zones. It is the only member of the monotypic genus Bubulcus, although some authorities regard two of its subspecies as full species, the western cattle egret and the eastern cattle egret. Despite the similarities in plumage to the egrets of the genus Egretta, it is more closely related to the herons of Ardea. Originally native to parts of Asia, Africa and Europe, it has undergone a rapid expansion in its distribution and successfully colonised much of the rest of the world in the last century.

It is a white bird adorned with buff plumes in the breeding season. It nests in colonies, usually near bodies of water and often with other wading birds. The nest is a platform of sticks in trees or shrubs. Cattle egrets exploit drier and open habitats more than other heron species. Their feeding habitats include seasonally inundated grasslands, pastures, farmlands, wetlands and rice paddies. They often accompany cattle or other large mammals, catching insect and small vertebrate prey disturbed by these animals. Some populations of the cattle egret are migratory and others show post-breeding dispersal.

The adult cattle egret has few predators, but birds or mammals may raid its nests, and chicks may be lost to starvation, calcium deficiency or disturbance from other large birds. This species maintains a special relationship with cattle, which extends to other large grazing mammals; wider human farming is believed to be a major cause of their suddenly expanded range. The cattle egret removes ticks and flies from cattle and consumes them. This benefits both species, but it has been implicated in the spread of tick-borne animal diseases.

Taxonomy

The cattle egret was first described in 1758 by Linnaeus in his Systema naturae as Ardea ibis, but was moved to its current genus by Charles Lucien Bonaparte in 1855. Its genus name Bubulcus is Latin for herdsman, referring, like the English name, to this species’ association with cattle. Ibis is a Latin and Greek word which originally referred to another white wading bird, the sacred ibis, but was applied to this species in error.

The cattle egret has two geographical races which are sometimes classified as full species, the western cattle egret, B. ibis, and eastern cattle egret, B. coromandus. The two forms were split by McAllan and Bruce, but were regarded as conspecific by almost all other recent authors until the publication of the influential Birds of South Asia. The eastern subspecies B. (i.) coromandus, described by Pieter Boddaert in 1783, breeds in Asia and Australasia, and the western nominate form occupies the rest of the species range, including the Americas. Some authorities recognise a third Seychelles subspecies, B. i. seychellarum, which was first described by Finn Salomonsen in 1934.

Despite superficial similarities in appearance, the cattle egret is more closely related to the genus Ardea, which comprises the great or typical herons and the great egret (A. alba), than to the majority of species termed egrets in the genus Egretta. Rare cases of hybridization with little blue herons Egretta caerulea, little egrets Egretta garzetta and snowy egrets Egretta thula have been recorded.

Description

The cattle egret is a stocky heron with an 88–96 cm (35–38 in) wingspan; it is 46–56 cm (18–22 in) long and weighs 270–512 g (9.5–18.1 oz). It has a relatively short thick neck, a sturdy bill, and a hunched posture. The non-breeding adult has mainly white plumage, a yellow bill and greyish-yellow legs. During the breeding season, adults of the nominate western subspecies develop orange-buff plumes on the back, breast and crown, and the bill, legs and irises become bright red for a brief period prior to pairing. The sexes are similar, but the male is marginally larger and has slightly longer breeding plumes than the female; juvenile birds lack coloured plumes and have a black bill.

B. i. coromandus differs from the nominate subspecies in breeding plumage, when the buff colour on its head extends to the cheeks and throat, and the plumes are more golden in colour. This subspecies’ bill and tarsus are longer on average than in B. i. ibisB. i. seychellarum is smaller and shorter-winged than the other forms. It has white cheeks and throat, like B. i. ibis, but the nuptial plumes are golden, as with B. i. coromandus. Individuals with abnormally grey, melanistic plumages have been recorded.

The positioning of the egret’s eyes allows for binocular vision during feeding, and physiological studies suggest that the species may be capable of crepuscular or nocturnal activity. Adapted to foraging on land, they have lost the ability possessed by their wetland relatives to accurately correct for light refraction by water.

This species gives a quiet, throaty rick-rack call at the breeding colony, but is otherwise largely silent.

Distribution and habitat

Range expansion in the Americas (click to magnify).

The cattle egret has undergone one of the most rapid and wide reaching natural expansions of any bird species. It was originally native to parts of Southern Spain and Portugal, tropical and subtropical Africa and humid tropical and subtropical Asia. In the end of the 19th century it began expanding its range into southern Africa, first breeding in the Cape Province in 1908. Cattle egrets were first sighted in the Americas on the boundary of Guiana and Suriname in 1877, having apparently flown across the Atlantic Ocean. It was not until the 1930s that the species is thought to have become established in that area.

The species first arrived in North America in 1941 (these early sightings were originally dismissed as escapees), bred in Florida in 1953, and spread rapidly, breeding for the first time in Canada in 1962. It is now commonly seen as far west as California. It was first recorded breeding in Cuba in 1957, in Costa Rica in 1958, and in Mexico in 1963, although it was probably established before that. In Europe, the species had historically declined in Spain and Portugal, but in the latter part of the 20th century it expanded back through the Iberian Peninsula, and then began to colonise other parts of Europe; southern France in 1958, northern France in 1981 and Italy in 1985. Breeding in the United Kingdom was recorded for the first time in 2008 only a year after an influx seen in the previous year. In 2008, cattle egrets were also reported as having moved into Ireland for the first time.

In Australia, the colonisation began in the 1940s, with the species establishing itself in the north and east of the continent. It began to regularly visit New Zealand in the 1960s. Since 1948 the cattle egret has been permanently resident in Israel. Prior to 1948 it was only a winter visitor.

The massive and rapid expansion of the cattle egret’s range is due to its relationship with humans and their domesticated animals. Originally adapted to a commensal relationship with large grazing and browsing animals, it was easily able to switch to domesticated cattle and horses. As the keeping of livestock spread throughout the world, the cattle egret was able to occupy otherwise empty niches. Many populations of cattle egrets are highly migratory and dispersive, and this has helped the species’ range expansion. The species has been seen as a vagrant in various sub-Antarctic islands, including South Georgia, Marion Island, the South Sandwich Islands and the South Orkney Islands. A small flock of eight birds was also seen in Fiji in 2008.

In addition to the natural expansion of its range, cattle egrets have been deliberately introduced into a few areas. The species was introduced to Hawaii in 1959, and to the Chagos Archipelago in 1955. Successful releases were also made in the Seychelles and Rodrigues, but attempts to introduce the species to Mauritius failed. Numerous birds were also released by Whipsnade Zoo in England, but the species was never established.

Although the cattle egret sometimes feeds in shallow water, unlike most herons it is typically found in fields and dry grassy habitats, reflecting its greater dietary reliance on terrestrial insects rather than aquatic prey.

Migration and movements

Some populations of cattle egrets are migratory, others are dispersive, and distinguishing between the two can be difficult for this species. In many areas populations can be both sedentary and migratory. In the northern hemisphere, migration is from cooler climes to warmer areas, but cattle egrets nesting in Australia migrate to cooler Tasmania and New Zealand in the winter and return in the spring. Migration in western Africa is in response to rainfall, and in South America migrating birds travel south of their breeding range in the non-breeding season. Populations in southern India appear to show local migrations in response to the monsoons. They move north from Kerala after September. During winter, many birds have been seen flying at night with flocks of Indian pond herons (Ardeola grayii) on the south-eastern coast of India and a winter influx has also been noted in Sri Lanka.

Young birds are known to disperse up to 5,000 km (3,100 mi) from their breeding area. Flocks may fly vast distances and have been seen over seas and oceans including in the middle of the Atlantic.

Status

This species has a large range, with an estimated global extent of occurrence of 10,000,000 km2(3,900,000 sq mi). Its global population estimated to be 3.8–6.7 million individuals. For these reasons, the species is evaluated as Least Concern. On the other hand, the expansion and establishment of the species over large ranges has led it to be classed as an invasive species (although little, if any impact has been noted yet).

Breeding

The cattle egret nests in colonies, which are often, but not always, found around bodies of water. The colonies are usually found in woodlands near lakes or rivers, in swamps, or on small inland or coastal islands, and are sometimes shared with other wetland birds, such as herons, egrets, ibises and cormorants. The breeding season varies within South Asia. Nesting in northern India begins with the onset of monsoons in May. The breeding season in Australia is November to early January, with one brood laid per season. The North American breeding season lasts from April to October. In the Seychelles, the breeding season of the subspecies B.i. seychellarum is April to October.

The male displays in a tree in the colony, using a range of ritualised behaviours such as shaking a twig and sky-pointing (raising his bill vertically upwards), and the pair forms over three or four days. A new mate is chosen in each season and when re-nesting following nest failure. The nest is a small untidy platform of sticks in a tree or shrub constructed by both parents. Sticks are collected by the male and arranged by the female, and stick-stealing is rife. The clutch size can be anywhere from one to five eggs, although three or four is most common. The pale bluish-white eggs are oval-shaped and measure 45 mm × 53 mm (1.8 in × 2.1 in). Incubation lasts around 23 days, with both sexes sharing incubation duties. The chicks are partly covered with down at hatching, but are not capable of fending for themselves; they become capable of regulating their temperature at 9–12 days and are fully feathered in 13–21 days. They begin to leave the nest and climb around at 2 weeks, fledge at 30 days and become independent at around the 45th day.

The cattle egret engages in low levels of brood parasitism, and there are a few instances of cattle egret eggs being laid in the nests of snowy egrets and little blue herons, although these eggs seldom hatch. There is also evidence of low levels of intraspecific brood parasitism, with females laying eggs in the nests of other cattle egrets. As much as 30% extra-pair copulations have been noted.

The dominant factor in nesting mortality is starvation. Sibling rivalry can be intense, and in South Africa third and fourth chicks inevitably starve. In the dryer habitats with fewer amphibians the diet may lack sufficient vertebrate content and may cause bone abnormalities in growing chicks due to calcium deficiency. In Barbados, nests were sometimes raided by vervet monkeys, and a study in Florida reported the fish crow and black rat as other possible nest raiders. The same study attributed some nestling mortality to brown pelicans nesting in the vicinity, which accidentally, but frequently, dislodged nests or caused nestlings to fall. In Australia, Torresian crows, wedge-tailed eagles and white-bellied sea eagles take eggs or young, and tick infestation and viral infections may also be causes of mortality.

Feeding

The cattle egret feeds on a wide range of prey, particularly insects, especially grasshoppers, crickets, flies (adults and maggots), and moths, as well as spiders, frogs, and earthworms. In a rare instance they have been observed foraging along the branches of a banyan tree for ripe figs. The species is usually found with cattle and other large grazing and browsing animals, and catches small creatures disturbed by the mammals. Studies have shown that cattle egret foraging success is much higher when foraging near a large animal than when feeding singly. When foraging with cattle, it has been shown to be 3.6 times more successful in capturing prey than when foraging alone. Its performance is similar when it follows farm machinery, but it is forced to move more.In urban situations cattle egrets have also been observed foraging in peculiar situations like railway lines.

A cattle egret will weakly defend the area around a grazing animal against others of the same species, but if the area is swamped by egrets it will give up and continue foraging elsewhere. Where numerous large animals are present, cattle egrets selectively forage around species that move at around 5–15 steps per minute, avoiding faster and slower moving herds; in Africa, cattle egrets selectively forage behind plains zebras, waterbuck, blue wildebeest and Cape buffalo. Dominant birds feed nearest to the host, and obtain more food.

The cattle egret may also show versatility in its diet. On islands with seabird colonies, it will prey on the eggs and chicks of terns and other seabirds.During migration it has also been reported to eat exhausted migrating landbirds. Birds of the Seychelles race also indulge in some kleptoparasitism, chasing the chicks of sooty terns and forcing them to disgorge food.

Relationship with humans

A conspicuous species, the cattle egret has attracted many common names. These mostly relate to its habit of following cattle and other large animals, and it is known variously as cow crane, cow bird or cow heron, or even elephant bird or rhinoceros egret. Its Arabic name, abu qerdan, means “father of ticks”, a name derived from the huge number of parasites such as avian ticks found in its breeding colonies.

The cattle egret is a popular bird with cattle ranchers for its perceived role as a biocontrol of cattle parasites such as ticks and flies. A study in Australia found that cattle egrets reduced the number of flies that bothered cattle by pecking them directly off the skin.[61] It was the benefit to stock that prompted ranchers and the Hawaiian Board of Agriculture and Forestry to release the species in Hawaii.

Not all interactions between humans and cattle egrets are beneficial. The cattle egret can be a safety hazard to aircraft due to its habit of feeding in large groups in the grassy verges of airports, and it has been implicated in the spread of animal infections such as heartwater, infectious bursal disease and possibly Newcastle disease.

Bubulcus ibis

Wikipedia/eBird/xeno-canto

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