



BirdPedy transforma la observación de aves en una experiencia con niveles, misiones, recompensas y especies por descubrir. Su creador, José Manuel Marín, quiere acercar la ornitología a una nueva generación utilizando el lenguaje de los videojuegos.
Observar un ave, identificarla y sumarla a una lista ya tiene algo de juego. Está la emoción de encontrar una especie nueva, completar una lista, visitar otro territorio o conseguir ese registro que llevábamos tiempo buscando.
José Manuel Marín decidió llevar esa sensación un poco más lejos.
Es el creador de BirdPedy, una aplicación nacida en España que busca combinar la observación de aves con algunas de las dinámicas que han hecho tan populares a los videojuegos.
Su objetivo, según explica en una entrevista publicada por National Geographic España, es que “la ornitología se parezca lo máximo posible a un videojuego”.
Un álbum de aves que se completa en el mundo real
BirdPedy propone descubrir las especies como si fueran parte de una colección.
Las aves aparecen representadas mediante ilustraciones en pixel art y, a medida que el usuario observa nuevas especies, puede avanzar, obtener recompensas y completar su colección.
La aplicación incorpora elementos habituales de los videojuegos como niveles, experiencia, trofeos, misiones diarias y rachas. Pero hay una diferencia fundamental: para avanzar hay que salir a observar aves.
La pantalla es apenas el punto de partida. El verdadero juego ocurre afuera.

Tecnología para llevar más personas a las aves
Detrás de la apariencia lúdica hay también herramientas para el observador.
BirdPedy permite registrar especies, consultar observaciones recientes, buscar lugares donde se ha reportado determinada ave y registrar recorridos. Actualmente reúne información de más de 600 especies presentes en España e integra datos procedentes de plataformas como eBird, iNaturalist y MINKA.
La propuesta plantea entonces una pregunta interesante para quienes trabajamos alrededor de las aves:
¿Puede un videojuego ayudar a crear nuevos observadores de aves?
Jugar también puede ser una puerta de entrada
Durante años, buena parte de la tecnología aplicada a la observación de aves se ha concentrado en resolver necesidades del observador: identificar especies, registrar listas, reconocer cantos o consultar mapas.
La gamificación abre otra posibilidad: motivar a alguien a comenzar.
Completar departamentos, encontrar determinadas especies, alcanzar una meta, desbloquear una insignia o participar en un reto pueden parecer mecanismos sencillos, pero son herramientas utilizadas desde hace años por videojuegos y aplicaciones para estimular la participación.
Aplicadas responsablemente, podrían convertirse también en una puerta de entrada hacia el conocimiento de las aves.
Y ahí aparece quizá lo más interesante de BirdPedy: utilizar una pantalla no para mantenernos frente a ella, sino para invitarnos a salir.
¿Y si jugáramos a descubrir las aves de Colombia?
En un país con una diversidad extraordinaria de aves, la idea resulta especialmente sugerente.
Imaginen completar los 32 departamentos de Colombia, descubrir especies endémicas, recorrer destinos de aviturismo, participar en retos locales o conseguir insignias por visitar diferentes ecosistemas.
No para convertir la observación de aves en una competencia por acumular especies, sino para utilizar el juego como una herramienta que incentive curiosidad, conocimiento y conexión con el territorio.
Quizás para algunas personas el primer paso hacia la conservación no comience leyendo un libro de ornitología.
Quizás comience intentando desbloquear un ave.
Birds Colombia – La Voz de las Aves
Fuente:
Me gusta especialmente esta nota porque no tenemos que vender BirdPedy: podemos usarla para abrir una conversación mucho más grande sobre cómo atraer nuevas personas al pajareo. Y, de paso, deja una idea muy potente para nuestra propia plataforma Birds Colombia.