Cóndor Andino/Andean Condor/Vultur gryphus

Vultur gryphusVultur gryphus

Nombre en español: Cóndor Andino

Nombre cientifico: Vultur gryphus

Nombre en ingles: Andean Condor

Familia:Cathartidae

Foto:  Rodrigo Bueno/Mauricio Ossa

El cóndor andino, cóndor de los Andes o simplemente cóndor (Vultur gryphus) es una especie de ave de la familia Cathartidae que habita en Sudamérica. El orden al que pertenece su familia se encuentra en disputa. Se extiende por la cordillera de los Andes, cordilleras próximas a ella y las costas adyacentes de los océanosPacífico y Atlántico. Es el ave no marina de mayor envergadura del planeta. No posee subespecies. Su nombre procede del quechua cùntur.

Es un ave grande y negra, con plumas blancas alrededor del cuello y en partes de las alas. La cabeza carece de plumas y es de color rojo, pudiendo cambiar de tonalidad de acuerdo al estado emocional del ave. A diferencia de la mayor parte de las aves de presa, el macho es mayor que la hembra.

Es un ave carroñera. Alcanza la madurez sexual a los 5 o 6 años de edad y anida entre los 1000 y 5000 msnm, generalmente en formaciones rocosas inaccesibles. Posee una tasa de reproducción muy baja , se espera que al menos ponga un huevo cada dos años. Es una de las aves más longevas, pudiendo alcanzar la edad de 75 años en cautiverio.

Es un símbolo nacional de Bolivia, Perú, Chile, Colombia, Ecuador y tiene un importante rol en el folclore y lamitología de las regiones andinas de Sudamérica. El cóndor andino fue declarado monumento natural de Chilemediante decreto el 30 de junio de 2006.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la cataloga como una especie casi amenazada, ya que sufre la pérdida de su hábitat y el envenenamiento por la ingesta de animales intoxicados o de los propios cebos envenenados colocados ilegalmente por cazadores y ganaderos. Varios países iniciaron programas de reproducción en cautividad.

Es considerada como Patrimonio Cultural y natural de Sudamérica.

Taxonomía

El cóndor andino fue descrito en 1758 por Carlos Linneo en la décima edición de Systema naturæ, y conserva la nomenclatura binominal original de Vultur gryphus. El término genérico Vultur proviene del latín vultur ovoltur, que significa ‘buitre’, en tanto, gryphus deriva de la palabra del griego antiguo γρυπός (grupós, ‘pico con forma de gancho’). Es una especie emparentada con el cóndor de California y con el cóndor de la selva o cóndor real. Este último es, genéticamente, su pariente más cercano; incluso algunos autores han colocado ambas especies en una subfamilia separada de los demás buitres americanos, aunque la mayoría de ellos no considera necesaria esta subdivisión.

Descripción

El cóndor andino es reconocido como una de las aves voladoras más grandes del planeta, llegando en ocasiones a ser superado en envergadura solamente por el albatros viajero y el real , si bien el cóndor es más alto, más robusto y más pesado que aquellos. Los adultos llegan a medir hasta 142 cm de altura, y de 270 hasta 330 cmde envergadura, con una media de 283 cm, y pesan de 11 a 15 kglos machos y de 8 a 11 kg las hembras. Poseen la cabeza desnuda y relativamente pequeña, de color generalmente rojizo, aunque el mismo puede cambiar según el estado de ánimo del animal; pico de borde muy cortante y terminado en gancho. Las alas son largas y anchas, y las patas, no prensiles, poseen uñas cortas y poco curvas, y con la inserción del dedo posterior elevada. Las mismas están adaptadas para la marcha y para la sujeción de la carroña. Alcanzan la madurez sexual aproximadamente a los 8 años. El plumaje juvenil de ambos sexos es de color marrón hasta alcanzar en mudas sucesivas el característico plumaje negro-azabache de los adultos. Una ancha banda blanca resalta en el dorso de las alas y un nítido collar blanco no completamente cerrado al frente, protege la desnuda piel del cuello.

Los machos presentan una cresta o carúncula y pliegues en la cara y cuello que aumentan de tamaño con la edad. Alcanzan mayor peso y envergadura que las hembras y sus ojos son de color café. Las hembras no poseen cresta aunque al igual que los machos presentan pliegues. Sus ojos son de color rojizo.

Es también una de las aves que vuela a mayores alturas, el cóndor andino puede volar utilizando las corrientes térmicas ascendentes verticales de aire cálido y pueden alcanzar hasta los 6500 metros de altitud; luego puede planear por cientos de kilómetros casi sin mover las alas extendidas, el cóndor consume muy poca energía y merced a su denso plumaje puede soportar climas gélidos.

Los cóndores son prácticamente mudos al tener atrofiada la siringe.

Comportamiento

Alimentación

El cóndor se alimenta de animales muertos. Una vez localizada la carroña, los cóndores no descienden a comer de manera inmediata sino que se limitan a volar sobre la misma o se posan en algún lugar desde donde ésta se vea claramente. Uno o dos días pueden pasar hasta que finalmente se acercan. Comienzan a alimentarse en los puntos más accesibles o blandos de los cadáveres, es decir, los ojos, lengua, ano, ubre o testículos, abdomen y entrepierna. Con sus fuertes y cortantes picos desgarran los tejidos y abren los cueros, lo que adicionalmente facilita el aprovechamiento de la pieza por parte de carroñeros de menor envergadura. Un cóndor puede ingerir unos 5 kg de carne en un día y asimismo puede ayunar hasta 5 semanas.

Dormideros

Los dormideros, compartidos por ejemplares adultos, sub-adultos y juveniles de ambos sexos están generalmente localizados en riscos altos y protegidos de la lluvia, el viento y potenciales depredadores. En la mayoría de los casos observados los dormideros y posaderos preferidos, y por ende disputados, son los que reciben más temprano los rayos solares. Siendo que la carroña está distribuida al azar, los animales usan repetidamente varios sitios de descanso o pernocta dependiendo de la disponibilidad de alimento en el área llegando a concentraciones de hasta 124 individuos.

Reproducción

En ambiente natural, uno de los aspectos menos conocidos del cóndor es el referido a su reproducción. Los cóndores son básicamente monógamos, es decir que escogen una pareja y permanecen con ésta de por vida. Sólo en caso de que uno de los dos muera, el otro busca una nueva pareja. El ciclo reproductivo del cóndor, incluido el cortejo, apareamiento, incubación y levante del polluelo hasta su emancipación dura aproximadamente dos o tres años. La especie posee el período de incubación más prolongado entre las aves rapaces; en el momento de estro o celo el color comúnmente rojizo de la piel de la cabeza se les torna amarillento. Luego de 56 a 60 días de incubación compartida, nace el polluelo el cual es alimentado por ambos padres con carne regurgitada. A los seis meses ya intenta dar sus primeros vuelos en el área inmediata a su lugar de nacimiento y a los nueve el juvenil está listo para acompañar a sus padres en sus vuelos. De ellos asimila los comportamientos básicos para su supervivencia. Al cabo de un año y medio o dos se integra a la población local, y disputa un lugar en la carroña.

Nido

Para anidar escogen generalmente cuevas en grandes paredes rocosas verticales, protegidas del viento y la intemperie. Las dimensiones de los nidos son altamente variables. Depositan el único huevo directamente sobre el sustrato arenoso de las cuevas en el cual han creado una depresión presionando el pecho contra el sustrato. Igualmente utilizan el pico para dar forma final a los bordes del mismo. Este comportamiento se ha observado especialmente en los machos.

Filogenia

Aunque hasta hace relativamente poco tiempo se clasificaba a los cóndores entre los buitres, actualmente se nota que su linaje es más próximo al de las cigüeñas y garzas pese a que la divergencia evolutiva les ha distanciado grandemente en aspecto y hábitos. Quizás Argentavis magnificens se cuente entre los ancestros de los cóndores; lo que está comprobado es que los cóndores colonizaron sus territorios desde las zonas frías ubicadas en el sur de Sudamérica, al elevarse la cordillera de los Andes los biotopos con climas fríos se extendieron hasta las actuales Colombia y Venezuela y aún más al norte, hasta California.

Distribución

El cóndor andino se encuentra distribuido a lo largo de la Cordillera de los Andes, desde el sur de la Tierra del Fuego (Argentina y Chile) hasta el occidente deVenezuela. Uno de sus mayores hábitats se encuentra en el Cañón del Colca (siendo también uno de los mayores destinos turísticos del Perú) en la Provincia de Caylloma,Arequipa, en el sur del Perú. Sin embargo, las poblaciones registradas en Perú, Ecuador y Bolivia tienden a disminuir.12 En Venezuela fue declarado en extinción, y en Colombia sus poblaciones naturales han disminuido considerablemente.

Su área máxima de difusión hacia el este se ubica en Argentina alcanzando elOcéano Atlántico en las provincias de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut y Río Negro, luego toca las sierras que se encuentran en el oeste de la provincia de La Pampa y las Sierras de Córdoba (ocasionalmente se han reportado avistamientos en la Sierra de la Ventana ubicada en el sureste de la provincia Buenos Aires). Las regiones andinas del norte de Argentina tienen poblaciones relativamente numerosas y aparentemente estables. Una de las poblaciones más abundantes se ha registrado en la región del noroeste de la patagonia argentina, con alrededor de 300 individuos entre los que se estiman 200 adultos, un número considerable teniendo en consideración que el número total mundial se estima en alrededor de 6700 individuos adultos.

Desde 1800, su distribución y número a lo largo de toda América del Sur ha disminuido gradualmente, llegando a estar en peligro de extinción, el motivo para tal merma ha sido el exterminio a manos humanas por la creencia de que los cóndores cazan ganado vivo y que ciertas partes de su cuerpo tienen poderes terapéuticos o mágicos. Ha podido constatarse la supervivencia en libertad de 2620 ejemplares sólo en el Perú (120 únicamente en los andes del norte), 2784 cóndores distribuidos entre Argentina y Chile juntos, Colombia con 100 y Venezuela con 14 (población asentada a partir de las introducción con ejemplares provenientes de la cría en cautividad ya que con anterioridad solo hacia presencia como visitante ocasional). En Ecuador un censo a nivel nacional, el único en su tipo para la región, arrojó 102 individuos en 2016. En Bolivia se carece de registros.

Amenazas

 Botella Mochica representando al cóndor. Museo Larco. Lima-Perú.

El cóndor andino es considerado una especie casi amenazada por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Fue puesto por primera vez en la lista de Especies en Peligro de Estados Unidos en 1970, un estado que se asigna a un animal que está en peligro de extinción en la totalidad o de una significativa parte de su área de distribución. Las amenazas a la población incluyen la pérdida de hábitat necesario para la búsqueda de alimento, el envenenamiento secundario de los animales muertos por los cazadores y la persecución.

Se encuentra amenazada principalmente en la zona norte de su distribución y es extremadamente rara en Venezuela y Colombia, donde se ha sufrido una disminución considerable en los últimos años. Debido a que está adaptado a una mortalidad muy baja y a bajas tasas de reproducción, es extremadamente vulnerable a la persecución humana, la mayoría de los cuales se deriva del hecho de que es percibido como una amenaza por los agricultores debido a supuestos ataques al ganado. Los programas de educación han sido implementadas por los conservacionistas para disipar este malentendido. Los programas de reintroducción con cóndores criados en cautividad, que liberan aves nacidas en zoológicos de América del Norte en la naturaleza para reforzar la población, se han introducido en Argentina, Venezuela y Colombia.

En Colombia, Venezuela, y especialmente Perú, se está llevando a cabo en la actualidad proyectos de repoblación en áreas históricamente habitadas por cóndores y de las cuales fueron extirpados en el s. XX. Con en el estudio de registros históricos, se puede afirmar que la densidad poblacional de la especie fue siempre menor en el extremo norte de su distribución (Andes del Norte) comparado con los países del sur, quizá debido parcialmente a que países como Bolivia, Chile y Argentina, poseen vastos territorios relativamente despoblados de humanos y con excelente hábitat para la especie.

Proyecto de conservación

Los primeros cóndores criados en cautiverio fueron liberados en el medio natural en el año 1989. Donde el contacto humano con la cría natural de cóndores es mínimo; los polluelos son alimentados con títeres de guante que se asemejan a los cóndores andinos adultos con el fin de evitar la impronta de los polluelos con los seres humanos, que podría ponerlos en peligro al ser liberados, debido a que no ve a los seres humanos como un peligro. Los cóndores se mantienen en aviarios durante tres meses antes de la liberación, en el que se aclimatan a un ambiente similar al entorno donde serán liberados. A los cóndores se les realiza un seguimiento por satélite con el fin de observar sus movimientos y para controlar si aún están vivos.

En respuesta a la captura de todos los individuos salvajes del cóndor de California, en 1988 el Servicio de Pesca y Vida Salvaje de EE.UU. comenzó un experimento de reintroducción que implica la liberación de cóndores en cautiverio a la vida silvestre de California. Sólo las hembras fueron liberadas para eliminar la posibilidad de introducir accidentalmente una especie de América del Sur en los Estados Unidos. El experimento fue un éxito, y todos los cóndores andinos fueron recapturados y re-introducidos en América del Sur antes de llevar a cabo la reintroducción de los cóndores en California.

En agosto de 1991, en Pampa de Achala, Córdoba, Argentina, se dio origen al Proyecto de Conservación Cóndor Andino (PCCA). Este proyecto está organizado por el ZOO de Buenos Aires, la Fundación Temaikén y la Fundación Bioandina Argentina y cuenta con el apoyo de prestigiosas instituciones, nacionales e internacionales. Su principal objetivo es asistir a la conservación de estas fabulosas aves y su majestuoso ecosistema, a todo lo largo de la cordillera, para asegurar la supervivencia de quien es considerado el Espíritu viviente de los Andes.

El misticismo de su muerte

Los incas creían que el cóndor era inmortal. Según cuenta el mito, cuando el animal siente que comienza a envejecer y que sus fuerzas se le acaban, se posa en el pico más alto y saliente de las montañas, repliega las alas, recoge las patas y se deja caer a pique contra el fondo de las quebradas, donde termina su reinado. Esta muerte es simbólica, ya que con este acto el cóndor vuelve al nido, a las montañas, desde donde renace hacia un nuevo ciclo, una nueva vida. El cóndor simbolizaba la fuerza, la inteligencia y el enaltecimiento o exaltación. Era un animal respetado por todos aquellos que vivían en los Andes desde tiempos anteriores al descubrimiento de América, ya que no sólo traía buenos y malos presagios, sino que también era el responsable de que el sol saliera cada mañana, pues con su energía era capaz de tomar el astro y elevarlo sobre las montañas iniciando el ciclo vital.

Simbolismo

Aparece como símbolo patrio en los escudos de armas de las Repúblicas de Bolivia (búsqueda de horizontes sin límites), Chile (fuerza), Colombia (Libertad y Orden), Ecuador (poderío, grandeza y valor). También aparece en el del Estado Mérida (Venezuela) (actitud de emprender vuelo) y en el del primer escudo del Perú (1820). Además, aparece en el escudo de la Universidad Nacional Autónoma de México representada junto al Águila azteca. El Cóndor Andino es también el emblema militar de la Fuerza Aérea de Chile y de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, así como de la Armada del Ecuador. También un cóndor es el logo de la aerolínea de bandera argentina Aerolíneas Argentinas. La representación del cóndor en los escudos varía de país en país. En el escudo de Chile aparece coronado y de perfil, en el de Colombia lleva una rama de laurel en el pico, mientras que en el Ecuador se lo representa con las alas desplegadas. En el caso ecuatoriano, el cóndor aparece en el escudo por primera vez en 1843, manteniéndose hasta la actualidad. En todos los casos aparece representado al natural, en actitud de vuelo y con las alas desplegadas.

Escudos

Andean condor

Vultur» redirects here. For the birds known as vultures, see Vulture.

The Andean condor (Vultur gryphus) is a South American bird in the New World vulture family Cathartidae and is the only member of the genus Vultur. Found in the Andes mountains and adjacent Pacific coasts of western South America, the Andean condor is the largest flying bird in the world by combined measurement of weight and wingspan. It has a maximum wingspan of 3.3 m (10 ft 10 in) exceeded only by the wingspans of four seabirds and water birds—the roughly 3.5 m (11 ft 6 in) maximum of the wandering albatross, southern royal albatross, great white pelican andDalmatian pelican.

It is a large black vulture with a ruff of white feathers surrounding the base of the neck and, especially in the male, large white patches on the wings. The head and neck are nearly featherless, and are a dull red color, which may flush and therefore change color in response to the bird’s emotional state. In the male, there is a wattle on the neck and a large, dark red comb or caruncle on the crown of the head. Unlike most birds of prey, the male is larger than the female.

The condor is primarily a scavenger, feeding on carrion. It prefers large carcasses, such as those of deer or cattle. It reaches sexual maturity at five or six years of age and nests at elevations of up to 5,000 m (16,000 ft), generally on inaccessible rock ledges. One or two eggs are usually laid. It is one of the world’s longest-living birds, with a lifespan of over 70 years in some cases.

The Andean condor is a national symbol of Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, and Peru and plays an important role in the folklore and mythology of the Andean regions. The Andean condor is considered near threatened by the IUCN.[1] It is threatened by habitat loss and by secondary poisoning from carcasses killed by hunters. Captive breeding programs have been instituted in several countries.

Taxonomy and systematics

The Andean condor was described by Swedish scientist Carl Linnaeus in 1758 in the tenth edition of his Systema Naturae and retains its original binomial name of Vultur gryphus. The Andean condor is sometimes called the Argentinean condor, Bolivian condor, Chilean condor, Colombian condor, Ecuadorian condor, or Peruvian condor after one of the nations to which it is native. The generic term Vultur is directly taken from the Latin vultur or voltur, which means «vulture». Its specific epithet is derived from a variant of the Greek word γρυπός (grupós, «hook-nosed»). The word condor itself is derived from the Quechua kuntur.

The exact taxonomic placement of the Andean condor and the remaining six species of New World vultures remains unclear. Though both are similar in appearance and have similar ecological roles, the New World and Old World vultures evolved from different ancestors in different parts of the world and are not closely related. Just how different the two families are is currently under debate, with some earlier authorities suggesting that the New World vultures are more closely related to storks. More recent authorities maintain their overall position in the order Falconiformes along with the Old World vultures or place them in their own order, Cathartiformes. The South American Classification Committee has removed the New World vultures from Ciconiiformes and instead described them as incertae sedis, but notes that a move to Falconiformes or Cathartiformes is possible.

The Andean condor is the only accepted living species of its genus, Vultur. Unlike the California condor (Gymnogyps californianus), which is known from extensive fossil remains and some additional ones of congeners, the fossil record of the Andean condor recovered to date is scant. Presumed Plio-Pleistocene species of South American condors were later recognized to be not different from the present species, although one known only from a few rather small bones found in a Pliocene deposit of Tarija Department, Bolivia, may have been a smaller palaeosubspecies, V. gryphus patruus.

Description

Although it is on average about seven to eight cm shorter from beak to tail than the California condor, the Andean condor is larger in wingspan, which ranges from 270 to 320 cm (8 ft 10 in to 10 ft 6 in). It is also typically heavier, reaching a weight of 11 to 15 kg (24 to 33 lb) for males and 8 to 11 kg (18 to 24 lb) for females. Overall length can range from 100 to 130 cm (3 ft 3 in to 4 ft 3 in). Among standard measurements, the wing chord is 75.7–85.2 cm (29.8–33.5 in), the tail is 33–38 cm (13–15 in) and the tarsus is 11.5–12.5 cm (4.5–4.9 in). Measurements are usually taken from specimens reared in captivity. The mean weight is 11.3 kg (25 lb), with the males averaging about a kilogram more at 12.5 kg (28 lb), the females a kilogram less at 10.1 kg (22 lb). According to a recently published manual of avian body masses, the species possesses the heaviest average weight for any living flying bird or animal, ahead of competitors such as trumpeter swans (Cygnus buccinator) and Dalmatian pelicans (Pelecanus crispus). However, another resources claims a mean species body mass of 10.3 kg (23 lb) for the Andean condor. The Andean condor is the largest living land bird capable of flight if measured in terms of average weight and wingspan, although male bustards of the largest species (far more sexually dimorphic in size) can weigh more at maximum. The mean wingspan is around 283 cm (9 ft 3 in) and the wings have the largest surface area (measured in square centimeters) of any extant bird.[20] Among living bird species, only the great albatrosses and the two largest species of pelican exceed the Andean condor in average and maximal wingspan.

The adult plumage is a uniform black, with the exception of a frill of white feathers nearly surrounding the base of the neck and, especially in the male, large patches or bands of white on the wings which do not appear until the completion of the bird’s first moulting.[22] The head and neck are red to blackish-red and have few feathers. The head and neck are meticulously kept clean by the bird, and their baldness is an adaptation for hygiene, allowing the skin to be exposed to the sterilizing effects of dehydration and ultraviolet light at high altitudes. The crown of the head is flattened. In the male, the head is crowned with a dark red caruncle or comb, while the skin of his neck lies in folds, forming a wattle.The skin of the head and neck is capable of flushing noticeably in response to emotional state, which serves to communicate between individuals. Juveniles have a grayish-brown general coloration, blackish head and neck skin, and a brown ruff.

The middle toe is greatly elongated, and the hind one is only slightly developed, while the talons of all the toes are comparatively straight and blunt. The feet are thus more adapted to walking, and are of little use as weapons or organs of prehension as in birds of prey and Old World vultures. The beak is hooked, and adapted to tear rotting meat.The irises of the male are brown, while those of the female are deep red. The eyelids lack eyelashes. Contrary to the usual rule for sexual dimorphism among birds of prey, the female is smaller than the male.

Distribution and habitat

The Andean condor is found in South America in the Andes, including the Santa Marta Mountains. In the north, its range begins in Venezuela and Colombia, where it is extremely rare, then continues south along the Andes in Ecuador,Peru, and Chile, through Bolivia and western Argentina to the Tierra del Fuego. In the early 19th century, the Andean condor bred from western Venezuela to Tierra del Fuego, along the entire chain of the Andes, but its range has been greatly reduced due to human activity. Its habitat is mainly composed of open grasslands and alpine areas up to 5,000 m (16,000 ft) in elevation. It prefers relatively open, non-forested areas which allow it to spot carrion from the air, such as the páramo or rocky, mountainous areas in general. It occasionally ranges to lowlands in eastern Bolivia and southwestern Brazil, descends to lowland desert areas in Chile and Peru, and is found over southern-beech forests in Patagonia.

Ecology and behavior

The condor soars with its wings held horizontally and its primary feathers bent upwards at the tips. The lack of a large sternum to anchor its correspondingly large flight muscles physiologically identifies it as primarily being a soarer. It flaps its wings on rising from the ground, but after attaining a moderate elevation it flaps its wings very rarely, relying on thermals to stay aloft. Charles Darwin commented on having watched them for half an hour without once observing a flap of their wings. It prefers to roost on high places from which it can launch without major wing-flapping effort. Andean condors are often seen soaring near rock cliffs, using the heat thermals to aid them in rising in the air.

Like other New World vultures, the Andean condor has the unusual habit of urohidrosis: it often empties its cloaca onto its legs and feet. A cooling effect through evaporation has been proposed as a reason for this behaviour, but it makes no sense in the cold Andean habitat of the bird. Because of this habit, their legs are often streaked with a white buildup of uric acid.

There is a well-developed social structure within large groups of condors, with competition to determine a ‘pecking order’ by body language, competitive play behavior, and vocalizations. Generally, mature males tend to be at the top of the pecking order, with post-dispersal immature males tending to be near the bottom.

Diet

The Andean condor is a scavenger, feeding mainly on carrion. Wild condors inhabit large territories, often traveling more than 200 km (120 mi) a day in search of carrion. In inland areas, they prefer large carcasses. Naturally, they feed on the largest carcasses available, which can include llamas (Lama glama), alpacas (Vicugna pacos), rheas (Rhea ssp.), guanacos (Lama guanicoe), deer and armadillos. However, most inland condors now live largely off of domestic animals, which are now more widespread in South America, such as cattle (Bos primigenius taurus), horses (Equus ferus caballus), donkeys (Equus africanus asinus), mules, sheep (Ovis aries), pigs (Sus scrofa domesticus), goats (Capra aegagrus hircus) and dogs (Canis lupus familiaris). They also feed on the carcasses of introduced game species such as wild boars (Sus scrofa), rabbits (Oryctolagus cuniculus), foxes (Vulpes vulpes) and red deer (Cervus elaphus). For condors who live around the coast, the diet consists mainly of beached carcasses of marine mammals, largely cetaceans. They will also raid the nests of smaller birds to feed on the eggs. Andean condors have been observed to do some hunting of small, live animals, such as rodents, birds andrabbits, which (given their lack of powerful, grasping feet or developed hunting technique) they usually kill by jabbing repeatedly with their bill. Coastal areas provide a constant food supply, and in particularly plentiful areas, some Andean condors limit their foraging area to several kilometers of beach-front land. They locate carrion by spotting it or by following other scavengers, such as corvids or other vultures.[41] It may follow New World vultures of the genus Cathartes—the turkey vulture (C. aura), the lesser yellow-headed vulture (C. burrovianus), and the greater yellow-headed vulture (C. melambrotus)—to carcasses. TheCathartes vultures forage by smell, detecting the scent of ethyl mercaptan, a gas produced by the beginnings of decay in dead animals. These smaller vultures cannot rip through the tougher hides of these larger animals with the efficiency of the larger condor, and their interactions are often an example of mutual dependence between species. Black vultures (Coragyps atratus), king vultures (Sarcoramphus papa) and even mammalian scavengers may sometimes trackCathartes vultures for carcasses but the condor is invariably dominant among the scavengers in its range. Andean condors are intermittent eaters in the wild, often going for a few days without eating, then gorging themselves on several pounds at once, sometimes to the point of being unable to lift off the ground. Because its feet and talons are not adapted to grasping, it must feed while on the ground.[24] Like other carrion-feeders, it plays an important role in itsecosystem by disposing of carrion which would otherwise be a breeding ground for disease.

Reproduction

Sexual maturity and breeding behavior do not appear in the Andean condor until the bird is five or six years of age. It may live to 50 years or more, and it mates for life.During courtship displays, the skin of the male’s neck flushes, changing from dull red to bright yellow, and inflates. He approaches the female with neck outstretched, revealing the inflated neck and the chest patch, while hissing, then extends his wings and stands erect while clicking his tongue. Other courtship rituals include hissing and clucking while hopping with wings partially spread, and dancing. The Andean condor prefers to roost and breed at elevations of 3,000 to 5,000 m (9,800 to 16,400 ft). Its nest, which consists of a few sticks placed around the eggs, is created on inaccessible ledges of rock. However, in coastal areas of Peru, where there are few cliffs, some nests are simply partially shaded crannies scraped out against boulders on slopes. It deposits one or two bluish-white eggs, weighing about 280 g (9.9 oz) and ranging from 75 to 100 mm (3.0 to 3.9 in) in length, during the months of February and March every second year. The egg hatches after 54 to 58 days of incubation by both parents. If the chick or egg is lost or removed, another egg is laid to take its place. Researchers and breeders take advantage of this behavior to double the reproductive rate by taking the first egg away for hand-rearing, causing the parents to lay a second egg, which they are generally allowed to raise.

The young are covered with a grayish down until they are almost as large as their parents. They are able to fly after six months, but continue to roost and hunt with their parents until age two, when they are displaced by a new clutch.Healthy adults have no natural predators, but large birds of prey and mammalian predators, like foxes, may take eggs or hatchlings. Predation is relatively uncommon, since the vigilant parents often aggressively displace birds of prey who come near and the rocky, precipitous location of most nests are difficult for mammals to access.

Longevity

Being a slowly-maturing bird with no known natural predators in adulthood, an Andean condor is quite a long-lived bird. Longevity and mortality rates are not known to have been extensively studied in the wild. Some estimations of lifespans of wild birds has exceeded 50 years. In 1983, the Guinness Book of World Records considered the longest-lived bird of any species with a confirmed lifespan was an Andean condor that died after surviving 72 years in captivity, having been captured from the wild as a juvenile of undetermined age. Several species of parrot have been reported to live for perhaps over 100 years, but these (at least in 1983) were not considered authenticated. Another early captive-held specimen of condor reportedly lived for 71 years. However, these lifespans have been exceeded by a male, nicknamed «Thaao», that was kept at Beardsley Zoo in Connecticut. Thaao was born in captivity in 1930 and died on January 26, 2010, making him 79 years of age. This would be the greatest verified age ever known for a bird.[20]

Relationship with humans

Conservation status

The Andean condor is considered near threatened by the IUCN. It was first placed on the United States Endangered Species list in 1970, a status which is assigned to an animal that is in danger of extinction throughout all or a significant portion of its range. Threats to its population include loss of habitat needed for foraging, secondary poisoning from animals killed by hunters and persecution. It is threatened mainly in the northern area of its range, and is extremely rare in Venezuela and Colombia, where it has undergone considerable declines in recent years.Because it is adapted to very low mortality and has correspondingly low reproductive rates, it is extremely vulnerable to human persecution, most of which stems from the fact that it is perceived as a threat by farmers due to alleged attacks on livestock. Education programs have been implemented by conservationists to dispel this misconception. Reintroduction programs using captive-bred Andean condors, which release birds hatched in North American zoos into the wild to bolster populations, have been introduced in Argentina, Venezuela, and Colombia. The first captive-bred Andean condors were released into the wild in 1989. When raising condors, human contact is minimal; chicks are fed with glove puppets which resemble adult Andean condors in order to prevent the chicks from imprinting on humans, which would endanger them upon release as they would not be wary of humans.  The condors are kept in aviaries for three months prior to release, where they acclimatize to an environment similar to that which they will be released in. Released condors are tracked by satellite in order to observe their movements and to monitor whether they are still alive.

In response to the capture of all the wild individuals of the California condor, in 1988 the US Fish and Wildlife Service began a reintroduction experiment involving the release of captive Andean condors into the wild in California. Only females were released to prevent it becoming an invasive species. The experiment was a success, and all the Andean condors were recaptured and re-released in South America before the reintroduction of the California condors took place.

Role in culture

Chancay textile with flying condors, 1200-1400 AD

The Andean condor is a national symbol of Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Peru and Venezuelan Andesstates. It is the national bird of Bolivia, Chile, Colombia, and Ecuador. It plays an important role in the folklore andmythology of the South American Andean regions, and has been represented in Andean art from c. 2500 BCE onward, and they are a part of indigenous Andean religions. In Andean mythology, the Andean condor was associated with the sun deity, and was believed to be the ruler of the upper world. The Andean condor is considered a symbol of power and health by many Andean cultures, and it was believed that the bones and organs of the Andean condor possessed medicinal powers, sometimes leading to the hunting and killing of condors to obtain its bones and organs. In some versions of Peruvian bullfighting, a condor is tied to the back of a bull, where it pecks at the animal as bullfighters fight it. The condor generally survives and is set free.

In Peru, they are occasionally shot, but more often revered and used for ceremonial purposes. The Yawar Fiesta is a celebration, the pinnacle of which is the tying of an Andean condor to the back of a bull, allowing the condor to kill the bull with its talons before being released. This ceremony is a symbolic representation of the power of the Andean peoples (the condor) over the Spanish (the bull). There is also a ceremony known as the arranque del condor in which a live Andean condor is suspended from a frame and is punched to death by horsemen as they ride by.

The Andean condor is a popular figure on stamps in many countries, appearing on one for Ecuador in 1958, Argentina in 1960, Peru in 1973, Bolivia in 1985,Colombia in 1992, Chile in 2001, and Venezuela in 2004. It has also appeared on the coins and banknotes of Colombia and Chile. The condor is featured in several coats of arms of Andean countries as a symbol of Andes mountains.

The Andean condor is depicted on the logo of Avianca and Aerolineas Argentinas, which are two of the largest airlines in South America.

References

  1. ^ Jump up to:a b c BirdLife International (2012). «Vultur gryphus«. IUCN Red List of Threatened Species. Version 2013.2. International Union for Conservation of Nature

Vultur gryphus

Wikipedia/eBird/xeno-canto

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