La electrocución y la colisión con tendidos eléctricos continúan siendo una importante causa de mortalidad para las aves, incluidas especies amenazadas.
Durante el XXVII Congreso Español y VIII Congreso Ibérico de Ornitología, celebrado en Granada, SEO/BirdLife reunió a investigadores, administraciones públicas, empresas eléctricas y organizaciones conservacionistas para analizar qué se sabe sobre esta problemática, qué soluciones están funcionando y cuáles son los principales retos pendientes.
Los expertos señalaron que la mortalidad por electrocución suele concentrarse en puntos críticos y que modificar estructuralmente los apoyos eléctricos puede ser más efectivo que limitarse a aislar los conductores.
En cambio, las colisiones con líneas eléctricas siguen siendo un fenómeno menos conocido y más complejo de corregir.
La discusión hace parte del proyecto europeo LIFE PowerLines4Birds, que trabaja en España y Portugal para reducir la mortalidad de aves amenazadas asociada a líneas eléctricas.
El proyecto cuenta con más de 4 millones de euros de financiación europea, interviene en 23 Zonas de Especial Protección para las Aves y se extenderá hasta abril de 2027.
¿Por qué importa?
Aunque la noticia se desarrolla en la península ibérica, plantea una pregunta relevante para cualquier país con alta biodiversidad:
¿Cómo podemos desarrollar infraestructura energética sin convertirla en una amenaza para las aves?
Para Birds Colombia, este es precisamente el tipo de historia internacional que vale la pena traer a nuestra audiencia: un problema global, soluciones que se están probando y aprendizajes que pueden abrir conversaciones en nuestros propios territorios.