Guala Sabanera/Lesser Yellow-headed Vulture/Cathartes burrovianus

Foto: Diego Rivera

Nombre en español: Guala Sabanera

Nombre en ingles: Lesser Yellow-headed Vulture

Nombre científico: Cathartes burrovianus

Familia: Cathartidae

No hay canto disponible

El aura sabanera​ (Cathartes burrovianus) es una especie de ave carroñera de la familia Cathartidae.​ También recibe los nombres comunes de jote cabeza amarilla (Argentina), urubú cabeza amarilla (Brasil), guala sabanera (Colombia), zopilote cabecigualdo (Costa Rica y Nicaragua), zopilote sabanero (México), y cuervo cabeza amarilla (Paraguay y Uruguay).​ Fue considerada conespecífica con el aura selvática (Cathartes melambrotus) hasta el año 1964, cuando ambos taxones fueron considerados especies independientes.

El aura sabanera es un ave de la región neotropical, cuyas poblaciones se extienden desde el sureste de México, pasando por Centroamérica, hasta el norte de Argentina y Uruguay en Sudamérica. Habita en sabanas, pantanos estacionalmente inundados, pastizales de tierras bajas y bosques muy degradados.

Foto: Alex Pareja

Es un ave grande, con una envergadura de 150 a 165 cm. El plumaje del cuerpo es de color negro, mientras que la cabeza, que no tiene plumas, es de color naranja pálido con áreas de color rojo o azul. Como carece de una siringe, sus vocalizaciones se limitan a gruñidos o siseos bajos.

Se alimenta de carroña y localiza los cadáveres con la vista y el olfato, esta última una capacidad poco común en las aves. Debido a que su pico no es suficientemente fuerte para abrir los gruesos cueros de los cadáveres de animales grandes, depende de otros buitres más grandes, como el zopilote rey (Sarcoramphus papa), para esto.

Al igual que otros buitres americanos, el aura sabanera utiliza térmicas para permanecer en el aire con un esfuerzo mínimo. No construye nidos: pone sus huevos sobre superficies planas, como suelos de cuevas, o en los huecos de troncos. Alimenta a sus crías por regurgitación.

Descripción

El aura sabanera mide de 53 a 66 cm de largo, con una envergadura de 150 a 165 cm y una longitud de la cola de 19 a 24 cm. Su peso oscila desde 0,95 hasta 1,55 kg. Su plumaje es negro con reflejos verdes. La cabeza no tiene plumas y es de color amarillo, con la frente y nuca rojizas y la corona de color azul grisáceo. El iris de sus ojos es rojo. Las patas son de color blanco. El pico es de color carne.​ El ojo tiene una fila incompleta de pestañas en el párpado superior y dos filas en el párpado inferior.​ La cola es redondeada y relativamente corta para un buitre. La punta del ala cerrada se extiende más allá de la cola. Los ejemplares juveniles tienen un plumaje marrón, la cabeza oscura y la nuca blanca.

El pico es grueso, redondeado en la parte superior y ganchudo en la punta.​ Los dedos delanteros de los pies son largos y no están adaptados a agarrar. Las aperturas de las fosas nasales son alargadas y carecen de tabique. Como los demás buitres americanos, el aura sabanera carece de siringe, y por lo tanto no puede emitir otro sonido que un silbido bajo.

Foto: Carlos Bran

Su apariencia es semejante a la del aura selvática (Cathartes melambrotus); sin embargo, se distingue de esta en varios aspectos: Cathartes burrovianus es más pequeño y menos robusto que C. melambrotus y tiene una cola más delgada y corta; su plumaje tiende a ser marrón oscuro, mientras que el plumaje de C. melambrotus es negro brillante; sus patas son de color más claro y su cabeza es más naranja y menos amarilla que en el caso de C. melambrotus. Además, su vuelo es menos estable que el de C. melambrotus.​ El aura sabanera también se parece al aura gallipavo (Cathartes aura).

Distribución y hábitat

Tiene una amplia distribución geográfica, que incluye Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, la Guayana Francesa, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. Sus hábitats naturales incluyen tierras bajas tropicales o subtropicales, inundadas o que se inundan estacionalmente, como sabanas, pantanos, pastizales, manglares y antiguos bosques muy degradados. Incidentalmente puede vagar por claros o campos secos.​ En general no se encuentra en regiones de gran altitud. Además, el aura sabanera prefiere vivir en las sabanas que en los bosques, en donde sí vive el aura selvática (Cathartes melambrotus).

Comportamiento

El aura sabanera vuela con las alas en posición de diedro, generalmente de forma solitaria, y rara vez se le encuentra en grupos.​ Se desplaza planeando a baja altura sobre humedales para localizar carroña, y se posa en postes de cercas o en otras perchas bajas. Tiene un típico vuelo estático, utilizando térmicas para mantener su altitud sin la necesidad de batir sus alas.​ Prefiere mantenerse a baja altura, y raramente sube a altitudes mayores.​ Se cree que esta ave es un tanto migratoria como respuesta a los cambios del nivel de agua en donde habita. Al igual que otros buitres americanos, tiene el hábito poco común de la urohidrosis, orinando o defecando sobre sus patas para disipar el calor por evaporación.

Alimentación

El aura sabanera subsiste casi por completo de carroña. Aunque se alimenta principalmente de cadáveres, se sabe que también caza pequeños animales acuáticos en los pantanos. ​Prefiere carroña con carne fresca, pero a menudo no puede hacer el primer corte en los cadáveres porque su pico no es suficientemente fuerte para romper los gruesos cueros de animales grandes. No come carroña en estado de descomposición avanzada, ya que esta está contaminada con toxinas microbianas. ​Al igual que otros buitres, el aura sabanera desempeña un papel importante en su ecosistema, librando al ambiente de la carroña que de otro modo podría representar un brote de enfermedades.

Busca la carroña con su aguda vista, pero también utiliza su sentido del olfato, una característica que comparte con los demás buitres del género Cathartes, pero poco común en el mundo de las aves. Localiza la carroña al detectar el olor del etanotiol, un gas producido al inicio de la descomposición en los animales muertos. El lóbulo olfativo de su cerebro, responsable del procesamiento de los olores, es particularmente grande en comparación con otros animales. ​Esta característica de los buitres americanos ha sido utilizada por los seres humanos: se inyecta etanotiol en los oleoductos y, a continuación, los ingenieros en busca de fugas monitorean los vuelos de los buitres que buscan alimento.

El zopilote rey (Sarcoramphus papa), que carece de la habilidad de oler carroña, sigue al aura sabanera hacia los cadáveres, en donde el zopilote rey rompe la piel del animal muerto. Esto le permite al aura sabanera acceder a las partes comestibles, ya que no posee un pico suficientemente fuerte para desgarrar el grueso cuero de animales grandes. Este es un ejemplo de dependencia mutua entre especies. A pesar de esto, el aura sabanera es generalmente desplazada y alejada de los cadáveres tanto por el zopilote rey como por el aura gallipavo (Cathartes aura), pues estos poseen un tamaño mayor.

Reproducción

No construye nidos, sino que pone sus huevos en la cornisa de un acantilado, en el suelo de una cueva o en el hueco de un árbol. Generalmente pone dos huevos, los cuales son de color crema con manchas marrones y grises, en particular alrededor de la parte más grande.​ Los polluelos son altriciales, es decir, nacen ciegos, desnudos y relativamente inmóviles; no producen plumones sino hasta más tarde. Los padres alimentan a sus crías regurgitando en su pico comida predigerida, de donde los polluelos entonces la beben. Las crías salen del nido a los dos o tres meses.

Conservación

El aura sabanera es un ave que se encuentra bajo preocupación menor de acuerdo a la UICN, ya que tiene una tendencia poblacional estable​ y una población estimada de entre 500.000 y 4.999.999 individuos adultos.​ También tiene una amplia distribución geográfica, que se extiende sobre una superficie de 7.820.000 kilómetros cuadrados.

Foto: Daniel Orozco

Taxonomía

La especie C. burrovianus fue descrita por primera vez por John Cassin en 1845. ​Algunas clasificaciones distinguen dos subespecies:

  • Cathartes burrovianus burrovianus – del sur de México al centro de Colombia y noroeste de Venezuela.
  • Cathartes burrovianus urubitinga – en Sudamérica: hasta Argentina y Brasil (al este de los Andes).

La subespecie Cathartes burrovianus urubitinga fue descrita por el ornitólogo austríaco August von Pelzeln en 1851; es la mayor de las dos subespecies y se distribuye de Argentina hacia el norte hasta Colombia. La subespecie nominal, Cathartes burrovianus burrovianus, es más pequeña y se distribuye desde el noroeste de Sudamérica a través de Centroamérica hasta el sureste de México.

El nombre del género, Cathartes, significa «purificador» y proviene de la forma latinizada de la palabra griega kathartēs/καθαρτης.

Aún no existe claridad sobre la ubicación taxonómica exacta del aura sabanera y las demás seis especies de buitres americanos.​ A pesar de que los buitres del Nuevo Mundo y los buitres eurasiáticos tienen una apariencia y funciones ecológicas semejantes, ambos grupos evolucionaron de ancestros distintos en diferentes partes del mundo. La medida en la que son diferentes es donde se enfoca actualmente el debate, con algunas de las autoridades taxonómicas más antiguas sugiriendo que los buitres americanos pueden ser ciconiformes y que están más estrechamente relacionados con las cigüeñas.

Autoridades taxonómicas más recientes colocan los buitres americanos en el orden Accipitriformes junto con los buitres del Viejo Mundo,​ o los colocan en su propio orden: Cathartiformes. ​Esta es la posición del Comité de Clasificación de América del Sur que ha retirado los buitres americanos del orden Ciconiiformes para trasladarlos al orden Cathartiformes.​ Al igual que otros buitres americanos, el aura sabanera tiene un número cromosómico diploide de 80.

Foto: Alejandro Cartagena

Lesser yellow-headed vulture

The lesser yellow-headed vulture (Cathartes burrovianus) also known as the savannah vulture, is a species of bird in the New World vulture family Cathartidae. It was considered to be the same species as the greater yellow-headed vulture until they were split in 1964. It is found in Mexico, Central America, and South America in seasonally wet or flooded lowland grassland, swamps, and heavily degraded former forest. It is a large bird, with a wingspan of 150–165 cm (59–65 in). The body plumage is black, and the head and neck, which are featherless, are pale orange with red or blue areas. It lacks a syrinx, so therefore its vocalizations are limited to grunts or low hisses.

The lesser yellow-headed vulture feeds on carrion and locates carcasses by sight and by smell, an ability which is rare in birds. It is dependent on larger vultures, such as the king vulture, to open the hides of larger animal carcasses as its bill is not strong enough to do this. Like other New World vultures, the lesser yellow-headed vulture utilizes thermals to stay aloft with minimal effort. It lays its eggs on flat surfaces, such as the floors of caves, or in the hollows of stumps. It feeds its young by regurgitation.

Taxonomy

The lesser yellow-headed vulture was first described in 1845 by John Cassin. It is sometimes recognized as having two subspecies. The first, Cathartes burrovianus urubitinga, described by Austrian ornithologist August von Pelzeln in 1851, is the larger of the two and is found from Argentina north to Colombia, while the nominate subspecies, Cathartes burrovianus burrovianus, is smaller and found from northwestern South America through Central America to Mexico. The lesser yellow-headed vulture’s genus, Cathartes, means “purifier” and is from the Latinized form of the Greek kathartēs/καθαρτης. The common name, vulture, is derived from the Latin word vulturus, which means “tearer” and is a reference to its feeding habits.

The exact taxonomic placement of the lesser yellow-headed vulture and the remaining six species of New World vultures remains unclear. Although both are similar in appearance and have similar ecological roles, the New World and Old World vultures evolved from different ancestors in different parts of the world. Just how different the two are is currently under debate, with some earlier authorities suggesting that the New World vultures are more closely related to storks. More recent authorities maintain their overall position in the order Falconiformes along with the Old World vultures or place them in their own order, Cathartiformes. The South American Classification Committee has removed the New World vultures from Ciconiiformes and instead placed them in Incertae sedis, but notes that a move to Falconiformes or Cathartiformes is possible. Like other New World vultures, the lesser yellow-headed vulture has a diploid chromosome number of 80.

Description

The lesser yellow-headed vulture is 53–66 cm (21–26 in) in length, with a wingspan of 150–165 cm (59–65 in) and a tail length of 19–24 cm (7.5–9.4 in). Its weight ranges from 0.95 to 1.55 kg (2.1 to 3.4 lb). Its plumage is black with a green sheen. The throat and the sides of the head are featherless. The head and neck are bare of feathers, and the skin is yellow, with a reddish forehead and nape and a gray-blue crown. The irises of its eyes are red, its legs are white, and its beak is flesh-colored. The eye has a single incomplete row of eyelashes on the upper lid and two rows on the lower lid. The tail is rounded and relatively short for a vulture; the tip of the closed wing extends beyond the tail. Immature lesser yellow-headed vultures have browner plumage, a dusky head, and a white nape.

The beak is thick, rounded, and hooked at the tip. The front toes are long with small webs at their bases and are not adapted to grasping. The opening of the nostril is longitudinal, and the nostrils lack a septum. Like all New World vultures, the lesser yellow-headed vulture lacks a syrinx, and is therefore unable to make any sound other than a low hiss.

It differs in appearance from the similar greater yellow-headed vulture in several ways. It is smaller and is less heavily built than the greater yellow-headed vulture and has a shorter, thinner tail. The plumage is browner than the greater yellow-headed vulture’s dark, glossy black plumage. Its legs are lighter in color, and its head is more orange-tinged than the more yellow head of the greater yellow-headed vulture. Its flight is also less steady than that of the greater yellow-headed vulture. The lesser yellow-headed vulture also prefers to live in savannas, as opposed to the preferred forest habitat of the greater yellow-headed vulture.

Besides the greater yellow-headed vulture, it is similar to the turkey vulture.

Distribution and habitat

It is found in Argentina, Belize, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, French Guiana, Guatemala, Guyana, Honduras, Mexico, Nicaragua, Panama, Paraguay, Peru, Suriname, Uruguay, and Venezuela. Its natural habitats are subtropical or tropical seasonally wet or flooded lowland grassland, swamps, mangroves, and heavily degraded former forest It may wander over dry fields and clearings. It is not generally found in high-altitude regions.

This bird with its somehow crow-like aspect gave foot to the naming of the Quebrada de los Cuervos (Crows Ravine) in Uruguay, where they dwell together with the black vulture and the turkey vulture.

Ecology and behavior

The lesser yellow-headed vulture flies solitarily, with wings held in a dihedral position. It glides at a low altitude over wetlands while locating food, and perches on fence posts or on other low perches. When flying, it travels alone and is rarely found in groups. The flight of the lesser yellow-headed is an example of static soaring flight, which uses thermals to maintain altitude without the need to flap its wings. This vulture rarely soars high in the air, preferring low altitudes. This bird is believed to be somewhat migratory in response to the changes in water level where it lives. The lesser yellow-headed vulture, like other New World vultures, has the unusual habit of urohidrosis, in which it urinates or defecates on its legs to cool them by evaporation.

Breeding

Lesser yellow-headed vultures do not build nests, but rather lay eggs on the ground, cliff ledges, the floors of caves, or in the hollow of a tree. Eggs are cream colored and heavily blotched with brown and gray spots, particularly around the larger end. Two eggs are generally laid. The chicks are altricial—they are blind, naked and relatively immobile upon hatching. The chicks do not grow their down feathers until later. The parents feed their young by regurgitating pre-digested food into their beak, where the chicks then drink it. Young fledge after two to three months.

Feeding

The lesser yellow-headed vulture is a scavenger and subsists almost entirely on carrion. It will eat roadkill or the carcass of any animal, but is also known to hunt for food, especially small aquatic animals in marshes. It prefers fresh meat, but often cannot make the first cut into the carcass of a larger animal because its beak is not strong enough to tear into the tough hide. The lesser yellow-headed vulture will no longer feed on a piece of carrion once the meat is in a state of extreme decay, as it becomes contaminated with microbial toxins. Like other vultures, it plays an important role in its ecosystem by disposing of carrion which would otherwise be a breeding ground for disease.

The lesser yellow-headed vulture forages using its keen eyesight to locate carrion on the ground, but also uses its sense of smell, an ability which is uncommon in the avian world. It locates carrion by detecting the scent of ethyl mercaptan, a gas produced by the beginnings of decay in dead animals. The olfactory lobe of its brain responsible for processing smells is particularly large compared to other animals. This characteristic of New World vultures has been used by humans: ethyl mercaptan is injected into pipelines, and engineers looking for leaks then follow the foraging vultures.

King vultures, which lack the ability to smell carrion, follow the lesser yellow-headed vultures to carcasses, where the king vulture tears open the skin of the dead animal. This allows the smaller lesser yellow-headed vulture access to food, as it does not have a bill strong enough to tear the hide of larger animals. This is an example of mutual dependence between species. It is generally displaced from carcasses by both turkey vultures and king vultures, due to their larger size.

Conservation

The lesser yellow-headed vulture is a bird of Least Concern according to the IUCN, with an estimated global range of 7,800,000 km2 (3,000,000 sq mi) and a population of between 100,000 and 1,000,000 individuals. Its population trend appears to be stable.

Fuentes: Wikipedia/eBird

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s