Gaviotín Ártico/Arctic Tern/Sterna paradisaea 

Foto: Francisco Piedrahita

Nombre en español: Gaviotín Ártico

Nombre en inglés: Arctic Tern

Nombre científico: Sterna paradisaea

Familia: Laridae

Canto: Oscar Campbell

El charrán ártico o gaviotín ártico, de nombre científico Sterna paradisaea Pontoppidan,​ es un ave marina de la familia de los estérnidos. Esta ave tiene una distribución circumpolar; cría en colonias en el Ártico y en regiones subárticas de Europa, Asia y Norteamérica (con un límite meridional en la Bretaña o Massachusetts). Esta especie es una gran migradora y se ve sometida a dos veranos por año cuando migra de sus terrenos de cría boreales hasta los océanos cercanos a la Antártida, y durante su regreso (unos 38 600 km) cada año; en algunos casos, esta distancia es superior a 80 000 km al año. Se trata de la migración regular más larga de todos los animales conocidos.​

Los charranes árticos son aves de tamaño mediano. Miden 33-39 centímetros de largo y tienen una envergadura de 76-85 cm. Sus plumas son principalmente grises y blancas, con unas patas rojas y un pico también rojo, tan largo como la cabeza, recto, con una unión pronunciada de las ramas mandibulares; tiene una frente blanca, una nuca y coronilla negras con rayas blancas, y unas mejillas blancas. El manto, gris, mide 305 mm, y las escápulas son marrones, con algunas puntas blancas. La parte superior de las alas es gris con un borde de ataque blanco, y el cuello es completamente blanco, tal como el tronco. La cola, notablemente bifurcada, es blanquecina con algunas plumas grises a la parte exterior. La parte posterior de la coronilla hasta los orificios auditivos es negra.​

Los charranes árticos son aves de gran longevidad y muchos llegan a los veinte años de edad. Se alimentan principalmente de peces y pequeños invertebrados marinos. Esta especie es abundante, y se estima que existe un millón de ejemplares. Aun cuando, en general, no se conoce la evolución de sus poblaciones, la explotación que sufrió en el pasado ha reducido la abundancia de esta ave especialmente con respecto a su distribución en las zonas más meridionales.​

Distribución y migración

El charrán ártico tiene una distribución circumpolar y continua; no se reconocen subespecies. Se lo puede encontrar en regiones costeras de las partes templadas frías de Norteamérica y Eurasia durante el verano septentrional. Mientras inverna en el verano meridional, se lo puede encontrar en el mar, llegando al borde del hielo antártico.​ La distribución de la especie cubre una superficie de aproximadamente dos millones de km².​

El charrán ártico es célebre por su migración; vuela desde su área de cría en el Ártico hasta Tierra del Fuego, y después vuelve, una vez al año.​ Este viaje expone al ave a dos veranos por año, y por ello, a más luz diurna que cualquier otra criatura del planeta.​ Un charrán ártico típico viajará a lo largo de su vida una distancia equivalente a la de ir y volver a la Luna (800 000 km).​ El seguimiento de individuos mediante geolocalización indica que algunos recorren distancias superiores a 80 000 km anuales.​ Un ejemplo de la gran capacidad de vuelo de esta ave para cubrir largas distancias es el de un charrán ártico que fue anillado cuando todavía no había emplumado, en las islas Farne de Northumberland (Reino Unido) en el verano de 1982, y que llegó a Melbourne (Australia), en octubre del mismo año; un viaje sobre el mar de más de 22 000 km solo tres meses tras desplumar.​ Otro ejemplo es el de un polluelo anillado en Labrador (Canadá) el 23 de julio del 1928. Fue encontrado en Sudáfrica solo cuatro meses más tarde.​

Los charranes árticos suelen empezar su hazaña migratoria cuando el día se vuelve más corto en dirección al círculo polar antártico, donde los días se comienzan a alargar, volando a una gran distancia de la costa.​ Por lo tanto, fuera de la época de apareamiento sólo raramente se los ve desde tierra firme.​

Foto: Francisco Piedrahita

Morfología y taxonomía

El charrán ártico es un ave de mediano tamaño que mide aproximadamente 33-36 centímetros desde la punta del pico hasta la punta de la cola. Tiene una envergadura de 76-85 cm4​ y pesa entre 86 y 127 gramos. El pico es de un rojo oscuro, igual que las patas, cortas, y los pies, palmeados. Como la mayoría de miembros de la familia Sternidae, el charrán ártico tiene alas de extremos afilados, muy apuntados; y una cola larga, bifurcada, con puntas largas.​

El plumaje de los adultos es mayormente gris, con una nuca negra y las mejillas blancas. Las partes superiores de las alas son de un gris pálido, y el área cercana a la punta es translúcida.15​ La cola es blanca, y la parte inferior también es de un gris pálido. Ambos sexos tienen una apariencia similar. El plumaje de invierno es parecido, pero la coroneta es más blanca y los picos más oscuros.​

Los ejemplares jóvenes se diferencian de los adultos en el pico, las patas negras y un plumaje con las puntas de las plumas oscuras; también tienen una barra carpal negra, y pequeñas plumas en la cola.4​ Durante su primer verano, la parte anterior de la coronilla es más blanca.​

La especie tiene una buena variedad de vocalizaciones; las más comunes son las «voces de alarma», emitidas cuando existen posibles depredadores en las inmediaciones, como por ejemplo humanos u otros mamíferos, que entran a las colonias; y la «voz de aviso», emitida cuando el ave vuelve a la colonia y también cuando se producen agresiones. Cada charrán tiene una voz de aviso propia, y tiene una función similar a la del canto de los pájaros, puesto que sirve para identificar individuos. Se han descrito ocho vocalizaciones más, implicadas en conductas tan dispares como el apareamiento o el ataque contra los intrusos.

Aun cuando el charrán ártico es similar al charrán común y el charrán rosado, su coloración, perfil y vocalizaciones son ligeramente diferentes. En comparación con el charrán común, tiene una cola larga y un pico monocolor, mientras que las diferencias principales respeto al charrán rosado son su color ligeramente más oscuro y las alas más largas. La voz del charrán ártico es más nasal y áspera que la del común, y se puede distinguir fácilmente de la del rosado.​

Los parientes más próximos de esta ave son un grupo de especies del polo sur: el charrán sudamericano (Sterna hirundinacea), el charrán de las islas Kerguelen (S. virgata) y el charrán antártico (S. vittata).​ Es fácil de distinguir el charrán ártico de sus parientes dependiendo del área de invernada; la diferencia de seis meses en el cambio de plumas es el mejor indicio, puesto que los charranes árticos portan el plumaje invernal durante el verano austral. Las especies meridionales, cuando vuelan, tampoco presentan las puntas de las alas negras.

Reproducción

Los charranes árticos son monógamos (se emparejan con la misma pareja toda la vida), y en muchos casos vuelven a la misma colonia cada año.​ Empiezan a emparejarse a los tres o cuatro años de edad. El cortejo es elaborado, especialmente en ejemplares que lo hacen por primera vez.​ Empieza con el que se denomina «alto vuelo», en el cual la hembra persigue el macho hasta una gran altitud y después desciende lentamente; este comportamiento es seguido por «vuelos de pesca», en los que el macho ofrece pescado a la hembra. Cuando llega el cortejo a tierra se erizan lentamente con la cola levantada y las alas bajadas, tras lo cual las dos aves suelen volar en círculos el uno alrededor del otro.​

En su día, el macho y la hembra se ponen de acuerdo para escoger la ubicación del nido, y ambos defienden el lugar. Durante este tiempo, el macho continúa alimentando a la hembra; el apareamiento tiene lugar poco después.​ Con respecto a la reproducción, esta tiene lugar en colonias ubicadas en las costas, islas y, en ocasiones, en la tierra firme de la tundra, siempre que haya agua cerca; en estos lugares el charrán ártico suele formar bandadas mixtas con el charrán común. Cuando llega la puesta, la hembra pone entre uno y tres huevos por puesta, a menudo dos.​

Se trata de uno de los charranes más agresivos, y defiende con ferocidad su nido y sus crías. Ataca a humanos y predadores grandes, picando a menudo en sus cabezas. Aun cuando es demasiado pequeño para causar lesiones graves, es capaz de hacer sangrar.​ Las colonias reproductivas suelen ser mixtas, presentándose otras especies de estérnidos y láridos.​

El nido suele ser una depresión de la tierra, que puede estar forrada con trozos de hierba o materiales similares. Los huevos están camuflados. El macho y la hembra se reparten la incubación. Los polluelos nacen tras 22-27 días y se empluman tras 21-24 días.​ Si los padres son perturbados y obligados a huir del nido a menudo, el periodo de incubación se puede prolongar hasta 34 días.​

Cuando salen del huevo, los polluelos tienen plumón. No son altriciales ni precoces. Los polluelos empiezan a moverse y explorar en derredor entre uno y tres días después de nacer.​ No suelen alejarse demasiado del nido. Los polluelos son empollados por los adultos durante los primeros diez días de vida,​ y ambos padres cuidan de los polluelos.​ La dieta de los pequeños siempre incluye pescado, y los padres aportan presas más grandes a sus crías que las que se comen ellos.​ También se ha observado que los machos traen más alimento que las hembras. Después de mes y medio alimentando a los pollos, los padres, gradualmente les alientan a que se alimenten de forma independiente.​ Tras desplumar, los ejemplares jóvenes aprenden a alimentarse, con acciones entre las que se incluye la difícil técnica de zambullirse.​ Cuando llega el invierno, vuelan en dirección al sur con la ayuda de sus padres.​

Los charranes árticos son estrategas de la K puesto que son aves de gran longevidad que pasan un tiempo considerable criando unos pocos polluelos.​ Viven bastantes años; la máxima longevidad que se conoce de un ejemplar de esta especie es de treinta y cuatro años (el ejemplar, en estado silvestre, mostraba a esa edad un buen estado salvo por una fractura en el pico),​ y no es inusual que lleguen a los veinte años.​ Un estudio en las islas Farne estimó una tasa de supervivencia anual del 82 %.​

Ecología y comportamiento

La dieta del charrán ártico depende del lugar y de la estación del año, pero suele ser carnívora. En la mayoría de casos se alimenta de pequeños peces o de crustáceos marinos.​ Los peces representan la parte más importante de su dieta, y en términos de biomasa superan a cualquier otro alimento. Las presas son peces inmaduros (1-2 años de edad) de aguas superficiales como por ejemplo el arenque, el bacalao, ammodítidos y osméridos como Mallotus villosus.​ Entre los crustáceos de los cuales se alimentan, se encuentran los anfípodos, cangrejos y el kril. A veces, también se alimentan de moluscos, gusanos marinos, bayas o, en su área de reproducción boreal, insectos.​

En ocasiones, los charranes se lanzan al agua para cazar presas próximas a la superficie.​ Cuando se emparejan, también pueden perseguir insectos en el aire.​ Parece que los charranes árticos, pese a su pequeño tamaño, se dedican en ocasiones al cleptoparasitismo, lanzándose en picado contra otras aves para asustarlas y conseguir que dejen caer las presas.​ Al hacerlo, acosan a ciertas especies como otros charranes (típicamente, al charrán común) y a especies de álcidos o de podicipédidos.​

Los charranes árticos anidan en colonias en lagunas en la tundra y en las playas costeras.​ Cuando están en sus nidos, los charranes son vulnerables a la depredación por parte de gatos y otros animales.​ Larus argentatus, una gaviota más grande, además de ser un competidor por los lugares en los cuales nidifican, les roba huevos y polluelos. El camuflaje de los huevos contribuye a evitar esto, igual que construir los nidos en lugares aislados.​ Mientras se alimentan, los charranes árticos pueden ser acosados por miembros de la familia Stercorariidae, gaviotas y otras especies de charrán, que intentan robarles la comida.​

Estado de conservación

En ciertos países los charranes árticos son considerados especies amenazadas o vulnerables. También son una de las especies incluidas en el AEWA.​ La especie entró en declive en Nueva Inglaterra a finales del siglo XIX debido a la caza promovida por la industria textil.​ Actualmente se continúa explotando al oeste de Groenlandia, donde la especie ha disminuido en población desde la década del 1950.​

En la zona más meridional de su ámbito de distribución, las poblaciones de charrán ártico se han ido reduciendo. Gran parte de esto se debe a la carencia de alimentos. Aun así, la distribución de gran parte de estos pájaros se extiende por zonas muy remotas, y no parece haber ninguna tendencia de mengua en la población global.24

Desde el 1988, Birdlife International cataloga la especie en un nivel de riesgo bajo, y se estima una población mundial de aproximadamente un millón de individuos.​

Filatelia

Sello de las islas Feroe mostrando dos ejemplares adultos en vuelo.

El charrán ártico ha aparecido en sellos de varios países y dependencias. Son ejemplos de dependencias las islas Åland, Alderney y las islas Feroe. Entre los países, hay sellos propios de Canadá, Finlandia, Islandia y Cuba.

Foto: Francisco Piedrahita

Arctic tern

The Arctic tern (Sterna paradisaea) is a tern in the family Laridae. This bird has a circumpolar breeding distribution covering the Arctic and sub-Arctic regions of Europe (as far south as Brittany), Asia, and North America (as far south as Massachusetts). The species is strongly migratory, seeing two summers each year as it migrates along a convoluted route from its northern breeding grounds to the Antarctic coast for the southern summer and back again about six months later. Recent studies have shown average annual round-trip lengths of about 70,900 km (44,100 mi) for birds nesting in Iceland and Greenland and about 48,700 km (30,300 mi) for birds nesting in the Netherlands. These are by far the longest migrations known in the animal kingdom. The Arctic tern nests once every one to three years (depending on its mating cycle).

Arctic terns are medium-sized birds. They have a length of 28–39 cm (11–15 in) and a wingspan of 65–75 cm (26–30 in). They are mainly grey and white plumaged, with a red/orange beak and feet, white forehead, a black nape and crown (streaked white), and white cheeks. The grey mantle is 305 mm (12.0 in), and the scapulae are fringed brown, some tipped white. The upper wing is grey with a white leading edge, and the collar is completely white, as is the rump. The deeply forked tail is whitish, with grey outer webs.

Arctic terns are long-lived birds, with many reaching fifteen to thirty years of age. They eat mainly fish and small marine invertebrates. The species is abundant, with an estimated two million individuals. While the trend in the number of individuals in the species as a whole is not known, exploitation in the past has reduced this bird’s numbers in the southern reaches of its ranges.

Etymology

The genus name Sterna is derived from Old English «stearn», «tern». The specific paradisaea is from Late Latin paradisus, «paradise». The Scots names pictarnietarrock and their many variants are also believed to be onomatopoeic, derived from the distinctive call. Due to the difficulty in distinguishing the two species, all the informal common names are shared with the common tern.

Distribution and migration

The Arctic tern has a continuous worldwide circumpolar breeding distribution; there are no recognized subspecies. It can be found in coastal regions in cooler temperate parts of North America and Eurasia during the northern summer. During the southern summer, it can be found at sea, reaching the northern edge of the Antarctic ice.

The Arctic tern is famous for its migration; it flies from its Arctic breeding grounds to the Antarctic and back again each year. The shortest distance between these areas is 19,000 km (12,000 mi). The long journey ensures that this bird sees two summers per year and more daylight than any other creature on the planet. One example of this bird’s remarkable long-distance flying abilities involves an Arctic tern ringed as an unfledged chick on the Farne Islands, Northumberland, UK, in the northern summer of 1982 that reached Melbourne, Australia in October, just three months after fledging – a journey of more than 22,000 km (14,000 mi). Another example is that of a chick ringed in Labrador, Canada, on 23 July 1928. It was found in South Africa four months later.

A 2010 study using tracking devices attached to the birds showed that the above examples are not unusual for the species. In fact, the study showed that previous research had seriously underestimated the annual distances travelled by the Arctic tern. Eleven birds that bred in Greenland or Iceland covered 70,900 km (44,100 mi) on average in a year, with a maximum of 81,600 km (50,700 mi). The difference from previous estimates is due to the birds taking meandering courses rather than following a straight route as was previously assumed. The birds follow a somewhat convoluted course in order to take advantage of prevailing winds. The average Arctic tern lives about 30 years and will, based on the above research, travel some 2.4 million km (1.5 million mi) during its lifetime, the equivalent of a roundtrip from Earth to the Moon more than three times.

A 2013 tracking study of half a dozen Arctic terns breeding in the Netherlands shows average annual migrations of c. 48,700 km (30,300 mi). On their way south, these birds roughly followed the coastlines of Europe and Africa.

Arctic terns usually migrate sufficiently far offshore that they are rarely seen from land outside the breeding season.

Description and taxonomy

The Arctic tern is a medium-sized bird around 33–36 cm (13–14 in) from the tip of its beak to the tip of its tail. The wingspan is 76–85 cm (30–33 in). The weight is 86–127 g (3.0–4.5 oz). The beak is dark red, as are the short legs and webbed feet. Like most terns, the Arctic tern has high aspect ratio wings and a tail with a deep fork.

The adult plumage is grey above, with a black nape and crown and white cheeks. The upperwings are pale grey, with the area near the wingtip being translucent. The tail is white, and the underparts pale grey. Both sexes are similar in appearance. The winter plumage is similar, but the crown is whiter and the bills are darker.

Juveniles differ from adults in their black bill and legs, «scaly» appearing wings, and mantle with dark feather tips, dark carpal wing bar, and short tail streamers. During their first summer, juveniles also have a whiter forecrown.

The species has a variety of calls; the two most common being the alarm call, made when possible predators (such as humans or other mammals) enter the colonies, and the advertising call.

While the Arctic tern is similar to the common and roseate terns, its colouring, profile, and call are slightly different. Compared to the common tern, it has a longer tail and mono-coloured bill, while the main differences from the roseate are its slightly darker colour and longer wings. The Arctic tern’s call is more nasal and rasping than that of the common, and is easily distinguishable from that of the roseate.

This bird’s closest relatives are a group of South Polar species, the South American (Sterna hirundinacea), Kerguelen (S. virgata), and Antarctic (S. vittata) terns.

The immature plumages of Arctic tern were originally described as separate species, Sterna portlandica and Sterna pikei.

Reproduction

Breeding begins around the third or fourth year. Arctic terns mate for life and, in most cases, return to the same colony each year. Courtship is elaborate, especially in birds nesting for the first time. Courtship begins with a so-called «high flight», where a female will chase the male to a high altitude and then slowly descend. This display is followed by «fish flights», where the male will offer fish to the female. Courtship on the ground involves strutting with a raised tail and lowered wings. After this, both birds will usually fly and circle each other.

Both sexes agree on a site for a nest, and both will defend the site. During this time, the male continues to feed the female. Mating occurs shortly after this. Breeding takes place in colonies on coasts, islands and occasionally inland on tundra near water. It often forms mixed flocks with the common tern. It lays from one to three eggs per clutch, most often two.

It is one of the most aggressive terns, fiercely defensive of its nest and young. It will attack humans and large predators, usually striking the top or back of the head. Although it is too small to cause serious injury to an animal of a human’s size, it is still capable of drawing blood, and is capable of repelling many raptorial birds, polar bears and smaller mammalian predators such as foxes and cats.

The nest is usually a depression in the ground, which may or may not be lined with bits of grass or similar materials. The eggs are mottled and camouflaged. Both sexes share incubation duties. The young hatch after 22–27 days and fledge after 21–24 days. If the parents are disturbed and flush from the nest frequently the incubation period could be extended to as long as 34 days.

When hatched, the chicks are downy. Neither altricial nor precocial, the chicks begin to move around and explore their surroundings within one to three days after hatching. Usually they do not stray far from the nest. Chicks are brooded by the adults for the first ten days after hatching. Both parents care for hatchlings. Chick diets always include fish, and parents selectively bring larger prey items to chicks than they eat themselves. Males bring more food than females. Feeding by the parents lasts for roughly a month before being weaned off slowly. After fledging, the juveniles learn to feed themselves, including the difficult method of plunge-diving. They will fly south to winter with the help of their parents.

Arctic terns are long-lived birds that spend considerable time raising only a few young, and are thus said to be K-selected. A 1957 study in the Farne Islands estimated an annual survival rate of 82%.

Ecology and behaviour

The diet of the Arctic tern varies depending on location and time, but is usually carnivorous. In most cases, it eats small fish or marine crustaceans. Fish species comprise the most important part of the diet, and account for more of the biomass consumed than any other food. Prey species are immature (1–2-year-old) shoaling species such as herring, cod, sandlances, and capelin. Among the marine crustaceans eaten are amphipods, crabs and krill. Sometimes, these birds also eat molluscs, marine worms, or berries, and on their northern breeding grounds, insects.

Arctic terns sometimes dip down to the surface of the water to catch prey close to the surface. They may also chase insects in the air when breeding. It is also thought that Arctic terns may, in spite of their small size, occasionally engage in kleptoparasitism by swooping at birds so as to startle them into releasing their catches. Several species are targeted—conspecifics, other terns (like the common tern), and some auk and grebe species.

While nesting, Arctic terns are vulnerable to predation by cats and other animals. Besides being a competitor for nesting sites, the larger herring gull steals eggs and hatchlings. Camouflaged eggs help prevent this, as do isolated nesting sites. Scientists have experimented with bamboo canes erected around tern nests. Although they found fewer predation attempts in the caned areas than in the control areas, canes did not reduce the probability of predation success per attempt. While feeding, skuas, gulls, and other tern species will often harass the birds and steal their food.

Conservation status

The total population for the arctic tern is estimated at more than two million individuals, with more than half of the population in Europe. The breeding range is very large, and although the population is considered to be decreasing, this species is evaluated as a species of least concern by the IUCN. Arctic terns are among the species to which the Agreement on the Conservation of African-Eurasian Migratory Waterbirds applies.

The population in New England was reduced in the late nineteenth-century because of hunting for the millinery trade. Exploitation continues in western Greenland, where the population of the species has been reduced greatly since 1950. In Iceland, the Arctic tern has been regionally uplisted to Vulnerable as of 2018, due to the crash of sandeel (Ammodytes spp.) stocks.

At the southern part of their range, the Arctic tern has been reducing in numbers. Much of this is due to a lack of food. However, most of these birds’ range is extremely remote, with no apparent trend in the species as a whole. The Arctic terns’ dispersal pattern is affected by changing climatic conditions, and its ability to feed in its Antarctic wintering is dependent on sea-ice cover, but unlike breeding species, it is able to move to a different area if necessary, and can be used as a control to investigate the effect of climate change on breeding species.

Cultural depictions

The Arctic tern has appeared on the postage stamps of several countries and dependent territories. The territories include Åland, Alderney, and Faroe Islands. Countries include Canada, Finland, Iceland, and Cuba.

Arctic tern migration is a central theme of the 2020 novel Migrations by Charlotte McConaghy.

​Fuente: Wikipedia/eBird/xeno-canto

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