Pingüino de Galápagos/Galapagos Penguin/Spheniscus mendiculus 

Foto: Nick Athanas

Nombre en español: Pingüino de Galápagos

Nombre en inglés: Galapagos Penguin

Nombre científico: Spheniscus mendiculus

Familia: Spheniscidae

Categorias: H (Hipotética) EN (Amenazada En Peligro)

Canto: Jesse Fagan

El pingüino de las Galápagos​ o pájaro bobo de Galápagos (Spheniscus mendiculus) es una especie endémica de las islas Galápagos. Es la única especie de pingüino que vive en libertad al norte del ecuador. Puede sobrevivir debido a las temperaturas frías resultado de la corriente de Humboldt y las aguas frías de las grandes profundidades traídas por la corriente de Cromwell.

Foto: Francisco Piedrahita

Este pingüino es la especie de la familia que se reproduce más al norte. En Colombia es considerada una especie errante y ha sido registrada en mar abierto cerca a la isla Gorgona. Su nombre Spheniscus es un diminutivo del término griego sphen que hace referencia a sus aletas en forma de cuña. Su epíteto mendiculus deriva del latín y significa miserable o mezquino.

Descripción

El pingüino de las Galápagos mide 49 cm de largo y pesa 2,5 kg de media. Es la segunda especie de pingüinos más pequeños después del pingüino azul, es un ejemplo de enanismo insular. Los pingüinos de las Galápagos tienen la cabeza negra con un borde blanco que corre desde detrás del ojo, alrededor de las orejeras negras y la barbilla, para unirse en la garganta. Tienen la parte superior de un color negro grisáceo y la parte inferior blanquecina, con dos bandas negras en el pecho, extendiéndose la banda inferior por los flancos hasta el muslo. Los juveniles se diferencian en que tienen la cabeza totalmente oscura, gris a los lados y en la barbilla, y no tienen banda en el pecho. Los pingüinos hembra son más pequeños que los machos.

Distribución

Los pingüinos de las Galápagos se encuentran principalmente en la isla Fernandina y en la costa oeste de la isla Isabela, pero existen pequeñas poblaciones que se extienden por otras islas del archipiélago de las Galápagos.

El 95% de los ejemplares del pingüino de Galápagos habita en las islas Isabela, y Fernandina, en la parte occidental del archipiélago, con el 5% restante en las islas Bartolomé, Santiago, Floreana, y Logie.

Costumbres

Esta especie vive en las grutas costeras cercanas al océano, buscando temperaturas templadas. Los pingüinos entran al agua para refrescarse del fuerte sol y nadan de una manera muy peculiar con lentitud y con sus cabezas fuera del agua.

Ecología y comportamiento

Los pingüinos permanecen en el archipiélago. Se quedan cerca de la corriente de Cromwell durante el día, hasta que baja la temperatura para volver a tierra firme por la noche. Se alimentan de pequeños bancos de peces, principalmente de mújoles, de sardinas y, a veces, de crustáceos. Solo buscan comida por el día y generalmente en un radio de pocos kilómetros desde el lugar de nidificación. Dependen de las corrientes frías y llenas de nutrientes que les proporcionan alimento.

La temperatura en las islas Galápagos se mantiene entre 15 °C y 28 °C. Durante la temporada de El Niño, los pingüinos dejan de nidificar porque la comida escasea: esto hace que las probabilidades para conseguir sacar adelante a la cría sean desfavorables comparadas con la probabilidad de morir en el intento. Por lo general, se reproducen cuando la temperatura de la superficie del mar está por debajo de 24 °C, lo que se traduce en más abundancia de comida. El fuerte sol es el principal problema para los pingüinos. Su principal medio de enfriamiento está en el agua, pero sufren otras adaptaciones del comportamiento a causa de todo el tiempo que han de pasar en tierra. Utilizan dos métodos de termorregulación en el clima más cálido de tierra firme. Uno de ellos es estirar sus aletas y doblar la espalda hacia adelante para evitar que el sol toque sus pies, ya que pueden eliminar calor a través de sus aletas gracias al flujo sanguíneo en estas últimas. También jadean, usando la evaporación para enfriar la garganta y las vías respiratorias. Los pingüinos de Galápagos protegen sus huevos y crías del caliente sol manteniéndolos en profundas grietas de las rocas.

Conservación

La especie se encuentra amenazada, con una población estimada de alrededor de mil quinientos ejemplares en 2004, según una encuesta realizada por la Estación Científica Charles Darwin. Su población sufrió una alarmante disminución de más del 70 % en la década de 1980, pero se está recuperando lentamente. Por lo tanto, es la especie de pingüino más escasa (un estado que a menudo se atribuye erróneamente al pingüino ojigualdo). Los niveles de población sufren la influencia de los efectos de El Niño u Oscilación del Sur, que reduce la disponibilidad de peces gregarios y que provoca el descenso de su reproducción o su inanición. Sin embargo, los factores antropogénicos de contaminación por hidrocarburos (por ejemplo, la pesca de captura secundaria y la competencia) pueden estar entre los factores que contribuyen al declive permanente de esta especie. En la isla Isabela, los gatos, perros y ratas introducidos atacan a los pingüinos y destruyen sus nidos. Cuando están en el agua, son presa de los tiburones, focas y leones marinos. Además, son otros factores la escasez de alimento y la endogamia.​

Reproducción

No anida en colonias, sino en pequeños grupos de dos o tres parejas. Incuban una puesta de dos huevos durante cuarenta días. Las crías van al agua a partir de los tres meses.

Hay menos de mil parejas reproductoras de pingüinos de las Galápagos en el mundo. La mayoría de los nidos se producen entre mayo y enero. Los nidos se hacen en la costa a un máximo de 50 m (160 ft) de distancia del agua, por lo general, en las islas Fernandina e Isabela. Los adultos permanecen con su pareja cerca de la zona de cría durante el año. Cuando los pingüinos están criando, la incubación tarda entre treinta y ocho y cuarenta días con la ayuda de ambos progenitores. Los pingüinos de las Galápagos se emparejan para toda la vida. Ponen uno o dos huevos en lugares como cuevas y grietas, protegidos de la luz solar directa que puede provocar su sobrecalentamiento. Uno de los padres siempre se quedará con los huevos o con las crías mientras que el otro está ausente durante varios días para buscar comida. Los padres suelen criar a una única cría. Si no hay comida suficiente, pueden dejar abandonado el nido. A los treinta días de la eclosión de los huevos, las plumas de los polluelos son de color marrón en la parte superior y blanco en la inferior. Estas plumas protegen a los polluelos del fuerte sol en lugar de mantenerlos calientes.

El naturalista de Bermudas Louis L. Mowbray fue el primero en criar pingüinos de Galápagos en cautividad con éxito.​

Foto: Nick Athanas

Depredadores

Debido a su pequeño tamaño, el pingüino de las Galápagos tiene muchos depredadores. En tierra, los pingüinos son presa de cangrejos, culebras, ratas arroceras, gatos, buteos de las Galápagos y búhos campestres. En el agua, son presa de tiburones, focas y leones marinos. Afrontan muchos peligros debido a la actividad humana, así como el peligro de precarios recursos alimentarios y la actividad volcánica. Los pescadores ilegales pueden interrumpir la nidificación de los pingüinos y, a menudo, estos acaban en las redes de pesca por equivocación.

Galapagos penguin

The Galápagos penguin (Spheniscus mendiculus) is a penguin endemic to the Galápagos Islands, Ecuador. It is the only penguin found north of the equator. Most inhabit Fernandina Island and the west coast of Isabela Island. The cool waters of the Humboldt and Cromwell Currents allow it to survive despite the tropical latitude. The Galápagos penguin is one of the banded penguins, the other species of which live mostly on the coasts of Africa and mainland South America. It is one of the smallest species of penguin in the world. Because of their warm environment, Galápagos penguins have developed techniques to stay cool. The feathers on their back, flippers, and head are black, and they have a white belly and a stripe looping from their eyes down to their neck and chin. Each penguin keeps only one mate, and breeds year-round. Their nests are typically in caves and crevices as protection against predators and the harsh environment. The Galápagos penguin has a lifespan of about 15 to 20 years, but due to predation, life expectancy in the wild could be significantly reduced.

Description

The average Galápagos penguin is 49–50 centimetres (19–20 in) tall and weighs around 2.5–4.5 kilograms (5.5–9.9 lb). It is the second smallest species of penguin, after the little penguin. Females are usually smaller than males. Galápagos penguins have a black head with a white border running from behind the eye, around the black ear coverts and chin, to join on the throat. The top of the beaks are black and fade into pink on the bottom. They have two black bands across the breast that connect to the back, the lower band extending down the flanks to the thigh. Juveniles differ in having a wholly dark head, grayer on side and chin, and no breast band.

Distribution

Ninety percent of Galápagos penguins live on Fernandina Island and the west coast of Isabela Island, in the western part of the archipelago, but small populations also occur on Santiago, Bartolomé, northern Santa Cruz, and Floreana. The northern tip of Isabela crosses the equator, meaning that some Galápagos penguins live in the Northern Hemisphere, the only penguins to do so.

Ecology and behavior

Galápagos penguins are confined to the Galápagos Islands, foraging in the cool Cromwell Current during the day and returning to the land at night. They eat small schooling fish, mainly mullet and sardines, and sometimes crustaceans. They normally range only a few kilometers from their breeding sites, depending on the cold, nutrient-rich currents to bring them food.

Air temperatures in the Galápagos remain in the range 15–28 °C (59–82 °F). During El Niño seasons, the penguins defer breeding because their food becomes less abundant; this makes the chances of raising offspring successfully unfavorable compared to the chances of dying in the attempt. This was especially detrimental during the 1982-83 El Niño, where a decline in population of 77% was observed. The penguins usually breed when the sea surface temperature is below 25 °C (77 °F). The strong tropical sun is problematic for this species. Their primary means of cooling off is going in the water, but other behavioral adaptations for thermoregulation come into play when they must remain on land. One method involves stretching out their flippers and hunching forward to keep the sun from shining on their feet, which exchange heat rapidly because they have high blood flow and lack insulation. Another method is to pant, using evaporation to cool the throat and airways. Galápagos penguins protect their eggs and chicks from the hot sun by keeping them in deep crevices in the rocks.

Breeding

Galápagos penguins are a monogamous species, each pair mating for life. There are fewer than 1,000 breeding pairs of Galápagos penguins in the world. After completing courtship, with rituals including bill dueling, flipper patting, and mutual preening, the pair will build and maintain a nest. Most nests are seen between May and July because both quantity of food and climate conditions are typically most optimal. The nests are made within 50 metres (160 ft) of the water on the shore. Adults stay near the breeding area during the year with their mate. It lays one or two eggs in places such as caves and crevices, protected from direct sunlight, which can cause the eggs to overheat. Incubation takes 38–40 days, with both parents incubating. One parent will always stay with the eggs or young chicks while the other may be absent for several days to feed. A pair usually rears only one chick. Galápagos penguins will molt before they breed, and are the only penguins to do this twice a year. Molting takes up to 15 days to complete. They do this for their own safety, as food availability in the Galápagos is typically unpredictable. If there is not enough food available, they may abandon the nest.

It takes about 60–65 days for the chicks to become independent. Newly hatched chicks have downy feathers that do not become waterproof until the chicks grow into juveniles. The juvenile plumage, attained by thirty days after a chick hatches, is dark brown or gray above and white below. These feathers are mainly needed to protect the chicks from the strong sun rather than keep them warm.

Bermudian naturalist Louis L. Mowbray was the first to successfully breed the Galápagos penguins in captivity.

Population

Galápagos penguins have a lifespan ranging from 15 to 20 years, but because of environmental factors and predation, their life expectancy is reduced. They are listed on the IUCN Red List of Threatened Species as Endangered, and as of 2018 there are around 1,200 mature penguins left. It is currently the rarest penguin species (a status often falsely attributed to the yellow-eyed penguin).

Conservation

El Niño and climate change

The Galápagos penguin is a particularly vulnerable bird species due to its limited range on the Galápagos Islands. With a population of only about 1800, it remains on the endangered species list, and its population will likely fluctuate strongly in response to anthropogenic changes in the region. The primary danger to the Galapagos penguin is the climate phenomena known as El Niño. In 1982-83 and 1997–98, two strong El Niño events resulted in Galapagos penguin population declines of 77% and 65%, respectively. Additionally, the years 1965-66, 1968–69, 1972–73, 1976, 1986–87, 1991–92 and 1993 all had relatively weak El Niño events which were associated with slow population recovery. Conversely, during La Niña events when sea surface temperatures are lower than normal and the climate patterns shift, Galapagos penguin populations begin to recover. Anthropogenic climate change has been shown to increase frequency and intensity of El Niño events beyond levels of natural variability which negatively impacts the Galapagos penguin. Warmer temperatures caused by El Niño are associated with poorer female condition and lower adult bodyweights. The warmer temperatures of El Niño events result in a decrease in upwelling of the cold nutrient rich waters which decreases phytoplankton productivity and results in bottom up trophic disruptions that reduce the food availability for the Galapagos penguin. This lack of food leads to poor breeding success and a disproportionate female death rate, causing population decline and disrupting future recovery by creating uneven sex ratios in the populations. Predictive models suggest future El Niño events will increase in frequency and severity over the next century, posing further threats to the Galapagos penguin. If the pattern of El Niño events from 1965-2004 continues, there is a 30% chance of extinction for the Galapagos penguin. If the frequency of strong El Niño events were to double over this same time period, the chance of extinction would be 80%.

Disease

Another potential threat to the Galápagos penguin is disease. Preliminary studies, such as one conducted in 2001, found no evidence of Avian malaria or Marek’s disease in Galápagos penguin populations. Despite these findings, the researchers recommended further observations, citing the death of 800 chickens in the Galápagos Islands from Marek’s disease, the presence of mosquitos known to carry Avian malaria, and the known impacts of these diseases on other endemic bird populations in Hawaii. Later, a 2009 study revealed the presence of a species of Plasmodium in Galápagos penguins, the parasite genus that causes Avian malaria. The presence of this parasite suggests that diseases are able to travel from other populations to the isolated Galápagos penguin communities. Further research suggests that cross-species transmission may occur between endemic Galápagos species and migratory birds such as the Bobolink. Understanding how these diseases reach the Galápagos Islands and transmit between its bird species is a focus for developing conservation strategies for endangered species such as the Galápagos penguin.

Other

Other threats include humans harvesting penguins for oil and other products, competition with fisheries for krill and other fish, habitat loss, increased predation from invasive species, bycatch, and pollution. On Isabela Island, humans may be contributing to the decline of this species due to introduced cats, dogs, and rats which attack penguins, destroy nests, and spread disease. Other threats on land include crabs, snakes, rice rats, Galápagos hawks, and short-eared owls. While in the water, predators include sharks, fur seals, and sea lions. They also face the hazards of unreliable food resources and volcanic activity. Illegal fishing activity may interrupt the penguins’ nesting, and they are often caught in fishing nets by mistake.

These impacts are particularly threatening because of the population structure of the Galápagos penguin. The Galápagos penguin consists of two geographic subpopulations, but studies suggest that there is sufficient gene flow between these populations to treat them together when considering conservation strategies. Additionally, the Galápagos penguin demonstrates relatively low genetic diversity, making it especially vulnerable to disease, predation, and other environmental changes.

Fuentes: Wikipedia/eBird/xeno-canto

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