Chamón Caribeño/Bronzed Cowbird/Molothrus aeneus

Foto: Leandro Vargas

Nombre en español: Chamón Caribeño

Nombre en ingles: Bronzed Cowbird

Nombre científico: Molothrus aeneus

Familia: Icteridae

Canto: Peter Boesman

El vaquero de ojos rojos (Molothrus aeneus), también conocido como tordo ojirrojo o tordo ojo rojo, es una especie de ave paseriforme de la familia Icteridae, donde se encuentran las calandrias, tordos, caciques, oropéndolas, zanates, praderos y parientes.

Este tordo es propio del sur de Norteamérica y América Central, siendo una especie nativa de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y el sur de Estados Unidos​. En México se distribuye en las 32 entidades del país​.

Habita bosques y pastizales.​

En México, la NOM-059-SEMARNAT-2010 no considera a la especie en sus listados de especies en riesgo; la UICN 2019-1 la considera como de Preocupación menor.​ El ave forma parte del folklor y leyenda del pueblo maya.​

Distribución y hábitat

Es nativo de Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y el sur de Estados Unidos.1​ Su hábitat natural se compone de bosque y pastizales.

Subespecies

Se distinguen las siguientes subespecies:

  • Molothrus aeneus aeneus (Wagler, 1829)
  • Molothrus aeneus assimilis (Nelson, 1900)
  • Molothrus aeneus loyei Parkes y Blake, 1965

Anteriormente se consideraba al tordo chico otra subespecie del tordo ojirrojo, pero en la actualidad se clasifica como una especie separada, Molothrus armenti.

En la cultura

En la península de Yucatán este pájaro es conocido en la lengua maya local como dziú, siendo parte del folklor y leyenda del pueblo maya.

Foto: Francisco Piedrahita

Libro Rojo de las Aves de Colombia II (Molothrus armenti)

El estatus taxonómico de Molothrus armenti es asunto de debate. Por un lado, el SACC (2016) considera la especie como una subespecie de Molothrus aeneus, pero la evidencia es muy débil. Otras opiniones (Gill y Webster in litt. 2013) sugieren mantener este taxón como una es- pecie válida, consejo que hemos se- guido en este libro por criterio de precaución.

La distribución original del Chamón del Ca- ribe incluía los departamentos de Atlántico, Bolívar y Magdalena en la costa atlántica co- lombiana (Rada 2002). Sin embargo, en los últimos años se han hecho nuevos registros en los departamentos de Córdoba y La Guajira, los cuales amplían el ámbito de distribución de la especie, tanto al oeste como al este (Estela y López-Victoria 2005; Freeman et ál. 2012). De igual forma, existe un nuevo registro en el Cerro de La Vieja en el municipio de Piojó (departamento del Atlántico), el cual amplía su ámbito altitudinal por encima de los 50 m, con respecto al conocido (C. Olaciregui obs. pers.). Otros registros importantes para la es- pecie incluyen un nuevo registro en la carre- tera que conduce de Santa Marta a Riohacha, en el PNN Tayrona (F. Schmitt 2012 tomado de eBird), y observaciones en el interior del departamento del Atlántico en la localidad de Puerto Giraldo, a orillas del río Magdalena (Borja et ál. 2001).

Ecología

M. armenti es una especie gregaria, con gru- pos que duermen y se desplazan juntos, donde al parecer existe una organización jerárquica con un macho dominante (Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal 2002). Esta especie ha sido observada en ecosistemas de manglar, en ecosistemas secos con predominio de trupillo (Prosopis juliflora), acacia (Acacia farnesia- na) y cactus arborescentes, en áreas abiertas donde se encuentran remanentes de bosque seco secundario y en zonas con predominio de agroecosistemas (Hernández-Camacho y Rodríguez-Mahecha 1986; Fraga 2011a). También ha sido registrada en áreas con cier- to grado de perturbación tales como bordes de bosques y potreros arbolados, y se reporta como abundante en zonas de granjas avícolas, así como zonas modificadas para la produc- ción de babillas (Caiman crocodylus fuscus) (Rada 2002; Núñez-Santamaría y Rodríguez

Berrocal 2002). En general, es una especie de zo- nas abiertas, como todos sus congéneres (Ridgely y Tudor 2009), y por lo tanto la perturbación del hábitat y la deforestación podrían estimular su expansión. La especie utiliza predominante- mente los estratos más bajos de los hábitats en los cuales ha sido reportada, siendo observada prin- cipalmente en el suelo y en árboles de porte bajo (Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal 2002). Además, se sabe que utiliza el estrato medio de árboles de uvito (Cordia dentata) y trupillo (Pro- sopis juliflora) como dormidero (Núñez-Santa- maría y Rodríguez-Berrocal 2002).

Se le ha considerado poco común y local a lo largo de la costa Caribe del norte de Colombia (Ridgely y Tudor 2009). De igual forma, los re- gistros más recientes sugieren que es un residente no habitual o un visitante ocasional debido a la baja frecuencia de encuentro (Estela y López-Vic- toria 2005; Freeman et ál. 2012). Sin embargo, para distintas localidades del departamento del Atlántico se reportan abundancias de hasta 800 individuos (Núñez-Santamaría y Rodríguez-Be- rrocal 2002; R. Borja com. pers.).

La especie forrajea en o cerca del suelo en grupos de hasta 40 individuos. Es una especie om- nívora. Debido a su asociación con agroecosiste- mas, la especie ha sido observada alimentándose principalmente de gramíneas como el hatico (Ixo- phorus unisetus) y el pasto negro (Paspalum plica- tulum) y de arroz (Oryza sativa) presente en cas- carillas que son utilizadas como aislante en granjas (Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal 2002). También ha sido observado cerca del suelo consu- miendo insectos, por ejemplo, odonatos, ortópte- ros, dípteros, hemípteros y lepidópteros (Núñez- Santamaría y Rodríguez-Berrocal 2002).

Aunque no se tiene información detallada sobre interacciones con otras especies, Núñez- Santamaría y Rodríguez-Berrocal (2002) repor- taron que M. armenti coexiste con otras aves: Bubulcus ibis, Egretta thula, Egretta tricolor y Crotophaga ani, con las cuales comparte dormi- deros. De igual forma, la especie ha sido observa- da en conjunto con Chrysomus icterocephalus en

sitios de búsqueda de alimento. Se ha visto ali- mentándose asociada con M. bonariensis y Quis- calus mexicanus (Fraga 2011a).

Aunque no se tienen datos definitivos con respecto a los hábitos reproductivos, es considera- do un parásito de cría al igual que otros Molothrus y sus huéspedes aún son desconocidos (Dugand y Eisenmann 1983; Hernández-Camacho y Rodrí- guez-Mahecha 1986; Rada 2002; Fraga 2011a). Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal (2002) encontraron que el pico de su reproducción se presenta entre los meses mayo y julio, marcado por el inicio de los cortejos y el aumento en el número de individuos de ambos sexos. Esta época coincide con una época seca a mediados del año. Rada (2002) ha señalado en la reseña anterior que se notaron indicios de cortejo en el mes de junio. Además colectaron hembras con ovarios desarro- llados (mayores de 11mm) entre mayo y junio. Igualmente en julio se capturaron hembras con huevos en el oviducto.

El chamón del Caribe es considerado como raro en la zona tropical seca de la costa Caribe de Colombia (Dugand 1947; Hilty y Brown 1986; Ridgely y Tudor 2009), pero puede ser común en hábitats apropiados (Rada 2002).

Población

En la zona del Parque Ecológico Crocodilia, Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal (2002), reportan una variación estacional en la población de la especie con un rango de 200-800 indivi- duos. En el área de la Escuela Naval de suboficia- les ARC de Barranquilla se han observado grupos de hasta 200 individuos (R. Borja com. pers.).

Amenazas

La transformación y disminución del hábitat donde ha sido registrado M. armenti es la mayor amenaza que enfrenta esta especie. El 75 % del zo- nobioma seco tropical del caribe colombiano ha sido transformado, mientras que el halobioma del Caribe, el cual incluye los manglares, ha sufrido una transformación del 19 %. Esta transformación

está asociada al uso de la tierra y con el incremento en la den- sidad de la población humana. , siendo estos dos ecosistemas entre los más poblados del país (IAvH 2012).

La tasa anual de desapari- ción de manglar está entre el 1 y 2% en el mundo (Duke et ál. 2007). Esto está en gran medida relacionado con los cambios cli- máticos a escala global, la urba- nización y los cambios en el uso del suelo (Harpern et ál. 2007). En la Ciénaga Grande de Santa Marta, aunque se han desarro- llado acciones para recuperar el manglar, la variación en los niveles de salinidad entre 2001 y 2004 ocasionó la muerte del manglar (INVEMAR et ál. 2004).

Historia de vida

Aunque no hay estudios que evalúen el éxito reproductivo en la especie, datos presentados por Núñez-Santamaría y Rodríguez- Berrocal (2002) indican que el número de individuos sexual- mente indeterminados (posible- mente juveniles) puede llegar a 800, mientras que el número de subadultos en la población (re- clutamiento) es únicamente de 32 individuos. Esto sugiere que hay una alta mortalidad o tasa de emigración y que el número de individuos subadultos que se incorporan a la población es bastante bajo comparado con el número de juveniles observa- dos. No se tienen datos sobre la longevidad de esta especie, pero se conoce que Molothrus ater puede vivir hasta 16.9 años en el medio silvestre (Klimkiewicz y Futcher 1989).

Medidas de conservación tomadas

En la actualidad no existen pro- gramas específicos de conserva- ción para la especie. Sin embar- go, en su ámbito de distribución y localidades donde ha sido re- gistrada se ubican áreas protegi- das y se han tomado medidas de conservación del hábitat, lo cual ofrece una protección para la especie. La única investigación enfocada en la especie en tiem- pos recientes es la realizada por Núñez-Santamaría y Rodríguez- Berrocal (2002) en dos zonas de humedales en el delta del río Magdalena, en el departamento del Atlántico.

En el VP Isla de Salamanca, donde se registra a la especie con mayor frecuencia, se han imple- mentado medidas para la recu- peración de los manglares desde 1995 por medio del dragado de algunos caños procedentes del río Magdalena, lo cual ha favo- recido el intercambio de agua dulce entre las ciénagas interio- res y la ciénaga Grande de Santa Marta. Como un resultado de esta acción se ha observado una notoria recuperación de los man- glares principalmente en el sec- tor de la Montañita (km 22-36) y en la vegetación de agua dulce (Rada 2002; Moreno-Bejarano y Álvarez-León 2003). Sin embar- go, cabe anotar que aún no se ha determinado en qué grado esta especie depende de los mangla

res y cuáles son sus requerimien- tos de hábitat (Rada 2002).

El SFF Ciénaga Grande de Santa Marta, donde también hay registros de M. armenti y el VP Isla de Salamanca se en- cuentran dentro de la Reserva de la Biosfera Ramsar Ciénaga Grande de Santa Marta, Isla de Salamanca y Sabanagrande, sitios que también han sido denomi- nados como AICAS (Rada 2002; Núñez-Santamaría y Rodríguez- Berrocal 2002; Borja com. pers.; Franco et ál. 2009) y reciben reconocimiento y protección del hábitat.

Existen registros únicos en el PNN Tayrona (Schmitt 2012 en eBird) y en el AICA Comple- jo de Humedales Costeros de la Guajira (SFF Los Flamencos), específicamente en el sector de Camarones (Franco et ál. 2009; Freeman et ál. 2012). Posible- mente habría presencia de la es- pecie también en la parte baja de la Reserva de la Biosfera UNESCO- MAB y PNN Sierra Nevada de San- ta Marta.

Por otro lado, esta especie se beneficia de la protección del DMI Bahía de Cispatá y sector aledaño del delta estuarino del río Sinú, el cual se encuentra dentro de la zona deltaica-estua- rina del río Sinú, donde se le ha observado en relictos de bosque seco en la camaronera Agrosole- dad en el departamento de Cór- doba (Estela y López-Victoria 2005; Franco et ál. 2009). Aun

que no se ha registrado en el SFF El Corchal “El Mono Hernández”, esta área protegida se encuentra en zona potencial para su distribución.

Otro lugar que cuenta con cierto grado de manejo ambiental es el Parque Ecológico Crocodilia (muy cerca al puerto de Sabanagrande, Atlántico), donde esta especie utiliza los árboles como dormidero (Núñez-Santamaría y Rodríguez-Berrocal 2002). Actualmente este parque se encuentra abandonado pero no se están realizando prácticas que modifiquen su hábitat en el sitio (C. Olaciregui obs. pers.).

Bronzed cowbird

The bronzed cowbird (once known as the red-eyed cowbird), (Molothrus aeneus), is a small icterid.

It breeds from the southern U.S. states of California, Arizona, New Mexico, Texas, and Louisiana south through Central America to Panama. They tend to be found in farmland, brush, and feedlots. Outside the breeding season, they are found in very open habitats, and roost in thick woods. They forage in open areas, often nearby cattle in pastures. Their diet mostly consists of seeds and insects, along with snails during breeding season for a calcium source. Laguna Atascosa Nat’l Wildlife Refuge – Texas

There are three subspecies and an isolated population on the Caribbean coast of Colombia that is sometimes treated as a separate species, the bronze-brown cowbird (M. armenti):

  • M. a. loyei – Parkes & Blake, 1965: found in the southwestern United States and northwestern Mexico
  • M. a. assimilis – (Nelson, 1900): found in southwestern Mexico
  • M. a. aeneus – (Wagler, 1829): nominate, found in southern Texas (south central USA) and from eastern Mexico to central Panama

The male bronzed cowbird is 20 cm (7.9 in) long and weighs 68 g (2.4 oz), with green-bronze glossed black plumage. Their eyes are red in breeding season and brown otherwise. The female is 18.5 cm (7.3 in) long and weighs 56 g (2.0 oz). She is a dull black with a brown underbelly, and has brown eyes. Young birds have coloring similar to the females, with the exception of grey feather fringes.

Like all cowbirds, this bird is an obligate brood parasite; it lays its eggs in the nests of other birds. The young cowbird is fed by the host parents at the expense of their own young. Hosts include Prevost’s ground-sparrow and White-naped brush finch. They develop rapidly, leaving the nest after 10–12 days.

The Bronzed Cowbird is a brood parasite that ranges from the U.S.-Mexico border southward to northern Colombia and occurring in all Central American countries in between. Bronzed Cowbirds are slightly larger than the better known and related Brown-headed Cowbird (Molothrus ater); the «average» host of the Bronze Cowbird is larger than the «average» host of the Brown-headed Cowbird as well. Many aspects of the Bronzed Cowbird’s breeding biology have been assumed to be similar to that of the Brown-headed Cowbird, although the former may be more specialized in its host selection.
Human settlement of the New World has led to habitat changes favorable for Molothrus cowbirds and range expansion northward by Bronzed Cowbirds in the US has been recorded.  Changes in distribution and abundance patterns in its neotropical distribution is less well known.  Too little is known about interactions between Bronzed Cowbirds and their hosts to make more than general descriptive statements.
Such neglect is unfortunate because, compared to other parasitic cowbirds, the Bronzed Cowbird seems intermediate in many aspects of its behavior and breeding biology. A better understanding of this species would help to advance our understanding of the evolution of brood parasitism.

Fuentes: Wikipedia/eBird/xeno-canto/Libro Rojo de las Aves Vol.II

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